"Trampa es consagrar algo sin pensarlo y màs tarde reconsiderarlo prometido".
(Proverbios 20:25).
El rey Salomòn escribió: "Mejor es no prometer, que prometer y no cumplirle a Dios". Uno de los hombres màs sabios que ha existido sino el que màs fue Salomòn, y, luego de muchas experiencias vividas llegó a varias conclusiones que nos dejó por escrito en ese maravilloso libro que es Eclesiastés, pero una de las que màs recalca es el hecho de que no debemos hacer promesas a la ligera.
Las personas actualmente toman como "pretexto" para no acercarse a Dios ni a la iglesia, el uso y abuso que se ha cometido por los hombres dentro de la misma. No negamos que ese abuso exista, pero tampoco podemos culpar a Dios por los actos o hechos de los hombres. Es inconcebible que un hombre decida "consagrar" su vida a Dios, y en el camino se dedique a violar niños; a abusar de las jóvenes o a engañar viudas; que haya prometido un celibato y que tenga hijos ocultos y negados; que se disfrace como un varòn de Dios y que sea homosexual. Como tampoco es concebible que alguien se "consagre" al servicio de la comunidad autonombrándose líder, poniéndose títulos inexistentes como Doctor en divinidad; apóstol; etc. y estè detrás de enriquecimientos ilícitos a costillas de quienes le siguen inocente e ingenuamente. Es inconcebible que alguien crea que servir a Dios es forrarse de explosivos y matar gente inocente es ir directamente al paraíso. Si vamos a vivir consagradamente, debemos de ser ejemplo y no tropiezo. Vivamos bajo las normas y estatutos que Dios dejó para sus hijos, seamos ejemplo de consagración; de ser esposos fieles; de ser personas trabajadoras y no una carga para la feligresìa; de vivir de tal manera que prediquemos con el ejemplo y no tan sòlo con palabras.
Todo sale a bien, a los que han sido llamados de acuerdo a SU propósito...
sábado, 30 de julio de 2016
viernes, 29 de julio de 2016
Venganza.
"Nunca digas: ¡Me vengarè de ese daño! Confía en el Señor, y èl actuarà por tì".
(Proverbios 20:22).
Cuando una persona nos hace daño, especialmente si es una persona a la que hemos considerado de confianza, nos da mucho coraje. Quisièramos como que la justicia de Dios fuera màs real, màs palpable, màs pronta. Son momentos en los que reflexionamos en que si fuèramos màs santos, màs entregados... podríamos hacer una oración y un rayo partiría en dos a esa persona. Eso se llama justicia humana y corresponde a una venganza.
La justicia humana se diferencia de la divina en que èsta última tiene un propósito: "regenerar y regenerarnos". Claro que duele una traición, claro que duele el sentirse uno desprotegido tanto de los hombres como de Dios en esos momentos. Y es entonces cuando hacemos las preguntas equivocadas: ¿Señor, en dònde estabas? ¿Señor, por què permitiste esto o aquello?. Y por què decimos preguntas equivocadas. Porque los pensamientos correctos serìan: Señor ¿Para què permitiste esto? ¿Què es lo que quieres que aprenda? ¿Cuàl es el propósito de esto Señor? La respuesta a ¿Por què Señor? no es la misma que a ¿Para què Señor? La respuesta a ¿Por què? es justicia humana. La respuesta a ¿Para què? es justicia divina. Porque la primera nos traerà un sentido de venganza y de desahogarnos insultando o pagando con la misma moneda, lo cual es venganza. Mientras que la segunda respuesta es justicia divina y nos traerà a reflexión acerca de lo que Dios desea que aprendamos, lo cual es regenerarnos.
(Proverbios 20:22).
Cuando una persona nos hace daño, especialmente si es una persona a la que hemos considerado de confianza, nos da mucho coraje. Quisièramos como que la justicia de Dios fuera màs real, màs palpable, màs pronta. Son momentos en los que reflexionamos en que si fuèramos màs santos, màs entregados... podríamos hacer una oración y un rayo partiría en dos a esa persona. Eso se llama justicia humana y corresponde a una venganza.
La justicia humana se diferencia de la divina en que èsta última tiene un propósito: "regenerar y regenerarnos". Claro que duele una traición, claro que duele el sentirse uno desprotegido tanto de los hombres como de Dios en esos momentos. Y es entonces cuando hacemos las preguntas equivocadas: ¿Señor, en dònde estabas? ¿Señor, por què permitiste esto o aquello?. Y por què decimos preguntas equivocadas. Porque los pensamientos correctos serìan: Señor ¿Para què permitiste esto? ¿Què es lo que quieres que aprenda? ¿Cuàl es el propósito de esto Señor? La respuesta a ¿Por què Señor? no es la misma que a ¿Para què Señor? La respuesta a ¿Por què? es justicia humana. La respuesta a ¿Para què? es justicia divina. Porque la primera nos traerà un sentido de venganza y de desahogarnos insultando o pagando con la misma moneda, lo cual es venganza. Mientras que la segunda respuesta es justicia divina y nos traerà a reflexión acerca de lo que Dios desea que aprendamos, lo cual es regenerarnos.
jueves, 28 de julio de 2016
Las herencias.
"La herencia de fácil comienzo no tendrá un final feliz".
(Proverbios 20:21).
"Y yo, con gran placer gastarè lo mìo, y aùn yo mismo me gastarè del todo por amor a vosotros; pues no son los hijos los que ahorran para los padres, sino los padres los que deben ahorrar para los hijos" Palabras nacidas del corazón del Apóstol Pablo, en su tercera visita a los creyentes que habitaban en Corinto (Corintios 12:14).
Pablo nos enseña que nosotros los padres somos quienes tenemos que trabajar duro para poder dejar una herencia a los hijos, y que conste que està hablando de bienes materiales. Prueba de ello es que a Timoteo en 5:8 le dice: "Si alguno no provee (alimento, vestido, un techo) para los suyos, especialmente para los de su casa, ha negado la fe y es peor que un incrédulo". Ahora bien, también hemos de entender que no està hablando de extremos, como decir que por fuerza los ha de dejar millonarios, pero sì cubrir sus necesidades y un poco màs. En otro sentido, esto también implica que se les enseñe a trabajar a los hijos, para que cuando reciban su herencia la sepan manejar, Eclesiastés nos enseña que si no hacemos eso, no gozaremos nosotros como padres ni ellos como hijos pues gastaràn sin sabiduría la herencia. Otro punto que agrada mucho a Dios, quien es el que nos concede llegar a dejar una herencia es, dejar todo arreglado para que el dìa de nuestra muerte no dejemos problemas. A varias personas en la biblia se les dice: "Arregla tus cosas" pues pronto has de morir. ¿No será que también es un consejo para nosotros?
(Proverbios 20:21).
"Y yo, con gran placer gastarè lo mìo, y aùn yo mismo me gastarè del todo por amor a vosotros; pues no son los hijos los que ahorran para los padres, sino los padres los que deben ahorrar para los hijos" Palabras nacidas del corazón del Apóstol Pablo, en su tercera visita a los creyentes que habitaban en Corinto (Corintios 12:14).
Pablo nos enseña que nosotros los padres somos quienes tenemos que trabajar duro para poder dejar una herencia a los hijos, y que conste que està hablando de bienes materiales. Prueba de ello es que a Timoteo en 5:8 le dice: "Si alguno no provee (alimento, vestido, un techo) para los suyos, especialmente para los de su casa, ha negado la fe y es peor que un incrédulo". Ahora bien, también hemos de entender que no està hablando de extremos, como decir que por fuerza los ha de dejar millonarios, pero sì cubrir sus necesidades y un poco màs. En otro sentido, esto también implica que se les enseñe a trabajar a los hijos, para que cuando reciban su herencia la sepan manejar, Eclesiastés nos enseña que si no hacemos eso, no gozaremos nosotros como padres ni ellos como hijos pues gastaràn sin sabiduría la herencia. Otro punto que agrada mucho a Dios, quien es el que nos concede llegar a dejar una herencia es, dejar todo arreglado para que el dìa de nuestra muerte no dejemos problemas. A varias personas en la biblia se les dice: "Arregla tus cosas" pues pronto has de morir. ¿No será que también es un consejo para nosotros?
miércoles, 27 de julio de 2016
Honrar a los padres.
