jueves, 31 de marzo de 2016

Bendiciòn y prosperidad.

"El que atiende a la palabra, prospera. ¡Dichoso el que confía en el Señor!"
(Proverbios 16:20).

Es muy común entre los creyentes cometer el siguiente error: "Alguien estrena un auto; se pasa a vivir a su casa propia; o lo ascienden en su trabajo, etc. y lo primero que escucha de algunos otros creyentes es: "Dios te bendijo". ¡NO!  Dios no lo bendijo... lo prosperò.

Cuando nosotros estudiamos el libro de los Efesios (que es la palabra como dice nuestro proverbio de hoy), nos damos cuenta que Dios a los creyentes ya los bendijo desde "antes" de la creación del mundo, por ello fue que los "predestinò"; por ello fue los "justificò"; por ello es que los està "santificando". Entonces, lo que hace cuando ellos le escuchan y le obedecen es darles las "añadiduras" que ofreció a los que depositan sus vidas completamente en èl. Por medio de las escrituras nosotros podemos ver que Dios "tiene" con què prosperarnos, "puede" prosperarnos, pero necesita que nosotros reaccionemos positivamente para que èl nos "quiera" prosperar. ¿Y còmo lo hacemos? Pues administrando bien nuestro tiempo, nuestros recursos y nuestros talentos a favor de su propósito y no del nuestro. ¿Cuàl es su propósito? No olvidemos al pobre, al necesitado, al enfermo, al anciano, a los hambrientos. Eso es confiar en Jehová.

miércoles, 30 de marzo de 2016

Antes de la caìda...

"Antes del quebrantamiento es la soberbia, y antes de la caída la altivez de espíritu".
(Proverbios 16:18).

A lo largo de la historia nosotros podemos observar que toda persona que se ha llenado de soberbia y de altivez ha caìdo vergonzosamente en público. Muchos son los personajes que se han atrevido a jactarse de sì mismos, de sus triunfos, de sus éxitos, de su fama, de su fortuna, hasta se han querido burlar de Dios diciendo que son màs famosos que Jesucristo, o, que no necesitan de Dios para salir adelante...pero todos han caìdo por haber tentado la gloria de Dios.

La palabra dice que: "Dios no comparte su gloria con nadie" (Isaías 42:8). Todo lo que somos, en dònde estamos, lo que tenemos, todo eso, se lo debemos a Dios. El es el dueño y creador del mundo, del hombre y de todo lo que existe (Salmo 24:1), por ello es que no podemos ni mucho menos debemos ser jactanciosos pues en el momento que èl quiera nos quita o nos da. No es por nuestro trabajo que tenemos o que poseemos, pues si fuera así, los que trabajan màs horas que nosotros debieran de tener màs. Lo que nos corresponde es hincarnos y estar agradecidos con Dios por su bondad, su misericordia, y su buena voluntad para con nosotros por lo que nos permite administrar, y por supuesto, administrarlo bien. Lo que implica compartirlo con el necesitado, no solamente pensar con egoísmo y querer cada dìa màs para nosotros. Recordemos: NO seamos soberbios ni altivoz.

martes, 29 de marzo de 2016

La bifurcaciòn en el camino.

"El camino del hombre recto evita el mal; el que quiere salvar su vida, se fija por dònde va".
(Proverbios 16:17).

Todos los días el hombre se levanta y tiene la alternativa de tomar uno de dos caminos, esto es en cualquier área de su vida. Es tan real como tan automàtico que quizás por ello es que no nos damos cuenta. Pero, siempre estamos  tomamos decisiones en medio de dos alternativas. Podemos levantarnos optimistas o podemos levantarnos victimizados. Podemos ir al trabajo por el camino de siempre o podemos ir por otro camino.

El hecho es que cualquier camino que tomemos, o sea, cualquier decisión que tomemos, tiene un fin diferente al que tenía el otro camino o la otra decisión. En ocasiones esos caminos  o esas decisiones son reversibles, pero generalmente no lo son. La vida es muy corta, pues dice la escritura que aùn para los que viven ochenta o noventa años es poca. Entonces, las preguntas son ¿Què haremos en esos pocos años? ¿Còmo lo haremos? ¿Què herencia espiritual dejaremos a nuestras generaciones? O, ¿Acaso somos de los que pensamos que a los herederos hay que dejarles cuentas de banco, casas, y muchas cosas materiales sin saber què uso harán de ello, por no tener a Dios en su corazón? Heredemos a nuestras generaciones las bendiciones espirituales que Dios ofrece a los suyos, tomando decisiones de la mano de Dios, pues eso evitarà el camino malo para nosotros y para los nuestros.

lunes, 28 de marzo de 2016

Màs vale...

