miércoles, 11 de marzo de 2015

Confirmarnos.

"Nosotros mismos oìmos esa voz que vino del cielo".
(2ª Pedro 1:18).

El apóstol afirma que èl estuvo en el monte cuando una voz del cielo se expresó en cuanto a la persona de quièn era Jesús, el Cristo, el Ungido. Y esa situación, nos dice, vino a "confirmar" lo que ellos como judíos y estudiosos de sus conceptos espirituales, habían aprendido de mano de los grandes profetas: "Que un dìa en el futuro vendría el Salvador del mundo entre su pueblo", y que ese dìa había llegado.

Ahora, èl también lo deja por escrito como testimonio para nosotros las generaciones del final de los tiempos, para que también seamos afirmados y confirmados en quièn era la persona de Jesús, ya ungido, convirtiéndose en el Cristo Redentor de la humanidad.

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