viernes, 27 de marzo de 2015

Los perros y los puercos.

"En su caso ha sucedido lo que acertadamente afirman estos proverbios: "El pero vuelve a su vòmito", y la "puerca lavada, a revolcarse en el lodo".
(2ª Pedro 2:22).

Cuando uno no està acostumbrado a leer "todo" el contexto de un verso o de un pensamiento, lo màs seguro es que el concepto que forme será equivocado. Con respecto a la serie que se cerrò ayer acerca de si se pierde o no la salvación, alguien comentó que los versos eran "claros" al decir que "ya conocían" al Señor y que por lo tanto fueron salvos y luego "perdieron" la salvación. Este verso de 2ª Pedro nos da una luz y grande.

Por si no fuera suficiente veamos Juan 1:12 que dice: "Mas a cuantos le "recibieron", a los que "creen" en su nombre, les dio el "derecho" de ser llamados "hijos". No dice a los que le "conocieron". En otra parábola Jesús es claro al decir: "No està bien quitarle el pan a los "hijos" y echárselos a los perros" (Mateo 15:26). Para Dios los que no son sus hijos son como perros y como la puerca. ¿Quiénes somos nosotros para contradecirle?

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