"Màs vale adquirir sabiduría que oro; màs vale adquirir inteligencia que plata".
(Proverbios 16:16).

¿Quièn de nosotros no desea vivir mejor que lo que vivieron nuestros padres? y ¿Quièn de nosotros no desea que nuestros hijos vivan mejor de lo que estamos viviendo nosotros? No tiene absolutamente nada de malo que nos esforcemos, que trabajemos duro, y que aprovechemos cada oportunidad que la vida nos da para salir adelante. Pero, de eso, a que el trabajo y las metas materiales se nos conviertan en una obsesión es otra situación.

Debemos trabajar para el sustento, la vivienda y las necesidades principales, pues sin ellas cubiertas también hemos de reconocer que tener paz y tranquilidad es muy difícil. Pero Dios nos incita a que antes de afanarnos en acumular oro o plata mejor acumulemos sabiduría e inteligencia. Nosotros podemos acumular oro y plata pero èstas no nos darán sabiduría e inteligencia. Y sì podemos acumular sabiduría e inteligencia y èstas a su vez nos darán el oro y la plata. Porque lo que Dios  nos està diciendo es que durante nuestra vida "vale màs" transitar con sabiduría e inteligencia que con dinero, porque la sabiduría y la inteligencia son su respaldo en todo lo que emprendamos.

miércoles, 23 de marzo de 2016

El favor del rey.

"El rostro radiante del rey es signo de vida, su favor es como lluvia en primavera".
(Proverbios 16:15).

Imagínese usted que el señor presidente de su nación necesita algo en un momento de emergencia, y que, por esas situaciones de la vida que uno no comprende es usted a quien le sacarlo de apuros o es usted la primera persona que se apunta para auxiliarlo. ¿Còmo cree usted que reaccionarà el señor presidente para con usted?  La lógica nos dice que èl queda impresionado pero también agradecido, lo que significa que èl quede aunque sea un poco comprometido para con usted o algún miembro de su familia. Y que, cuando usted tenga una necesidad èl estè dispuesto a tenderle la mano, y al mencionar el nombre de èl las puertas se tienen que abrir para cubrir su necesidad.

Ahora pasemos al área espiritual, una persona ora porque no tiene què comer, usted siente en el corazón llevarle unas libras de comida y se apresura a llevarlas. Preguntamos ¿Se imagina usted el gozo en el corazón de Dios? ¿Cree usted que Dios no queda comprometido con usted? ¿Cree usted que la próxima vez que usted le pida algo al Señor, èl lo hará esperar? Muchas son las personas que claman a Dios hoy, y quieren su respuesta en cinco minutos. Pero, preguntamos ¿La última vez que Dios le pidió algo para otro su hijo, se apresurò usted a obedecer?  Si no lo hizo así  ¿Còmo espera un pronto favor de Dios para usted?  El favor de Dios lo obtenemos solamente cuando èl cuenta con el nuestro e incondicional no por interès.

martes, 22 de marzo de 2016

La complacencia de Dios.

"El rey se complace en los labios honestos; aprecia a quien habla con la verdad".
(Proverbios 16:13).

Cuando pensamos en una persona honesta generalmente pensamos en alguien que es honrado, que no roba, y eso es cierto, pero el significado de honesto va màs allà. El diccionario define como una persona honesta a toda aquella que es confiable por el hecho de ser decente, decorosa, razonable, justa y proba en todo sentido.

De allì que, cuando pensamos en èste verso y reflexionamos en que el rey aquí es una parábola de Dios, nos damos cuenta que las personas que agradan a Dios son personas que viven aplicando a sus vidas todas esas cualidades que acabamos de mencionar. Así, vemos còmo todos los patriarcas, algunos de los reyes de Israel, los discípulos, Pablo, Bernabè, Tito, Filemón, y muchos de nuestros evangelistas contemporáneos han recibido la gracia de Dios por vivir bajo esas condiciones de disciplina. ¿Hemos soñado nosotros con tener la gracia de Dios para cumplir con el propósito de Dios para nuestra vida? Pues entonces hemos de vivir como vivieron los santos que nos han antecedido con honestidad completa.

lunes, 21 de marzo de 2016

Pesas y balanzas.

"Las pesas y las balanzas justas son del Señor, todas las medidas son hechura suya".
(Proverbios 16:11).

Cuando uno lee por primera vez èste verso se cree que Dios les està hablando a los comerciantes para que no roben. Pero en realidad si analizamos detenidamente el pensamiento se aplica a todos los renglones de la vida de toda persona. Aunque debemos aceptar que primeramente nos està hablando a los que nos consideramos su pueblo.