"Al que maldiga a su padre y a su madre, su lámpara se le apagarà en la mas densa oscuridad".
(Proverbios 20:20).
"Honra a tu padre y a tu madre, y tendràs larga vida", eso es lo que reza el cuarto mandamiento de la ley de Dios. Mucho se nos ha explicado de que de todos los mandamientos de Dios, èste, el de honrar a padre y madre, es el único que tiene una promesa: "y tendràs larga vida".
Hace menos de un siglo podìamos ser testigos de la forma en que los ancianos eran cuidados por sus parientes: nunca estaban solos; nunca les falto alimento; tenìan uno o dos empleados que los ayudaran cuando no estaba alguien de la familia; no vivian solos y olvidados en sus casas; no habían casas de ancianos, etc. Es lamentable, que hoy en dìa, hasta vemos campañas que nos recuerdan lo siguiente: "No me abandones, porque cuando eras niño yo nunca te abandonè", y otras por el estilo. Campañas en donde vemos ancianos literalmente en trapos y no en ropas, con el estigma del olvido y el abandono marcado en sus rostros. Nunca, por ningún motivo, debemos olvidar a nuestros padres. Tenemos que luchar por suplir sus necesidades básicas, que no les falte un techo, agua limpia, ropa, medicamentos, compañía. Si no lo podemos hacer personalmente. o ellos no lo permiten, al menos que contribuyamos para que alguien les acompañe y los sirva... Eso nos traerà larga vida, pero sobre todo una gran tranqulidad el dìa que partan.
(Proverbios 20:20).
"Honra a tu padre y a tu madre, y tendràs larga vida", eso es lo que reza el cuarto mandamiento de la ley de Dios. Mucho se nos ha explicado de que de todos los mandamientos de Dios, èste, el de honrar a padre y madre, es el único que tiene una promesa: "y tendràs larga vida".
Hace menos de un siglo podìamos ser testigos de la forma en que los ancianos eran cuidados por sus parientes: nunca estaban solos; nunca les falto alimento; tenìan uno o dos empleados que los ayudaran cuando no estaba alguien de la familia; no vivian solos y olvidados en sus casas; no habían casas de ancianos, etc. Es lamentable, que hoy en dìa, hasta vemos campañas que nos recuerdan lo siguiente: "No me abandones, porque cuando eras niño yo nunca te abandonè", y otras por el estilo. Campañas en donde vemos ancianos literalmente en trapos y no en ropas, con el estigma del olvido y el abandono marcado en sus rostros. Nunca, por ningún motivo, debemos olvidar a nuestros padres. Tenemos que luchar por suplir sus necesidades básicas, que no les falte un techo, agua limpia, ropa, medicamentos, compañía. Si no lo podemos hacer personalmente. o ellos no lo permiten, al menos que contribuyamos para que alguien les acompañe y los sirva... Eso nos traerà larga vida, pero sobre todo una gran tranqulidad el dìa que partan.
martes, 26 de julio de 2016
Estrategia.
"Afirma tus planes con buenos consejos; entabla el combate con buena estrategia".
(Proverbios 20:18).
Como lo hemos dicho en diferentes oportunidades, todos los seres humanos en alguna medida tenemos planes; tenemos metas que queremos alcanzar; tenemos aspiraciones de algo. Pero, esas metas, eso que queremos alcanzar, esas aspiraciones no van a cumplirse o no vamos a llegar a ellas por inercia, por sòlo soñarlas, o por tan sòlo ver pasar los almanaques sino que tenemos que hacer algo.
La planificación para alcanzar nuestros objetivos se llama "estrategia", muchos confunden la estrategia con "mañas", eso no es correcto. La estrategia son: "La serie de acciones a tomar" para alcanzar nuestra meta o metas, y no, las "formas" para pasar por encima de cualquiera para lograrlas. En los medios profesionales a èsto le llaman "Diagrama de flujos" que no es otra cosa que: "Representar gráficamente los pasos del proceso", para que sepamos còmo llegar y por dònde vamos en el camino. Pues bien, Dios desea que nosotros caminemos con una estrategia, o sea, que programemos o planifiquemos los pasos a seguir para llegar a nuestra meta, pero, que lo tomemos en cuenta a èl, para que sea èl quien nos vaya aconsejando còmo, dònde, o hacia dònde ir. Y también desea que seamos disciplinados para no saltarnos ninguno de los pasos detallados, pues romper el orden muchas veces nos hace perder el rumbo y no poder llegar a donde se querìa llegar. En conclusión, Dios quiere y puede hacer que nuestros planes o metas se cumplan, pero desea que lo hagamos como èl quiere y no como nosotros queremos.
(Proverbios 20:18).
Como lo hemos dicho en diferentes oportunidades, todos los seres humanos en alguna medida tenemos planes; tenemos metas que queremos alcanzar; tenemos aspiraciones de algo. Pero, esas metas, eso que queremos alcanzar, esas aspiraciones no van a cumplirse o no vamos a llegar a ellas por inercia, por sòlo soñarlas, o por tan sòlo ver pasar los almanaques sino que tenemos que hacer algo.
La planificación para alcanzar nuestros objetivos se llama "estrategia", muchos confunden la estrategia con "mañas", eso no es correcto. La estrategia son: "La serie de acciones a tomar" para alcanzar nuestra meta o metas, y no, las "formas" para pasar por encima de cualquiera para lograrlas. En los medios profesionales a èsto le llaman "Diagrama de flujos" que no es otra cosa que: "Representar gráficamente los pasos del proceso", para que sepamos còmo llegar y por dònde vamos en el camino. Pues bien, Dios desea que nosotros caminemos con una estrategia, o sea, que programemos o planifiquemos los pasos a seguir para llegar a nuestra meta, pero, que lo tomemos en cuenta a èl, para que sea èl quien nos vaya aconsejando còmo, dònde, o hacia dònde ir. Y también desea que seamos disciplinados para no saltarnos ninguno de los pasos detallados, pues romper el orden muchas veces nos hace perder el rumbo y no poder llegar a donde se querìa llegar. En conclusión, Dios quiere y puede hacer que nuestros planes o metas se cumplan, pero desea que lo hagamos como èl quiere y no como nosotros queremos.
lunes, 25 de julio de 2016
El engaño.
"Tal vez sea agradable ganarse el pan con engaños, pero uno acaba con la boca llena de arena".
(Proverbios 20:17).
"Que tu sì sea sì, y que tu no sea no". Consejo que nos dan las escrituras para tener una vida eficaz, transparente, sin problemas con la ley y sin problemas con Dios. Una persona que sabe respetar su palabra es una persona apreciada por todos, y, además, es una persona que sobresale en èsta vida llena de mentirosos y engañosos que nos rodea.
La situación económica se ha puesto tan difícil hoy en dìa, que casi cualquier persona o cualquier empresa que se pone delante de uno, hace ofrecimientos tan a la ligera que no entendemos como tanta gente les cree. Nos dan la impresión de una gran oferta y cuando llegamos nos dicen: que ya se agotò; que vimos mal pues la oferta es la de abajo y no la de arriba del anuncio; que los anunciantes cometieron un error pero que tienen èsto y lo otro para ofrecernos, etc. Las financieras no cuentan todo lo que nos descuentan; los bancos no nos dicen que van a quitar el manejo de èsto de lo otro automáticamente de nuestras cuentas a fin de mes; las financieras nos engañan con el interés a cobrar, etc. El punto es que, Dios nos llama a quienes creemos en èl, a que no seamos como esas personas o empresas. Nos ha llamado a ganarnos el pan con el sudor de nuestra frente, y que ese sudor sea honesto, honrado, y casi siempre hasta sufrido... pero que sea decente, limpio sin engaños y tendremos su aprobaciòn.
(Proverbios 20:17).
"Que tu sì sea sì, y que tu no sea no". Consejo que nos dan las escrituras para tener una vida eficaz, transparente, sin problemas con la ley y sin problemas con Dios. Una persona que sabe respetar su palabra es una persona apreciada por todos, y, además, es una persona que sobresale en èsta vida llena de mentirosos y engañosos que nos rodea.
