"Màs vale tener poco con justicia que ganar mucho con injusticia".
(Proverbios 16:8).
Lamentablemente el mundo en el que estamos viviendo hoy nos tiene ahogados en los afanes, no hay comercial que no nos incite a tener, a adquirir, a conseguir. No nos oponemos, como Dios tampoco lo hace, a que cada dìa vivamos mejor, y que, heredemos a nuestros hijos una mejor vida que la que nosotros hemos tenido. Pero, de eso, a vivir afanados, esclavizados y peor aùn endeudados con medio mundo por tener lo que no podemos tener es otra situación.
Nuestros ancestros nos enseñaron que: "uno no debía tener lo que no podía tener o mantener", pues lo que iba a suceder es que nos empobrecerìamos; nos convertiríamos en el ridículo de todos; y nuestros amigos y seres queridos nos aislarìan, la escritura lo dice asì: "del pobre, hasta sus amigos se apartan" (Proverbios 19:4). La vida es muy corta y cuando sentimos hemos llegado a la tercera edad y es tiempo de partir, què heredemos a nuestros hijos viene a ser secundario si lo que les dejamos no lo hemos conseguido con el respaldo de Dios, un trabajo honrado y no hemos educado adecuadamente a nuestros descendientes. Salomòn lo explica muy claramente en Eclesiastés: ¿Quièn sabe, si el heredero hará buen uso de lo que no le ha costado? Por eso recordemos, màs vale adquirir poco
trabajando con la justicia de Dios que mucho oprimiendo a otros.
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