Dios desea que vivamos bajo un sistema de vida que sea una carta abierta a los demás, que tengamos un sistema de vida no que tengamos una religión con ritos y tradiciones. Dios quiere que prediquemos con nuestra forma de vida. Era y es conmovedor leer las palabras del gran predicador Charles Spurgeon cuando decía: "Vive tu vida cristiana de tal forma que si fuera necesario... tengas que predicar". Tremenda expresión, pues todos queremos hacer lo contrario y tener los mejores resultados. Ciertamente hemos de predicar la palabra de Dios pues esa es la gran comisión, pero què mejor que hacerlo con el ejemplo y no con tanta palabrerìa. Que las personas que nos conocieron hace 25 o 30 años puedan ser fieles testigos que somos otras personas en el mismo empaque. Esas son pesas y balanzas justas no solamente las de los comerciantes.

sábado, 19 de marzo de 2016

El Plan del Señor.

"El corazón del hombre traza su rumbo, pero sus pasos los dirige el Señor".
(Proverbios 16:9).

El hombre tiene sus planes, sus ideales, sus metas, fija el camino por el que quiere seguir, pero, cuando esos planes, esos ideales, esas metas no están "alineados" con el Plan de Dios para su vida, Dios mismo en su misericordia se encarga de estorbarnos para que cambiemos de rumbo. Dios tiene los mejores pensamientos y metas para nosotros, pero somos nosotros los que actuamos según nuestros deseos y no los deseos de èl.

Si cada vez que emprendemos algo, lo consultamos con èl. El será quien nos haga ver por medio de los acontecimientos, por medio de una persona, por medio de cerrar o abrir puertas, cuàl es el camino que èl quiere que sigamos y cual es el que no quiere que tomemos. El secreto pues està en consultar con Dios què hacer, còmo hacerlo, cuàndo hacerlo, y también con quièn hacerlo. Si no consultamos con Dios iremos por nuestra cuenta, pero si consultamos con èl todo lo que estemos por hacer seguro que tendremos no solamente su aprobación sino èl será quien guiè nuestros pasos.

viernes, 18 de marzo de 2016

Mas vale poco.

"Màs vale tener poco con justicia que ganar mucho con injusticia".
(Proverbios 16:8).

Lamentablemente el mundo en el que estamos viviendo hoy nos tiene ahogados en los afanes, no hay comercial que no nos incite a tener, a adquirir, a conseguir. No nos oponemos, como Dios tampoco lo hace, a que cada dìa vivamos mejor, y que, heredemos a nuestros hijos una mejor vida que la que nosotros hemos tenido. Pero, de eso, a vivir afanados, esclavizados y peor aùn endeudados con medio mundo por tener lo que no podemos tener es otra situación.

Nuestros ancestros nos enseñaron que: "uno no debía tener lo que no podía tener o mantener", pues lo que iba a suceder es que nos empobrecerìamos; nos convertiríamos en el ridículo de todos; y nuestros amigos y seres queridos nos aislarìan, la escritura lo dice asì: "del pobre, hasta sus amigos se apartan" (Proverbios 19:4). La vida es muy corta y cuando sentimos hemos llegado a la tercera edad y es tiempo de partir, què heredemos a nuestros hijos viene a ser secundario si lo que les dejamos no lo hemos conseguido con el respaldo de Dios, un trabajo honrado y no hemos educado adecuadamente a nuestros descendientes. Salomòn lo explica muy claramente en Eclesiastés: ¿Quièn sabe, si el heredero hará buen uso de lo que no le ha costado?  Por eso recordemos, màs vale adquirir poco
trabajando con la justicia de Dios que mucho oprimiendo a otros.

jueves, 17 de marzo de 2016

La aprobaciòn de Dios.

"Cuando el Señor aprueba la conducta de un hombre, hasta con sus enemigos lo reconcilia".
(Proverbios 16:7).

Todos tenemos personas que no están en armonía con nosotros, algunos de esos individuos llegan a ser nuestros enemigos. Esto es algo que se ve muy comúnmente en cuestiones de trabajos, de privilegios en algún lugar, problemas personales o familiares. Pero, para que una diferencia se vuelva enemistad requiere de dos personas, de dos conductas, y, allì, es en donde nosotros podemos hacer la diferencia. Que nosotros no querramos seguir el juego.

Dios desea que si hay algún problema con alguien, que ese problema no sea por nuestra causa, la escritura nos dice de èsta forma: "En cuanto de vosotros dependa, estad en paz con todos"  (Romanos12:18). Y, ¿què se requiere para que el problema no dependa de nosotros?  Tener paz con Dios, tener la aprobación de Dios en còmo actuamos. Si es así, èl será quien nos defienda, èl será quien nos excuse, èl será quien mandarà a alguien o permitirá algún evento para que todos sepan que no fuimos nosotros los causantes del problema. Repetimos, en cuanto a vosotros "dependa" es el secreto para que Dios nos respalde a nosotros y no a la otra o a las otras personas.

miércoles, 16 de marzo de 2016

Con amor y verdad.