La situación económica se ha puesto tan difícil hoy en dìa, que casi cualquier persona o cualquier empresa que se pone delante de uno, hace ofrecimientos tan a la ligera que no entendemos como tanta gente les cree. Nos dan la impresión de una gran oferta y cuando llegamos nos dicen: que ya se agotò; que vimos mal pues la oferta es la de abajo y no la de arriba del anuncio; que los anunciantes cometieron un error pero que tienen èsto y lo otro para ofrecernos, etc. Las financieras no cuentan todo lo que nos descuentan; los bancos no nos dicen que van a quitar el manejo de èsto de lo otro automáticamente de nuestras cuentas a fin de mes; las financieras nos engañan con el interés a cobrar, etc. El punto es que, Dios nos llama a quienes creemos en èl, a que no seamos como esas personas o empresas. Nos ha llamado a ganarnos el pan con el sudor de nuestra frente, y que ese sudor sea honesto, honrado, y casi siempre hasta sufrido... pero que sea decente, limpio sin engaños y tendremos su aprobaciòn.
sábado, 23 de julio de 2016
Los fiadores.
"Toma la prenda del que salga fiador de un extraño; retènla en garantía si la da en favor de desconocidos".
(Proverbios 20:16).
La palabra de Dios es muy clara: "No demos dinero prestado a nadie, y que nosotros no prestemos a nadie". Pues si nos piden tenemos que pedir un fiador o una garantía de que se nos va a devolver el dinero, o, si somos nosotros los que prestamos tendremos que dar una garantía de que cancelaremos lo prestado. No hacer caso de èsta norma de Dios es muy peligroso al nombre nuestro pero màs al nombre de Dios.
No podemos ir por el mundo pregonando que somos creyentes si estamos acosados por las deudas; no debemos entonces comprar lo que no tenemos para comprar; no podemos vivir de apariencias; no podemos tener algo que no podemos mantener. Iniciando por el principio: Primero que todo tenemos que trabajar; luego, sabiendo con què dinero contamos hemos de hacer una agenda de nuestras necesidades. Como tercer punto hemos de saber que ninguna persona debe gastar màs de lo que gana; luego nos recomienda la escritura que no prestemos dinero y mucho menos pidamos prestado. Pues esto provoca situaciones vergonzosas en el futuro si no podemos cubrir ese costo. Otro punto importante es, nunca seamos fiadores de nadie: dice la escritura: ¿Por què han de quitar tu cama de debajo de ti, si no tienes para pagar? (Proverbios 22:27). Y menos si es por causa de la deuda de otro.
(Proverbios 20:16).
La palabra de Dios es muy clara: "No demos dinero prestado a nadie, y que nosotros no prestemos a nadie". Pues si nos piden tenemos que pedir un fiador o una garantía de que se nos va a devolver el dinero, o, si somos nosotros los que prestamos tendremos que dar una garantía de que cancelaremos lo prestado. No hacer caso de èsta norma de Dios es muy peligroso al nombre nuestro pero màs al nombre de Dios.
No podemos ir por el mundo pregonando que somos creyentes si estamos acosados por las deudas; no debemos entonces comprar lo que no tenemos para comprar; no podemos vivir de apariencias; no podemos tener algo que no podemos mantener. Iniciando por el principio: Primero que todo tenemos que trabajar; luego, sabiendo con què dinero contamos hemos de hacer una agenda de nuestras necesidades. Como tercer punto hemos de saber que ninguna persona debe gastar màs de lo que gana; luego nos recomienda la escritura que no prestemos dinero y mucho menos pidamos prestado. Pues esto provoca situaciones vergonzosas en el futuro si no podemos cubrir ese costo. Otro punto importante es, nunca seamos fiadores de nadie: dice la escritura: ¿Por què han de quitar tu cama de debajo de ti, si no tienes para pagar? (Proverbios 22:27). Y menos si es por causa de la deuda de otro.
viernes, 22 de julio de 2016
El uso del dinero.
"No sirve, no sirve, dice el comprador; pero luego va y se jacta de su compra".
(Proverbios 20:14).
"Es necesario que haya escándalos, pero ay de aquèl que los provoque". Palabras sabias dichas por nuestro Señor Jesucristo. Es cierto que son utilizadas para otros ejemplos, pero hoy también se puede utilizar para mostrarnos que no debemos abusar de las gentes que están en necesidad. Cristo también dijo: "¿Por què te jactas, si todo lo que tienes te ha sido dado?
Dios ha permitido que unos tengan màs recursos económicos que otros, pero nos advierte que, el tenerlo no nos permite abusar de las necesidades de quienes tienen menos. Los consecuencias inmediatas y los castigos eternos para quienes no sepan respetar esa ley de Dios, no son dignos de ninguna envidia. En el transcurso de seis décadas los hemos visto. Conocemos de lejos, a Dios gracias, a personas propietarias de instituciones financieras dedicadas a comerciar con la necesidad ajena, y hemos visto las lamentables consecuencias: destrucción de sus hogares, enfermedades serias, hijos borrachos empedernidos, drogadictos, homosexuales, prostitución, autorobos, autosecuestros, etc. Y el final eterno de esas personas ya lo conocemos también. Todo lo que tenemos nos la ha permitido tener Dios, entonces sería bueno que para usarlo o utilizarlo le preguntáramos a èl còmo hacerlo. Tan sòlo somos mayordomos no propietarios de lo que tenemos. Nunca nos aprovechemos de la necesidad del prójimo.
(Proverbios 20:14).
"Es necesario que haya escándalos, pero ay de aquèl que los provoque". Palabras sabias dichas por nuestro Señor Jesucristo. Es cierto que son utilizadas para otros ejemplos, pero hoy también se puede utilizar para mostrarnos que no debemos abusar de las gentes que están en necesidad. Cristo también dijo: "¿Por què te jactas, si todo lo que tienes te ha sido dado?
Dios ha permitido que unos tengan màs recursos económicos que otros, pero nos advierte que, el tenerlo no nos permite abusar de las necesidades de quienes tienen menos. Los consecuencias inmediatas y los castigos eternos para quienes no sepan respetar esa ley de Dios, no son dignos de ninguna envidia. En el transcurso de seis décadas los hemos visto. Conocemos de lejos, a Dios gracias, a personas propietarias de instituciones financieras dedicadas a comerciar con la necesidad ajena, y hemos visto las lamentables consecuencias: destrucción de sus hogares, enfermedades serias, hijos borrachos empedernidos, drogadictos, homosexuales, prostitución, autorobos, autosecuestros, etc. Y el final eterno de esas personas ya lo conocemos también. Todo lo que tenemos nos la ha permitido tener Dios, entonces sería bueno que para usarlo o utilizarlo le preguntáramos a èl còmo hacerlo. Tan sòlo somos mayordomos no propietarios de lo que tenemos. Nunca nos aprovechemos de la necesidad del prójimo.
jueves, 21 de julio de 2016
El sueño.
"No te des al sueño, o te quedaràs pobre; mantente despierto y tendràs pan de sobra".
(Proverbios 20:13).
Cuando èramos niños conocimos a una persona que siempre se levantaba a las cuatro de la madrugada, se tomaba un cafè caliente, y luego salìa a trabajar al campo. De èl aprendimos un refrán popular, que, aunque a algunos les parecerà grosero es cierto. "El que de veinte no trabaja; y de treinta no guarda; de cuarenta que le pongan la albarda". La albarda es una silla hechiza de madera que se le pone en el campo a los asnos para llevar carga. Esta persona, de màs està decir que cuando murió dejó millones en efectivo y en propiedades, y que en vida gozo de todo cuanto quiso.
La escritura sin llegar a decirnos un apelativo semejante, nos hace ver que el gran enemigo de la prosperidad del hombre... es el sueño. No nos cansaremos de decirlo desde èsta ventana pues no son palabras nuestras sino de Dios: "La ley de la siembra y la cosecha no falla". Lo que se siembra eso se cosecha. Y, si nosotros no trabajamos no tendremos recursos, pues Dios no rompe sus leyes por ningún motivo. Y la òrden que le diò al hombre es que con el sudor de SU frente, no del sudor de la frente de otro, se ganarìa su sustento. Reconocemos, que todo creyente y no creyente, en algún momento de su vida pasa limitaciones, angustias, enfermedades y hasta pruebas mandadas por Dios con el fin de que aprendamos lecciones que de otra forma no aprenderíamos. Pero en condiciones normales, quien no trabaja no debería de comer dijo el Apóstol Pablo. La falta de control en el sueño, nos hace ser impuntuales; la falta de control en el sueño, nos hace ser ineficientes; la falta de control en el sueño, nos hace en ocasiones hasta dependientes de los demás, y eso... es pecado. Pues en esa casa o faltarà el pan o será muy escaso.
