"El hombre propone y Dios dispone".
(Proverbios 16:1).
La omniciencia de Dios significa que èl sabe todo lo que pasò, lo que pasa y lo que pasarà. Toda persona que sea medianamente sensata antes de emprender cualquier empresa planifica, ve opciones, ve costos, ve rendimientos, estudia mercados, etc. Y, sobretodo, consulta con Dios y hace tres preguntas importantes: ¿Señor, lo hago? ¿Señor, còmo lo hago? y ¿Señor, cuàndo lo hago?. Pues el hombre tan sòlo dispone y es Dios quien dispone. En el libro de Jeremías (29:11) encontramos una porción que refleja y respalda èste argumento, allì Dios nos dice: "Porque los pensamientos que yo tengo para vosotros, son màs altos de lo que vosotros tenèis, y son para bien y no para mal".
Prueba de lo anterior es el hecho de que quienes nos dedicamos a la construcción por ejemplo, cuando terminamos las mismas siempre tenemos alguna diferencia con los planos primarios u originales. ¿Por què? pues porque en el camino surgieron inconvenientes o imprevistos, pero al final la obras se terminan y son funcionales. Otra vez preguntamos ¿Por què? Porque Dios tiene mejores pensamientos que los nuestros, y su omniciencia està por encima de nuestro conocimiento. No importa si nosotros tenemos 50 planes, el Señor tiene un plan 51 que es mejor. No importa si tenemos 100 planes, el Señor siempre tiene un plan 101 que es mejor.
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