"Con amor y verdad se perdona el pecado, y con temor del Señor se evita el mal".
(Proverbios 16:6).

En algunas congregaciones cristianas el dìa de hoy se ha cimentado una mala doctrina: "No te acerques al pecador". Estas congregaciones creen que si usted se sienta a la mesa con un pecador... se convierte en un pecador como ellos. Preguntamos: ¿Se convirtió Cristo en un usurero y un ladròn por sentarse a la mesa de Zaqueo? ¿Se convirtió Cristo en un fornicario por acercarse al pozo a platicar con la samaritana? ¿Se convirtió Cristo en un fariseo por sentarse a hablar con los fariseos mismos y con los religiosos? La respuesta en todas las preguntas es un rotundo NO. Porque el temor de Jehová lo libraba.

La escritura es clara al decirnos que no juzguemos a los de fuera, pues a ellos los va a juzgar Dios. ¿Còmo serìamos nosotros salvos hoy, si alguien no se hubiera acercado a nosotros porque èramos pecadores? Lo que la biblia nos dice es que nos acerquemos a ellos como se acercaron con nosotros los que nos ayudaron a salir del mundo del pecado: con amor y la verdad. Con quienes no debemos ni sentarnos a comer dice también la escritura es con los que "diciéndose hermanos", viven haciendo lo que hacen los pecadores (1ª Corintios 5:11). Esos si son peligrosos, pues tarde o temprano al juntarnos con ellos haremos lo mismo, pues su visión, sus metas, su propósito NO son los de Dios. El temor de Jehová es lo que librò a Cristo del mal; el temor de Jehová fue lo que librò a los discípulos para ganar el mundo, y, el temor de Jehová será nuestro salvoconducto para llevar almas arrepentidas a los pies de Cristo.

martes, 15 de marzo de 2016

La obra de Dios.

"Toda obra del Señor tiene un propósito; ¡Hasta el malvado fue hecho para el dìa del desastre!".
(Proverbios 16:4).

Toda obra que el hombre emprende tiene un propósito. ¿Cuànto màs no la tendría la obra de Dios? Dios, creamos o no creamos en èl, es el arquitecto del universo y del mundo; es el ingeniero del hombre; y es, el diseñador de todos los planes de los hombres. Por lo tanto, nada de lo que pensemos, hablemos o hagamos se escapa a sus propósitos, a su diseño. Hasta las personas que están sobre el mundo para hacer daño a otras, fueron propuestas por Dios para los tiempos específicos en que vivieron, viven y vivirán.

Un perverso Hitler no podía existir en los principios de la era cristiana, pues contando unos cuantos no podría llamarse genocidio; y no podría existir hoy, pues los mal llamados "Derechos Humanos" no le permitirían ese genocidio. Pero sì podía existir en tiempos en los cuales al mundo y a la religión le convenía hacerse los ciegos para que una raza desapareciera. Solamente olvidaron algo quienes volvieron sus ojos hacia el otro lado, esa raza, estaba protegida por el único Dios. Dios, en el cual un hìtler no creìa y al cual la religión ignoraba. ¿Por què? Porque así estaba establecido por los propósitos de Dios, y porque èl, hasta el malvado lo hizo para el dìa del desastre.

lunes, 14 de marzo de 2016

En las manos de Dios.

"Pon en manos del Señor todas tus obras, y tus proyectos se cumplirán".
(Proverbios 16:3).

Dios desea la comodidad y la seguridad para todo el mundo, si no fuera así jamàs habrìa dado la vida de su hijo para que todo aquèl que en èl crea sea salvo para siempre. Pero, el ser humano tiende a creer y a desear màs en lo que mira que en lo que no mira. Y, como la vida espiritual es por fe entonces prefiere elegir los placeres de èste mundo antes que los placeres espirituales.

Así la situación, el hombre pone todas sus fuerzas en construir y en amontonar algo que cuando se muera dejarà atrás; en lo cual invertirà todas sus fuerzas para al final no llevarse nada. Dios quiere ayudarnos a que, sin dejar de construir, sin dejar de tener, sin dejar de gozar de ese fruto no invirtamos tantas fuerzas y tiempo en ello. Para eso, nos aconseja que consultemos con èl primero antes de emprender cualquier empresa. Que estemos seguros que èl aprueba nuestros proyectos. Que estemos seguros que èl està con nosotros en el asunto. Que no estamos haciendo nada que no estè dentro de los planes eternos que èl tiene para nosotros y los nuestros. Pues hemos de saber que lo que nosotros hagamos afectarà a nuestras generaciones. Así como se oye... a nuestras generaciones no sòlo a nosotros, y eso, es una gran responsabilidad.

domingo, 13 de marzo de 2016

Correr tras el viento.