(Proverbios 20:13).
Cuando èramos niños conocimos a una persona que siempre se levantaba a las cuatro de la madrugada, se tomaba un cafè caliente, y luego salìa a trabajar al campo. De èl aprendimos un refrán popular, que, aunque a algunos les parecerà grosero es cierto. "El que de veinte no trabaja; y de treinta no guarda; de cuarenta que le pongan la albarda". La albarda es una silla hechiza de madera que se le pone en el campo a los asnos para llevar carga. Esta persona, de màs està decir que cuando murió dejó millones en efectivo y en propiedades, y que en vida gozo de todo cuanto quiso.
La escritura sin llegar a decirnos un apelativo semejante, nos hace ver que el gran enemigo de la prosperidad del hombre... es el sueño. No nos cansaremos de decirlo desde èsta ventana pues no son palabras nuestras sino de Dios: "La ley de la siembra y la cosecha no falla". Lo que se siembra eso se cosecha. Y, si nosotros no trabajamos no tendremos recursos, pues Dios no rompe sus leyes por ningún motivo. Y la òrden que le diò al hombre es que con el sudor de SU frente, no del sudor de la frente de otro, se ganarìa su sustento. Reconocemos, que todo creyente y no creyente, en algún momento de su vida pasa limitaciones, angustias, enfermedades y hasta pruebas mandadas por Dios con el fin de que aprendamos lecciones que de otra forma no aprenderíamos. Pero en condiciones normales, quien no trabaja no debería de comer dijo el Apóstol Pablo. La falta de control en el sueño, nos hace ser impuntuales; la falta de control en el sueño, nos hace ser ineficientes; la falta de control en el sueño, nos hace en ocasiones hasta dependientes de los demás, y eso... es pecado. Pues en esa casa o faltarà el pan o será muy escaso.
miércoles, 20 de julio de 2016
Ojos y oìdos.
"Los oìdos para oír y los ojos para ver": Vaya pareja que el Señor ha creado".
(Proverbios 20:12).
De los cinco sentidos que Dios le concedió al ser humano, por alguna extraña razón los que màs comúnmente hacen falta son el oído y la vista. Es muy extraño que alguien nazca sin poder disfrutar del paladar; sin poder sentir o sin poder oler. Pero sì, repetimos, es muy común que hagan faltan el òido, la vista o ambos.
Nos dice el proverbio de hoy que: "Vaya pareja que Dios ha creado". Como diciéndonos: ¡Pongan atención a lo importante que son! Cuando Dios se dirige a su pueblo desde tiempos inmemoriales como el de Moisés les dice: "Si OYEREN hoy mi vos" (Deuteronomio 28:1), o cuando Cristo nos prepara para los eventos de fin que nos dice: "Cuando VIEREIS èstas señales" (Mateo 24, Marcos 13 y Lucas 21). Es raro que no hable de los otros sentidos, luego entonces, quienes los tenemos debemos estar muy agradecidos por èstos dos. Y, quienes tenemos el privilegio de tenerlos en òptimas condiciones, què bueno sería que los utilizáramos para òptimas condiciones. "Si no os volvèis como niños no entrarèis al reino de los cielos" dijo también Cristo. Por lo tanto, nuestros oìdos y nuestros oìdos deben escuchar y observar como lo hacen los niños: "Con inocencia".
(Proverbios 20:12).
De los cinco sentidos que Dios le concedió al ser humano, por alguna extraña razón los que màs comúnmente hacen falta son el oído y la vista. Es muy extraño que alguien nazca sin poder disfrutar del paladar; sin poder sentir o sin poder oler. Pero sì, repetimos, es muy común que hagan faltan el òido, la vista o ambos.
Nos dice el proverbio de hoy que: "Vaya pareja que Dios ha creado". Como diciéndonos: ¡Pongan atención a lo importante que son! Cuando Dios se dirige a su pueblo desde tiempos inmemoriales como el de Moisés les dice: "Si OYEREN hoy mi vos" (Deuteronomio 28:1), o cuando Cristo nos prepara para los eventos de fin que nos dice: "Cuando VIEREIS èstas señales" (Mateo 24, Marcos 13 y Lucas 21). Es raro que no hable de los otros sentidos, luego entonces, quienes los tenemos debemos estar muy agradecidos por èstos dos. Y, quienes tenemos el privilegio de tenerlos en òptimas condiciones, què bueno sería que los utilizáramos para òptimas condiciones. "Si no os volvèis como niños no entrarèis al reino de los cielos" dijo también Cristo. Por lo tanto, nuestros oìdos y nuestros oìdos deben escuchar y observar como lo hacen los niños: "Con inocencia".
martes, 19 de julio de 2016
Desde niños.
"Por sus hechos el niño deja entrever si su conducta será pura y recta".
(Proverbios 20:11).
"Desde chiquitos crecen" nos decían los abuelos cuando miraban a niños hacer una travesura y sus padres se reìan en lugar de corregirle. Muchos de nuestra generación, que por cierto a Dios gracias hoy somos personas de bien y no de mal, crecimos bajo la ley del "chanquetazo". Le llamábamos así porque si nuestros ancestros no tenìan a mano un buen cincho, utilizaban la chanqueta (zapato viejo) para tirárnoslo por la espalda para corregir "inmediatamente" nuestros errores.
"Instruye al niño en su camino, y aùn cuando llegare a viejo, no lo olvidarà" (Proverbios 22:6). Este proverbio mientras haya niños cerca nuestro, no lo dejaremos de mencionar pues es de los consejos màs sabios que Dios pudo dejar escritos para todo padre de familia. Los delincuentes de hoy, no aparecieron por generación espontànea, desde niños ya mostraban la tendencia que había en su corazón, lastimosamente no encontraron en su camino quièn los corrigiera. Quienes sì tuvimos la bendición de recibir un "chancletazo" hoy a Dios gracias no conocemos una cárcel, no conocemos la vergüenza de ser señalados, no somos una carga para la sociedad. Conclusión: Solamente la vara (como dice la escritura) sobre la espalda del niño, es el camino para que el dìa de mañana sea un hombre que viva correctamente.
(Proverbios 20:11).
"Desde chiquitos crecen" nos decían los abuelos cuando miraban a niños hacer una travesura y sus padres se reìan en lugar de corregirle. Muchos de nuestra generación, que por cierto a Dios gracias hoy somos personas de bien y no de mal, crecimos bajo la ley del "chanquetazo". Le llamábamos así porque si nuestros ancestros no tenìan a mano un buen cincho, utilizaban la chanqueta (zapato viejo) para tirárnoslo por la espalda para corregir "inmediatamente" nuestros errores.
"Instruye al niño en su camino, y aùn cuando llegare a viejo, no lo olvidarà" (Proverbios 22:6). Este proverbio mientras haya niños cerca nuestro, no lo dejaremos de mencionar pues es de los consejos màs sabios que Dios pudo dejar escritos para todo padre de familia. Los delincuentes de hoy, no aparecieron por generación espontànea, desde niños ya mostraban la tendencia que había en su corazón, lastimosamente no encontraron en su camino quièn los corrigiera. Quienes sì tuvimos la bendición de recibir un "chancletazo" hoy a Dios gracias no conocemos una cárcel, no conocemos la vergüenza de ser señalados, no somos una carga para la sociedad. Conclusión: Solamente la vara (como dice la escritura) sobre la espalda del niño, es el camino para que el dìa de mañana sea un hombre que viva correctamente.
lunes, 18 de julio de 2016
Falsedades.
"Pesas falsas y medidas engañosas".
(Proverbios 20:10).
Cuando Dios eligió un pueblo, querìa un pueblo puro, limpio, ìntegro, transparente, por ello fue que los estándares de vida que le puso eran mucho mayores que los estándares de vida de los otros pueblos. Por eso era tan difícil poder ser parte de ese pueblo, todos los pueblos tenìan ciertas normas y ciertas reglas de vida, el pueblo de Dios tenía en todas las áreas y sumaban 613 leyes.
