"Esto les espera sobre todo a los que siguen los corrompidos deseos de la naturaleza humana y desprecian la autoridad del Señor".
(2ª Pedro 2:10).
El apóstol Pedro nos mostrò en los versículos anteriores que el Señor libra al pìo pero castiga al impìo. ¿Quiènes son los pìos para Dios? Aquellos que guardan respeto y honra por su persona, el Hijo y el Espíritu Santo. ¿Quiènes son los impíos? En los versos de hoy nos lo dice también claramente: "Aquellos que viven según los corrompidos deseos de la carne y desprecian su autoridad".
Podemos creer o no creer en Dios, pero al final de los tiempos de la humanidad habrà un juicio final profetizado, en el cuàl, se darà a cada quien lo que le corresponde. Pero, mucho antes de eso, cada persona enfrentarà después de la muerte su propio juicio. Como decíamos, creamos o no creamos en Dios esto està establecido y así se cumplirá porque es la palabra de Dios.
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