"¿Quièn sabe si èste será sabio o necio?
(Eclesiastés 2:18).

Salomòn, el hombre màs sabio que ha existido después de Nuestro Señor Jesucristo, meditando mientras escribìa en el libro de Eclesiastés, nos enseña: "Aborrecì también el haberme afanado tanto en èsta vida, pues el fruto de tanto afàn tendría que dejárselo a mi sucesor, y ¿quièn sabe si èste sería sabio o necio? y, repetidamente dice también èsta expresión: "Tanto afán, es correr tras el viento".

Se nos enseña que el hombre nace, crece, se reproduce y muere. Lastimosamente no se nos enseña que debe prepararse para después de la muerte. Quizás por ello es que invierte la mayoría de su tiempo en "reproducirse y mantener lo reproducido" hasta que se le vuelve un afán. Y, ese afán se vuelve una esclavitud que Salomòn denomina: "Vanidad de vanidades". Y, también en ese afán al hombre se le olvida que todo lo que amontona tendrá que dejárselo a alguien, sin saber a ciencia cierta, si ese alguien será sabio o necio con lo que no le ha costado.

Así, casi al final del libro nos enseña preciosas lecciones: ¡Anda, ve y come tu pan con alegría!, pues Dios se ha alegrado de tus obras (9:7). Ve, y goza la vida con la mujer de tu juventud (9:9). No ganan la carrera los màs veloces, ni ganan la batalla los màs valientes; también hay sabios que no tienen que comer, y abundan los inteligentes sin dinero, sino que a todos les llegan buenos y malos tiempos (9:11).. Quizás entonces el secreto de la sabiduría que nos enseña Salomòn es: "Disfruta, cuando sepas que Dios se ha agradado de tus obras".
                                                                                        

sábado, 12 de marzo de 2016

El Señor es quien juzga.

"A cada uno le pace correcto su proceder, pero el Señor juzga los motivos".
(Proverbios 16:2).

Como seres inteligentes que somos, suponemos que actuamos de la forma como lo hacemos porque ya hemos meditado en el asunto, y, creemos que nuestro proceder es el correcto. Cualquier persona que no actùa así, es tildada de loca con justa razón. El problema es que cuando uno està muy metido en algún asunto no puede ver aristas del problema como lo hace alguien que està fuera, por ello es conveniente no tomar decisiones sin consultar con alguien.

No significa que tengamos que hacer lo que se nos aconseja, pero sì que nos ayuda a ver ángulos que nosotros no vemos. Dice la palabra de Dios que todos creemos estar haciendo lo correcto cada vez que actuamos, pero también nos dice que el Señor conoce los pensamientos ocultos que nos llevaron a actuar de esa forma. Ojalà, que cuando cometamos errores, injusticias, o, que nuestras decisiones lastimen a otros, pues todos hacemos eso en alguna ocasión, èsta no sea por malos motivos del corazón sino simples errores, pues el Señor que sì sabe nuestras intenciones, sabrà darnos recompensas o castigos según nuestro proceder.

viernes, 11 de marzo de 2016

Omniciencia.

"El hombre propone y Dios dispone".
(Proverbios 16:1).

La omniciencia de Dios significa que èl sabe todo lo que pasò, lo que pasa y lo que pasarà. Toda persona que sea medianamente sensata antes de emprender cualquier empresa planifica, ve opciones, ve costos, ve rendimientos, estudia mercados, etc. Y, sobretodo, consulta con Dios y hace tres preguntas importantes: ¿Señor, lo hago? ¿Señor, còmo lo hago? y ¿Señor, cuàndo lo hago?. Pues el hombre tan sòlo dispone y es Dios quien dispone. En el libro de Jeremías (29:11) encontramos una porción que refleja y respalda èste argumento, allì Dios nos dice: "Porque los pensamientos que yo tengo para vosotros, son màs altos de lo que vosotros tenèis, y son para bien y no para mal". 
   
 Prueba de lo anterior es el hecho de que quienes nos dedicamos a la construcción por ejemplo, cuando terminamos las mismas siempre tenemos alguna diferencia con los planos primarios u originales. ¿Por què? pues porque en el camino surgieron inconvenientes o imprevistos, pero al final la obras se terminan y son funcionales. Otra vez preguntamos ¿Por què? Porque Dios tiene mejores pensamientos que los nuestros, y su omniciencia està por encima de nuestro conocimiento. No importa si nosotros tenemos 50 planes, el Señor tiene un plan 51 que es mejor. No importa si tenemos 100 planes, el Señor siempre tiene un plan 101 que es mejor.
                                                                                                                                                                 

jueves, 10 de marzo de 2016

La humildad y la honra.