Hoy, esas leyes se han reducido, pero el estándar de vida sigue igual: un pueblo puro, limpio, ìntegro, transparente. Sigue igual o màs difícil que antes el poder cumplir con esas normas, pues el liberalismo sexual, la liberación de la mujer, la intromisión de los derechos humanos en los pueblos, muchos distractores tecnológicos, etc. nos estorban las leyes que Dios dictò. Pero, también por eso es que el mundo està como està, y además, al borde de su propio desastre. Cristo dijo que nadie sabría el dìa y la hora en que eso sucederìa, pero tan sòlo dijo: el dìa y la hora, no dijo la época ni tampoco nos ocultò sus señales. Pablo lo explicó de èsta manera: "De los tiempos del fin, no tenèis necesidad de que os explique, porque vosotros sabéis, pues no pertenecéis a la oscuridad sino a la luz, cuando digan "paz y seguridad" (1ª Tesalonicenses 5:1-3). Fìjèmonos bien en la señal: cuando "digan", no cuando "hayan" paz y seguridad. Pero hablando de la falsedad, hoy somos tan falsos que hasta cuando nos sacamos una selfie, elegimos entre 15 o 20 la mejor, la pregunta es ¿A quièn tratamos de engañar? Pureza, limpieza, integridad y transparencia... ¿Tan difícil se nos ha vuelto?
(Proverbios 20:10).
Cuando Dios eligió un pueblo, querìa un pueblo puro, limpio, ìntegro, transparente, por ello fue que los estándares de vida que le puso eran mucho mayores que los estándares de vida de los otros pueblos. Por eso era tan difícil poder ser parte de ese pueblo, todos los pueblos tenìan ciertas normas y ciertas reglas de vida, el pueblo de Dios tenía en todas las áreas y sumaban 613 leyes.
Hoy, esas leyes se han reducido, pero el estándar de vida sigue igual: un pueblo puro, limpio, ìntegro, transparente. Sigue igual o màs difícil que antes el poder cumplir con esas normas, pues el liberalismo sexual, la liberación de la mujer, la intromisión de los derechos humanos en los pueblos, muchos distractores tecnológicos, etc. nos estorban las leyes que Dios dictò. Pero, también por eso es que el mundo està como està, y además, al borde de su propio desastre. Cristo dijo que nadie sabría el dìa y la hora en que eso sucederìa, pero tan sòlo dijo: el dìa y la hora, no dijo la época ni tampoco nos ocultò sus señales. Pablo lo explicó de èsta manera: "De los tiempos del fin, no tenèis necesidad de que os explique, porque vosotros sabéis, pues no pertenecéis a la oscuridad sino a la luz, cuando digan "paz y seguridad" (1ª Tesalonicenses 5:1-3). Fìjèmonos bien en la señal: cuando "digan", no cuando "hayan" paz y seguridad. Pero hablando de la falsedad, hoy somos tan falsos que hasta cuando nos sacamos una selfie, elegimos entre 15 o 20 la mejor, la pregunta es ¿A quièn tratamos de engañar? Pureza, limpieza, integridad y transparencia... ¿Tan difícil se nos ha vuelto?
viernes, 15 de julio de 2016
¿Por què no tenemos prosperidad?
"Porque desobedeciste al Señor tu Dios".
(Deuteronomio 28:45b).
Hubo un dìa muy lejano para nosotros (aproximadamente 4,000 años), cuando Dios le hablò al pueblo de Israel y dijo: "Si oyes hoy mi voz, tú seràs mi pueblo y yo serè tu Dios". Esto lo podemos leer y comprobar en Deuteronomio 28. Dios necesitò solamente de 7 versos para bendecir a aquellos que obedecieran, pero necesitò de 26 versos para declarar las maldiciones que vendrían por la desobediencia, y todavía 5 màs para una sentencia final.
Los 26 versìculos hablan de todo lo que no se podrá lograr por soltarse de la mano de Dios, pero los versículos 45-49 nos dan la sentencia de que no solamente nosotros sufriremos esas angustias sino se las heredaremos a nuestras generaciones (49). Alguna vez nos hemos preguntado: ¿Por què no prosperamos? Si Dios es bueno, si Dios es poderoso, si Dios tiene, quiere y puede prosperarnos, ¿Cuàl es la razón por la que no lo hace? DESOBEDIENCIA Y FALTA DE GRATITUD. Veamos lo que dicen los versos de sentencia: Verso 45: TODAS èstas maldiciones caerán sobre tì... porque desobedeciste. Verso 46: Ellas serán SEÑAL permanente para tì... y tus DESCENDIENTES. ¿Por què?. Verso 47: Pues NO serviste al Señor con gozo y alegría cuando tenìas ABUNDANCIA. Ahora bien, entendamos que no podemos decir que abundancia es igual a riqueza. Según la escritura, abundancia es "conformarse y tener contentamiento" con comida y vestido, no con una cuenta de cheques llena de dinero. Conclusión: Si no servimos a Dios en lo poco, cuando tengamos mucho, si es que lo llegamos a lograr... tampoco le serviremos, luego entonces, no esperemos tener abundancia y ser felices porque la ley de Dios dice que eso no es posible.
(Deuteronomio 28:45b).
Hubo un dìa muy lejano para nosotros (aproximadamente 4,000 años), cuando Dios le hablò al pueblo de Israel y dijo: "Si oyes hoy mi voz, tú seràs mi pueblo y yo serè tu Dios". Esto lo podemos leer y comprobar en Deuteronomio 28. Dios necesitò solamente de 7 versos para bendecir a aquellos que obedecieran, pero necesitò de 26 versos para declarar las maldiciones que vendrían por la desobediencia, y todavía 5 màs para una sentencia final.
Los 26 versìculos hablan de todo lo que no se podrá lograr por soltarse de la mano de Dios, pero los versículos 45-49 nos dan la sentencia de que no solamente nosotros sufriremos esas angustias sino se las heredaremos a nuestras generaciones (49). Alguna vez nos hemos preguntado: ¿Por què no prosperamos? Si Dios es bueno, si Dios es poderoso, si Dios tiene, quiere y puede prosperarnos, ¿Cuàl es la razón por la que no lo hace? DESOBEDIENCIA Y FALTA DE GRATITUD. Veamos lo que dicen los versos de sentencia: Verso 45: TODAS èstas maldiciones caerán sobre tì... porque desobedeciste. Verso 46: Ellas serán SEÑAL permanente para tì... y tus DESCENDIENTES. ¿Por què?. Verso 47: Pues NO serviste al Señor con gozo y alegría cuando tenìas ABUNDANCIA. Ahora bien, entendamos que no podemos decir que abundancia es igual a riqueza. Según la escritura, abundancia es "conformarse y tener contentamiento" con comida y vestido, no con una cuenta de cheques llena de dinero. Conclusión: Si no servimos a Dios en lo poco, cuando tengamos mucho, si es que lo llegamos a lograr... tampoco le serviremos, luego entonces, no esperemos tener abundancia y ser felices porque la ley de Dios dice que eso no es posible.
jueves, 14 de julio de 2016
Que tire la primera piedra.
"¿Quièn pude afirmar: Tengo puro el corazón; estoy limpio de pecado?".
(Proverbios 20:9).
"Dichosos los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios" dijo Cristo en el sermón del Monte (Mateo 5:8). Pero ahora encontramos en los Proverbios que nadie tiene el corazón limpio, y nos dice el libro de Romanos 3:10 que: "No hay una sola persona buena". ¿Entonces, quièn verà a Dios?. Bueno, entendamos, no hay ni una sola persona buena o justa por sì misma; y no hay quien estè libre de pecado por sì mismo. Pero, con Cristo tenemos entrada a la presencia misma de Dios y entonces èl nos empieza a limpiar.
Es tan fácil el ser limpio por la sangre de Cristo, que muchas personas lo creen una mentira o una ilusión, por ello no se entregan a Cristo. Otros tantos creen que para entregarse a Cristo hay que ser bueno, porque si no èl no nos recibe. Pero Cristo mismo dijo en Lucas 5:32: "No he venido a llamar justos, sino pecadores". No estamos solapando nuestros pecados a quienes seguimos a Cristo, solamente estamos diciendo que: "El que ya està en Cristo, lucha por dejar su vida pasada, porque el Espíritu de Dios le da nuevas fuerzas para que así sea". Ahora bien, reconocemos que muchos lobos están tratando de disfrazarse de ovejas, pero Dios tarde o temprano las desnuda. Otra situación que se da mucho también es el hecho de que personas que viven en peores condiciones espirituales que èstos lobos, critican, señalan, y se burlan de muchos que están "tratando, luchando" por vivir mejor cada dìa. Y eso, también es un pecado, pues Cristo dijo: "necesario es que haya escándalos, pero hay de aquèl que los provoque" ( Mateo 18:7).