"La humildad precede a la honra"
(Proverbios 15:33).

La gloria de Dios no es compartida por nada ni por nadie. Cuando una persona se atreve a querer compartir la gloria de Dios o antepone a la gloria de Dios algo, Dios se ocupa de poner todo en su sitio. Dios quiere lo mejor para sus hijos, pero hemos de entender que el orden jamàs puede ser alterado. El està por encima de todo y de todos. Y la gloria fue, es y será siempre para èl de lo contrario todo se derrumba.

Hace años, exactamente en el año 1966 tres personas se atrevieron a retar a Dios diciendo que eran màs famosas que Jesucristo. Dos eran cantantes, el otro un deportista en el boxeo que se creyó el mejor del mundo por mèrito propio, cuando a todas luces se sabìa que era la mafia quien manejaba sus peleas. El primer cantante se suicidò cuando vio caer su fama y el abandono de sus fanàticos; el segundo fue asesinado por uno loco que no soportaba la fama del cantante; y el boxeador hoy lo vemos en un estado deprimente que es digno de toda làstima. Sin embargo conocemos personas que han alcanzado la fama y que le han dado la gloria a Dios, y hoy, muchos años después de su retiro y debido a la humildad que manejaron siguen siendo los reyes en sus disciplinas. ¿Por què? Porque Dios honra a quienes le honran; pero humilla a quienes quieren compartir su honra. Entendamos que todo lo que somos y todo lo que tenemos se lo debemos a èl.

miércoles, 9 de marzo de 2016

La crìtica edificante.

"El que atiende a la critica (consjeo) edificante habitarà entre los sabios".
(Proverbios 15:31).

No hay ser humano por inteligente o capaz que sea que no cometa errores, es por ello que la escritura nos recomienda que siempre que vayamos a tomar una decisión la tomemos pidiendo consejo. Pero existen también situaciones en que aùn pidiendo consejo se toma una mala decisión. Para momentos así, la escritura nos recomienda escuchar las crìticas constructivas o edificantes. Esas crìticas no vienen de gente joven sino de los que ya tienen experiencia que son los ancianos.

Un claro ejemplo de tomar malas decisiones y de seguir malos consejos lo encontramos en el el rey Roboam (2ª Crònicas 10:6). El pidió consejo de los ancianos pero como no le agradò ese consejo entonces fue con los jóvenes, los cuales le dieron el consejo y la crìtica equivocada. ¡Què hubiera causado el consejo de los ancianos, paz; què causò el consejo de los jóvenes, rebeldía! Nuestros abuelos y padres nos enseñaron: "El que no escucha consejos... no llegarà a viejo". Tanto las escrituras como los ancianos son una fuente de vida y de paz para todo aquèl que quiera seguir instrucciones y aceptar una crìtica o un consejo edificante.

martes, 8 de marzo de 2016

La oraciòn del justo.

"El Señor se mantiene lejos de los impíos, pero escucha las oraciones de los justos".
(Proverbios 15:29).

Generalmente el hombre que trata de vivir la vida con honestidad, con rectitud, honrando a Dios y a la gente, llega a creer en algún momento que no vale la pena vivir de esa manera porque mira a su vecino, a su jefe, o, a algún amigo o pariente que viviendo desordenadamente le va bien en la vida. No le falta nada, tiene y puede comprar todo lo que le place, viaja, y hasta derrocha.

Pero la escritura nos enseña que Dios a los justos sì quiere prosperarnos, pues bendecidos ya fuimos desde antes de nacer. Y alguien dirà ¿què arrogantes, còmo se creen ya escogidos por Dios? Bueno, no es arrogancia es simplemente una realidad, desde el momento en que seguimos a Cristo nos dicen las escrituras que èramos elegidos y bendecidos con bendiciones celestiales desde antes de la creación del mundo (Efesios 1:3-4). Siendo así, es que, aunque Dios tarde en nuestras peticiones de oración las respuesta llegaràn a su debido tiempo. Y es màs, cuando lleguen no traerán lamentaciones y dolores con ellas como sì le sucede al impìo. Entendamos algo, cuando el impìo cree que lo que obtiene lo obtiene por clamar a Dios, no es así, lo que obtiene es el simple producto de sus malas acciones por eso son tan efìmeras y acarrean dolor, porque no traen la bendición de Dios.

lunes, 7 de marzo de 2016

El ambicioso.

"El ambicioso acarrea mal sobe su familia; el que aborrece el soborno vivirà".
(Proverbios 15:27).

La ambición, es el deseo intenso de poseer u obtener algo no importando los medios a los que haya que recurrir. La primera parte de ese pensamiento es dura, pues es estar en contra de los planes de Dios para nuestras vidas, el deseo intenso de querer tener algo. Pero la segunda parte es aùn peor pues es la que tiene al mundo en el extremo de desconfianza y violencia en el que actualmente se encuentra.

Por supuesto, que esa ambición no es nada nuevo, acaso leemos en la escritura de casos antiguos que terminaron hasta en correr de sangre porque Dios bendijo a un hermano y no lo hizo con el otro. El amor que nace realmente del corazón de Dios entre hermanos, entre seres humanos, es aquèl amor sacrificado que lo que menos està pensando es estar por encima de los otros. Aquèl corazón dolido, como el de Cristo, que cuando mira a otro sufriendo simplemente no soporta el estirar su mano para ayudarlo, y esto, lo màs rápidamente posible. Ese es un corazón que Dios no podrá aborrecer jamàs, pues no piensa ambiciosamente sino con el amor del Padre. El ambicioso, tarde o temprano trae verguenza para sì, y para los suyos; pero lo màs importante es que amarga y acorta sus días.

domingo, 6 de marzo de 2016

LOS LIDERES DEL REINO.

Del Congreso para líderes 2016: Plenitud de Vida.

Características de los Lìderes del Reino:

1- Ser transformados: Estar en la presencia de Dios.
2- Tener carácter: Que su si sea si, y que su no sea no.
3- Ser dadivosos: No tener amor por el dinero y dar con contentamiento.
4- Ser rechazados: Para ser aceptado, primero hay que ser rechazado.
5- Vencer a los hombres: Ser servicial e iniciar desde abajo.
6- Vencer a Dios: Rendición y aceptación delante de Dios.
7- Olvidar: Dejar el pasado.

sábado, 5 de marzo de 2016

El sabio.

"El sabio sube por el sendero de la vida, para librarse de caer en el sepulcro".
(Proverbios 15:24).

Para no morir, el sabio debe subir por el sendero de la vida. Pregunta interesante y oportuna ¿Cuàl es el sendero de la vida?  Otra escritura nos dice: "Si realmente escuchas al Señor tu Dios, y cumples fielmente todos estos mandamientos que hoy te ordeno, el Señor tu Dios te pondrá encima de todas las naciones de la tierra. Y si obedeces al Señor tu Dios, todas estas bendiciones vendrán sobre ti y te acompañaràn siempre" (Deuteronomio 28:1-2).

"Ese" es el camino o senda de la vida, oír, obedecer y ser bendecido. Para que no podamos decir que esa fue una condiciòn antigua, que esa fue una condición para el pueblo de Israel solamente, el Señor nos dice en el cuarto mandamiento: "Si obedeces y honras a tu padre y a tu madre como el Señor tu Dios te lo ha ordenado... disfrutaràs de una larga vida" (Deuteronomio 5:16). Observemos bien, no sòlo esa persona tendrá larga vida, sino que no será una vida llena de penas, limitaciones y achaques sino será una larga vida con deleite y contentamiento. El sabio no es el que tiene el cociente intelectual màs alto, sino aquèl que honra a Dios y a sus padres....punto.

viernes, 4 de marzo de 2016

Una respuesta adecuada.

"Es muy grato dar la respuesta adecuada, y màs grato aùn cuando es oportuna".
(Proverbios 15:23).

En toda civilización antigua si algo se valoraba, situación que hoy està dejando de ser, era la vida y la experiencia de los ancianos. En nuestra familia hemos tenido la gran bendición de Dios de tener ancestros longevos, el màs jòven ha fallecido a los 86 años y los màs longevos pasados los 90. De ellos hemos aprendido que las respuestas deben ser oportunas. Ellos nos enseñaron que no hace falta ofender a la gente ni mucho menos golpearla, una respuesta puntual, o, en su defecto ignorar a la persona es suficiente para opacarla. Cristo afianzò ese pensamiento en los evangelios.

Dios no desea un pueblo agresivo sino amable y amoroso como lo ha sido èl con nosotros. Dios desea que conquistemos al mundo con el mismo amor que èl nos conquistò a nosotros. Ahora bien, de la misma manera que èl es un caballero y no forza a nadie a oìrlo, obedecerlo y seguirlo. Nosotros no debemos de forzar a nadie, vivamos un estilo de vida que agrade a Dios; si podemos, prediquemos su palabra sin discusión, controversia o polémica, pero no estamos obligados a convencer ni a obligar a nadie a que escuchen. Eso debe de ser voluntario. Cristo dijo: "Si en esa casa no te reciben ni oyen, sal de ella, y sacude el polvo de tus zapatos" (Mateo 10:14). Una respuesta amable o el silencio son muy eficaces.

jueves, 3 de marzo de 2016

El consejo.