(Proverbios 20:9).
"Dichosos los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios" dijo Cristo en el sermón del Monte (Mateo 5:8). Pero ahora encontramos en los Proverbios que nadie tiene el corazón limpio, y nos dice el libro de Romanos 3:10 que: "No hay una sola persona buena". ¿Entonces, quièn verà a Dios?. Bueno, entendamos, no hay ni una sola persona buena o justa por sì misma; y no hay quien estè libre de pecado por sì mismo. Pero, con Cristo tenemos entrada a la presencia misma de Dios y entonces èl nos empieza a limpiar.
Es tan fácil el ser limpio por la sangre de Cristo, que muchas personas lo creen una mentira o una ilusión, por ello no se entregan a Cristo. Otros tantos creen que para entregarse a Cristo hay que ser bueno, porque si no èl no nos recibe. Pero Cristo mismo dijo en Lucas 5:32: "No he venido a llamar justos, sino pecadores". No estamos solapando nuestros pecados a quienes seguimos a Cristo, solamente estamos diciendo que: "El que ya està en Cristo, lucha por dejar su vida pasada, porque el Espíritu de Dios le da nuevas fuerzas para que así sea". Ahora bien, reconocemos que muchos lobos están tratando de disfrazarse de ovejas, pero Dios tarde o temprano las desnuda. Otra situación que se da mucho también es el hecho de que personas que viven en peores condiciones espirituales que èstos lobos, critican, señalan, y se burlan de muchos que están "tratando, luchando" por vivir mejor cada dìa. Y eso, también es un pecado, pues Cristo dijo: "necesario es que haya escándalos, pero hay de aquèl que los provoque" ( Mateo 18:7).
miércoles, 13 de julio de 2016
La lealtad.
Son muchos los que proclaman su lealtad. ¿Pero quièn puede hallar a alguien digno de confianza?
(Proverbios 20:6).
Lealtad: "Respeto y fidelidad a los compromisos adquiridos". ¿Por què hay tanta infidelidad en el mundo? Porque no hemos aprendido a respetar compromisos. Y si los rompemos con personas a quienes vemos todos los días y con quienes convivimos, entonces con tanta màs razón le somos infieles a Dios a quien no vemos.
¿Nos hemos preguntado cuàl es la razón por la cual cuando Abraham le creyó a Dios, Dios no se lo contò como un acto de fe, sino como uno de justicia? Pues porque al creerle, Abraham se estaba convirtiendo en un hombre justo. Y, solamente los hombres que aman la justicia son los que van a obedecer a Dios, y lo van a obedecer inmediatamente. Otro de los problemas màs grandes que tiene el ser humano es que "acomoda o ajusta" la obediencia a su manera. Dios da una orden para ahora, pero el hombre dice: "La voy a obedecer pero en lo que me conviene, y dentro de un rato". No somos fieles con Dios, pero sì exigimos a Dios que sea fiel con nosotros. El nos da una orden y la ejecutamos cuando queremos y como queremos, o sea, según nuestra percepciòn. Pero cuando tenemos una necesidad queremos que Dios responda como necesitamos y ahorita. Nosotros somos los esclavos de Dios no Dios el nuestro. ¿Hasta cuando lo entenderemos?
(Proverbios 20:6).
Lealtad: "Respeto y fidelidad a los compromisos adquiridos". ¿Por què hay tanta infidelidad en el mundo? Porque no hemos aprendido a respetar compromisos. Y si los rompemos con personas a quienes vemos todos los días y con quienes convivimos, entonces con tanta màs razón le somos infieles a Dios a quien no vemos.
¿Nos hemos preguntado cuàl es la razón por la cual cuando Abraham le creyó a Dios, Dios no se lo contò como un acto de fe, sino como uno de justicia? Pues porque al creerle, Abraham se estaba convirtiendo en un hombre justo. Y, solamente los hombres que aman la justicia son los que van a obedecer a Dios, y lo van a obedecer inmediatamente. Otro de los problemas màs grandes que tiene el ser humano es que "acomoda o ajusta" la obediencia a su manera. Dios da una orden para ahora, pero el hombre dice: "La voy a obedecer pero en lo que me conviene, y dentro de un rato". No somos fieles con Dios, pero sì exigimos a Dios que sea fiel con nosotros. El nos da una orden y la ejecutamos cuando queremos y como queremos, o sea, según nuestra percepciòn. Pero cuando tenemos una necesidad queremos que Dios responda como necesitamos y ahorita. Nosotros somos los esclavos de Dios no Dios el nuestro. ¿Hasta cuando lo entenderemos?
martes, 12 de julio de 2016
Los pensamientos.
"Los pensamientos humanos son aguas profundas; el que es inteligente los capta fácilmente".
(Proverbios 20:5).
Es increíble còmo las costumbres, las tradiciones, y hasta la cotidianidad del ser humano pueden llegar a ser contraproducente en su diario vivir. Desde siglos inmemoriales hay pensamientos humanos que nos han limitado a creer lo que Dios declara como cierto. ¿A què nos referimos? Pues, por ejemplo, Dios declara que sì podemos conocer lo que piensan las personas, pero las personas nos han enseñado que es imposible entender al ser humano.
Dios, es cierto, nos dice que los pensamientos del hombre pueden llegar a ser tan bastos como la profundidad misma del océano, que dicho sea de paso se sabe que hay lugares tan profundos que llegan a los once kilòmetros. Para entender la parábola, podemos poner como ejemplo el famoso barco Titanic que con toda su majestuosidad flotaba sobre el mar el 14 de abril de 1912, pero que el dìa 15 yacìa a cuatro kilómetros bajo la superficie, así de profundo, que tuvieron que pasar casi cien años para que por medio de la tecnología fuera encontrado y fotografìado. Igualmente de profundos son los pensamientos humanos, pero nos dice Dios que el que es inteligente los puede descifrar. ¿Entonces còmo es que podemos ser inteligentes? La respuesta es sencilla, tomados de la mano de Dios, quien fue el creador del corazón humano. Y nos tomamos de la mano de Dios levantándonos a estar con èl; leyendo y estudiando su palabra que es la Biblia; teniendo una comunicación clara y transparente con personas que buscan también esos objetivos.
(Proverbios 20:5).
Es increíble còmo las costumbres, las tradiciones, y hasta la cotidianidad del ser humano pueden llegar a ser contraproducente en su diario vivir. Desde siglos inmemoriales hay pensamientos humanos que nos han limitado a creer lo que Dios declara como cierto. ¿A què nos referimos? Pues, por ejemplo, Dios declara que sì podemos conocer lo que piensan las personas, pero las personas nos han enseñado que es imposible entender al ser humano.
Dios, es cierto, nos dice que los pensamientos del hombre pueden llegar a ser tan bastos como la profundidad misma del océano, que dicho sea de paso se sabe que hay lugares tan profundos que llegan a los once kilòmetros. Para entender la parábola, podemos poner como ejemplo el famoso barco Titanic que con toda su majestuosidad flotaba sobre el mar el 14 de abril de 1912, pero que el dìa 15 yacìa a cuatro kilómetros bajo la superficie, así de profundo, que tuvieron que pasar casi cien años para que por medio de la tecnología fuera encontrado y fotografìado. Igualmente de profundos son los pensamientos humanos, pero nos dice Dios que el que es inteligente los puede descifrar. ¿Entonces còmo es que podemos ser inteligentes? La respuesta es sencilla, tomados de la mano de Dios, quien fue el creador del corazón humano. Y nos tomamos de la mano de Dios levantándonos a estar con èl; leyendo y estudiando su palabra que es la Biblia; teniendo una comunicación clara y transparente con personas que buscan también esos objetivos.
lunes, 11 de julio de 2016
La ley de la siembra y la cosecha.
"El perezoso no labra la tierra en otoño; en tiempo de cosecha buscarà y no hallarà".
(Proverbios 20:4).
"Si alguno NO quiere trabajar, que tampoco coma". Palabras del gran apòstol Pablo a los Tesalonicenses en su segunda epístola, capìtulo 3 y verso 10. Fijémonos bien que dice: el que NO quiera, no dice: el que no PUEDA. Y, además, èl no solamente daba el consejo sino también el ejemplo. Pues NUNCA mientras estuvo libre quiso vivir del dinero del pueblo de Dios para no dar mal ejemplo (vea 2ª Tesalonicenses 3:7-10), siempre vivió de su trabajo que era hacer carpas (vea Hechos 18:3 y Hechos 20:34).
Y, aquí en Proverbios se nos enseña que: "El que no trabaja en otoño, que no espere cosecha al llegar a viejo". Cuando èramos niños pensábamos que nunca ìbamos a llegar a ancianos, hoy, vemos que la vida se nos ha escapado sin darnos cuenta. Nuestro otoño se fue muy rápido y hoy, es tiempo de cosecha. ¿Què se cosecha? Pues la vida y la escritura conjugan en lo mismo: "Lo que se siembra se cosecha". Si usted sembrò un campo de maíz, cosecharà maíz; si usted sembrò un campo de limones, cosecharà limones. Si usted en su otoño sembrò trabajo, hoy en su vejez tendrá recursos. Pero si usted en su otoño sembrò viajes, ropa de marca, autos del año, lujos y despilfarros... por favor, no espere cosechar riquezas. Lo que se siembra se cosecha dijo Dios. Si usted trabajò cosecharà recursos, pero si usted no trabajò o no trabaja no espere obtener ningún recurso. Dios, es bueno: Dios, desea lo mejor para cada uno, pero no deja de romper sus leyes, sus normas, sus estatutos si el hombre no es obediente, y Dios dijo: "Comeràs con el sudor de tu frente, no con el sudor del que tienes enfrente". Eso lo es lo que hacen muchas personas pudientes, de las cuales Cristo mismo dijo: "No entraràn en el reino de los cielos". ¿Queremos entrar nosotros al reino de los cielos? Vivamos de nuestro trabajo, no del trabajo ajeno.
(Proverbios 20:4).
"Si alguno NO quiere trabajar, que tampoco coma". Palabras del gran apòstol Pablo a los Tesalonicenses en su segunda epístola, capìtulo 3 y verso 10. Fijémonos bien que dice: el que NO quiera, no dice: el que no PUEDA. Y, además, èl no solamente daba el consejo sino también el ejemplo. Pues NUNCA mientras estuvo libre quiso vivir del dinero del pueblo de Dios para no dar mal ejemplo (vea 2ª Tesalonicenses 3:7-10), siempre vivió de su trabajo que era hacer carpas (vea Hechos 18:3 y Hechos 20:34).
Y, aquí en Proverbios se nos enseña que: "El que no trabaja en otoño, que no espere cosecha al llegar a viejo". Cuando èramos niños pensábamos que nunca ìbamos a llegar a ancianos, hoy, vemos que la vida se nos ha escapado sin darnos cuenta. Nuestro otoño se fue muy rápido y hoy, es tiempo de cosecha. ¿Què se cosecha? Pues la vida y la escritura conjugan en lo mismo: "Lo que se siembra se cosecha". Si usted sembrò un campo de maíz, cosecharà maíz; si usted sembrò un campo de limones, cosecharà limones. Si usted en su otoño sembrò trabajo, hoy en su vejez tendrá recursos. Pero si usted en su otoño sembrò viajes, ropa de marca, autos del año, lujos y despilfarros... por favor, no espere cosechar riquezas. Lo que se siembra se cosecha dijo Dios. Si usted trabajò cosecharà recursos, pero si usted no trabajò o no trabaja no espere obtener ningún recurso. Dios, es bueno: Dios, desea lo mejor para cada uno, pero no deja de romper sus leyes, sus normas, sus estatutos si el hombre no es obediente, y Dios dijo: "Comeràs con el sudor de tu frente, no con el sudor del que tienes enfrente". Eso lo es lo que hacen muchas personas pudientes, de las cuales Cristo mismo dijo: "No entraràn en el reino de los cielos". ¿Queremos entrar nosotros al reino de los cielos? Vivamos de nuestro trabajo, no del trabajo ajeno.
sábado, 9 de julio de 2016
La contienda.
"Honroso es al hombre evitar la contienda, pero no hay necio que no inicie un pleito".
(Proverbios 20:3).
Si agregamos al temperamento de las personas el hecho de que ahora se pide el respeto de los derechos de Raymundo y de medio mundo, entonces llegamos irremediablemente a la confrontación que tanto nos dice la escritura que procuremos no llegar. "En lo que a vosotros corresponde, estar en paz con todo el mundo" (Romanos 12:18).
Ya bastante debiera tener el mundo al lidiar con la batalla de los siglos, aquella que fue profetizada por Dios mismo cuando eligió como su Pueblo a Isaac y deshechò a Ismael en Gènesis 16:12: "Ismael, será un hombre indómito como asno salvaje. Lucharà contra todos, y todos lucharàn contra èl; y vivirà en conflicto con todos sus hermanos". Mediáticamente y por conveniencias económicas se nos hace aparecer a los judíos como los malvados de la película, pero el tiempo a demostrado por los últimos 6,000 años que han sido resguardados por Dios, y eso que aùn, no hemos visto el final, el cual es la destrucción total de sus enemigos. La tierra prometida, la tierra de la que destila leche y miel, fue prometida a Abraham para su descendencia en Isaac no en Ismael. Por siglos ha permanecido invadida por pueblos nòmadas descendientes de Ismael. Que aprovechando que en el siglo primero después de ser destruida Jerusalén por Tito el emperador Romano, hasta le cambiaron el nombre de Canaán a Palestina para hacer olvidar el nombre de los judíos, pero Dios no lo ha permitido ni lo permitirá. Como se exprsò Gamaliel el maestro de Pablo delante del Concilio: "Cuidado, no peleen contra ellos, no sea que se encuentren peleando contra Dios". La conclusiòn del mensaje sería: Evitemos las contiendas.
(Proverbios 20:3).
Si agregamos al temperamento de las personas el hecho de que ahora se pide el respeto de los derechos de Raymundo y de medio mundo, entonces llegamos irremediablemente a la confrontación que tanto nos dice la escritura que procuremos no llegar. "En lo que a vosotros corresponde, estar en paz con todo el mundo" (Romanos 12:18).
Ya bastante debiera tener el mundo al lidiar con la batalla de los siglos, aquella que fue profetizada por Dios mismo cuando eligió como su Pueblo a Isaac y deshechò a Ismael en Gènesis 16:12: "Ismael, será un hombre indómito como asno salvaje. Lucharà contra todos, y todos lucharàn contra èl; y vivirà en conflicto con todos sus hermanos". Mediáticamente y por conveniencias económicas se nos hace aparecer a los judíos como los malvados de la película, pero el tiempo a demostrado por los últimos 6,000 años que han sido resguardados por Dios, y eso que aùn, no hemos visto el final, el cual es la destrucción total de sus enemigos. La tierra prometida, la tierra de la que destila leche y miel, fue prometida a Abraham para su descendencia en Isaac no en Ismael. Por siglos ha permanecido invadida por pueblos nòmadas descendientes de Ismael. Que aprovechando que en el siglo primero después de ser destruida Jerusalén por Tito el emperador Romano, hasta le cambiaron el nombre de Canaán a Palestina para hacer olvidar el nombre de los judíos, pero Dios no lo ha permitido ni lo permitirá. Como se exprsò Gamaliel el maestro de Pablo delante del Concilio: "Cuidado, no peleen contra ellos, no sea que se encuentren peleando contra Dios". La conclusiòn del mensaje sería: Evitemos las contiendas.
viernes, 8 de julio de 2016
El enojo del rey.
"Rugido de león es la furia del rey, quien provoca su enojo se juega la vida".
(Proverbios 20:2).
¿Quièn recuerda èste tipo de frases: "Si te portàs mal la tierra se va abrir y te va a tragar"; "A los que se portan mal un rayo los va a partir en dos", y otras similares? Entraba un miedo tan profundo que quitaba el sueño, el problema era que uno se portaba mal y la tierra nunca se abrìa y el rayo nunca caìa encima. Resultado: uno seguía portándose mal porque entendía que no había quièn lo castigara a uno.