"Cuando falta el consejo, fracasan los planes; cuando abunda el consejo, prosperan".
(Proverbios 15:22).

En la diversidad humana que nuestro Dios a creado, le a asignado dones y talentos a cada uno en diferentes ramas, de tal manera que todo ser humano pueda, en determinado momento, tener la asesoría que necesita para efectuar sus diferentes actividades. Cuando las personas son humildes consultan primero con Dios, y luego, con las personas calificadas para realizar sus proyectos, eso, nos dice la escritura que es lo correcto para el buen final de los mismos.

Pero existen personas que se creen autosuficientes, esas personas por el orgullo no consultan casi nada con nadie, lo que les lleva a realizar sus proyectos a capricho. Esto conlleva dos problemas, el primero es que los resultados puedan ser muy negativos pues el proyecto fracase, eso nos lleva tan sòlo a pèrdida de tiempo y de recursos; pero el segundo resultado es peor aùn, pues si por alguna razón llegan al éxito, pensaràn que no necesitan ni de Dios y mucho menos de los hombres. En cuyo caso el orgullo y la vanidad iràn aflorando cada vez màs hasta convertirse en personas insoportables. Por ello, el proverbio nos dice: "En la abundancia de consejos hay prosperidad".

miércoles, 2 de marzo de 2016

En entendido.

"Al necio le divierte su falta de juicio, el entendido endereza sus propios pasos".
(Proverbios 15:21).

Todo ser humano es necio en alguna medida, pero hay una gran diferencia entre el necio que quiere seguir siendo necio, y, el necio que quiere dejar de serlo. Esa gran diferencia es que: el primero no aprende nada de lo que le sucede mientras el segundo le saca provecho a la ocasión. Mientras que el primero no toma en cuenta lo que le sucede o lo que sufre, el segundo lo toma como una lección y un reto a superar.

Hemos aprendido en la iglesia que el hombre tiene dos formas de aprender los propósitos de Dios, entre los cuales està por supuesto dejar la necedad, una forma es por "revelación", o sea, por el entendimiento voluntario de lo que Dios desea para nosotros; pero la otra es màs dura, pues es por "trituración". Lo que significa que de todos modos vamos a entender pero la diferencia està en el "sufrimiento" que ese entendimiento encierra. Dios no es un Dios duro y que quiera hacernos sufrir, pero es nuestra desatención a lo que èl nos pide lo que da como cosecha esa trituración.

martes, 1 de marzo de 2016

El camino del perezoso.

"El camino del perezoso està plagado de espinas; pero la senda del justo es como una calzada".
(Proverbios 15:19).

Dios tiene, puede y quiere bendecirnos y prosperarnos, pero, no podemos tomar èsta premisa como una doctrina y sentarnos a esperar que funcione. Los que nos decimos cristianos entendemos que nuestro Dios "tiene" con què bendecirnos y prosperarnos, porque sabemos que aunque la mente humana no lo entienda èl es dueño del mundo, del universo, del hombre y de toda posesión del hombre. Sabemos que Dios "puede" bendecirnos y prosperarnos, porque estudiando la historia vemos muchos ejemplos de que así ha sido para con quienes le oyen y obedecen. Y, por último entendemos también que "quiere" bendecirnos y prosperarnos, por cuanto es nuestro Padre.

Ahora bien, como decíamos en el inicio, no podemos sentarnos a esperar que eso funcione. Tampoco podemos estar hincados orando todo el dìa esperando que otros nos regalen lo que nos corresponde ganar como jefes de hogar, ambas actitudes serìan como "tomar el camino plagado de espinas", pues vamos a parar viviendo en limitaciones y escasez. Dios nos da los recursos para que esa bendición funcione, y, mientras no tomemos la iniciativa de actuar pues no llegarà. Dios nos ha "bendecido" desde el dìa en que le tomamos como padre, al menos eso nos dice el primer capìtulo de Efesios, pero nos "prosperarà" en la medida que trabajemos, seamos disciplinados, seamos ordenados, consultemos todas nuestras decisiones con èl, seamos personas dadivosas de corazón alegre, que cuando repartamos no lo hagamos con dolor ni con avaricia, mucho menos, con motivos ocultos, sino simplemente dar una parte de lo mucho que recibimos de èl todos los días... eso nos hará ir como por una calzada y amplia.