La religión no es lo mismo que la espiritualidad, y Dios no desea seguidores religiosos que le obedezcan por miedo, sino quiere personas espirituales que le obedezcan por amor, lo que la escritura denomina "temor de Dios". Dios desea personas que quieran hacer lo que èl dictamina por gratitud a todo lo que èl es para nosotros; a todo lo que èl representa para nosotros; como reconocimiento a todo lo que èl nos da, no para que nos dè. En las escrituras Cristo es representado como el León de la Tribu de Judà (en lo personal por ello nos gusta representarlo tanto a èl como a nosotros con leones). El punto es que no debemos hacer enojar al rey (león), pues dice la escritura que èl es paciente, que es lento para la ira, pero que tiene un lìmite. Y ese lìmite cuando hacemos que èl lo traspase significa para el hombre o la muerte física o la muerte espiritual.
(Proverbios 20:2).
¿Quièn recuerda èste tipo de frases: "Si te portàs mal la tierra se va abrir y te va a tragar"; "A los que se portan mal un rayo los va a partir en dos", y otras similares? Entraba un miedo tan profundo que quitaba el sueño, el problema era que uno se portaba mal y la tierra nunca se abrìa y el rayo nunca caìa encima. Resultado: uno seguía portándose mal porque entendía que no había quièn lo castigara a uno.
La religión no es lo mismo que la espiritualidad, y Dios no desea seguidores religiosos que le obedezcan por miedo, sino quiere personas espirituales que le obedezcan por amor, lo que la escritura denomina "temor de Dios". Dios desea personas que quieran hacer lo que èl dictamina por gratitud a todo lo que èl es para nosotros; a todo lo que èl representa para nosotros; como reconocimiento a todo lo que èl nos da, no para que nos dè. En las escrituras Cristo es representado como el León de la Tribu de Judà (en lo personal por ello nos gusta representarlo tanto a èl como a nosotros con leones). El punto es que no debemos hacer enojar al rey (león), pues dice la escritura que èl es paciente, que es lento para la ira, pero que tiene un lìmite. Y ese lìmite cuando hacemos que èl lo traspase significa para el hombre o la muerte física o la muerte espiritual.
jueves, 7 de julio de 2016
La ebriedad o la sobriedad.
"El vino lleva a la insolencia y la bebida embriagante al escàndalo".
(Proverbios 20:1).
La debilidad al licor ha sido un problema sempiterno en la humanidad, pero actualmente con tanta libertad que se ha dado, lo es aùn màs. Si leemos los porcentajes de personas que hoy en dìa son bebedoras sociales, bebedoras compulsivas o esclavos del licor nos asustan las cifras. Cuadros de estadísticas de Colombia y México por ejemplo, nos hacen ver que la edad inicial ahora son los 12 años; que el 40% aproximadamente de adolescentes ya beben; y que el 60% de la población alcohólica ya lo hace en exceso con riesgos de accidentes mortales.
El Señor nos inclina a la sobriedad por medio de muchos pasajes de las escrituras, nos dice que hemos sido llamados a ser sus reyes y sus sacerdotes aquí en la tierra (1ª Pedro 2:9). Y en pasajes del Antiguo Testamento se nos aclara que: "No es bueno a los reyes ni a los príncipes el beber licor" (Proverbios 31:4). Dios desea que sus hijos, aquellos que han sido llamados para ser reyes y sacerdotes en èste mundo, se mantengan sobrios. La sobriedad ayudarà a los líderes a poder estar disponibles en cualquier momento que las ovejas lo necesiten. Imagínese usted ¿què confianza podrían dar algunos líderes si cuando usted les necesite la esposa dice que no están disponibles porque están borrachos? ¿Què clase de consejos podrían dar en esas condiciones? Dios quiere que sus hijos nos mantengamos alejados de las bebidas embriagantes, especialmente, si tenemos algún tipo de liderazgo.
(Proverbios 20:1).
La debilidad al licor ha sido un problema sempiterno en la humanidad, pero actualmente con tanta libertad que se ha dado, lo es aùn màs. Si leemos los porcentajes de personas que hoy en dìa son bebedoras sociales, bebedoras compulsivas o esclavos del licor nos asustan las cifras. Cuadros de estadísticas de Colombia y México por ejemplo, nos hacen ver que la edad inicial ahora son los 12 años; que el 40% aproximadamente de adolescentes ya beben; y que el 60% de la población alcohólica ya lo hace en exceso con riesgos de accidentes mortales.
El Señor nos inclina a la sobriedad por medio de muchos pasajes de las escrituras, nos dice que hemos sido llamados a ser sus reyes y sus sacerdotes aquí en la tierra (1ª Pedro 2:9). Y en pasajes del Antiguo Testamento se nos aclara que: "No es bueno a los reyes ni a los príncipes el beber licor" (Proverbios 31:4). Dios desea que sus hijos, aquellos que han sido llamados para ser reyes y sacerdotes en èste mundo, se mantengan sobrios. La sobriedad ayudarà a los líderes a poder estar disponibles en cualquier momento que las ovejas lo necesiten. Imagínese usted ¿què confianza podrían dar algunos líderes si cuando usted les necesite la esposa dice que no están disponibles porque están borrachos? ¿Què clase de consejos podrían dar en esas condiciones? Dios quiere que sus hijos nos mantengamos alejados de las bebidas embriagantes, especialmente, si tenemos algún tipo de liderazgo.
miércoles, 6 de julio de 2016
La correcciòn.
"Hijo mìo, si dejas de atender a la corrección, te apartaràs de las palabras del saber".
(Proverbios 19:27).
En los tiempos en que nuestra generación nació y creció, un buen cinchazo o un buen pantuflazo curaba los caprichos y las malas actuaciones de los niños. Hoy en dìa, con eso de los desechos humanos (porque están muy lejos de ser derechos), la situación a dado tal giro que ya solo falta que los niños le peguen a los papàs.
Tantos y tantos versos en la bìblia nos enseñan còmo se han de criar a los hijos pero el humanismo (con eso de háblele al niño, escuche al niño) y decir lo contrario de lo que Dios implantò, està poniendo de cabeza èste mundo. "Instruye (corrige) al niño en su camino, y aùn cuando fuere grande no se apartarà de èl" (Proverbios 22:6). Pero hay uno en especial que en lo personal nos encanta: "Porque el Señor, al que AMA, lo DISCIPLINA, porque lo tiene por HIJO" (Hebreos 12:6).
Estando en una reunión, había un niño que no dejaba escuchar lo que se decía en el micrófono (imagínese usted el ruido que hacìa); no dejaba de gritar, no dejaba de somatar la mesa en donde estaba, y cuando lo bajaron al piso no sabemos de dònde encontró un tubo que no dejaba de sonar... pero, aunque nos molestò a muchos nadie lo corrigiò. ¿Por què? Pues porque NO era nuestro hijo. Y como la madre que estaba enfrente tampoco lo corrigiò entonces nunca se calmò. Por eso nos encanta el verso de Hebreos, pues cuando cometemos un pecado y somos corregidos, entendemos que ahora somos HIJOS. Y comprendemos también que, cuando los cometìamos y no èramos corregidos era porque quizás èramos "religiosos" pero no hijos. Amèn.
(Proverbios 19:27).
En los tiempos en que nuestra generación nació y creció, un buen cinchazo o un buen pantuflazo curaba los caprichos y las malas actuaciones de los niños. Hoy en dìa, con eso de los desechos humanos (porque están muy lejos de ser derechos), la situación a dado tal giro que ya solo falta que los niños le peguen a los papàs.
Tantos y tantos versos en la bìblia nos enseñan còmo se han de criar a los hijos pero el humanismo (con eso de háblele al niño, escuche al niño) y decir lo contrario de lo que Dios implantò, està poniendo de cabeza èste mundo. "Instruye (corrige) al niño en su camino, y aùn cuando fuere grande no se apartarà de èl" (Proverbios 22:6). Pero hay uno en especial que en lo personal nos encanta: "Porque el Señor, al que AMA, lo DISCIPLINA, porque lo tiene por HIJO" (Hebreos 12:6).
Estando en una reunión, había un niño que no dejaba escuchar lo que se decía en el micrófono (imagínese usted el ruido que hacìa); no dejaba de gritar, no dejaba de somatar la mesa en donde estaba, y cuando lo bajaron al piso no sabemos de dònde encontró un tubo que no dejaba de sonar... pero, aunque nos molestò a muchos nadie lo corrigiò. ¿Por què? Pues porque NO era nuestro hijo. Y como la madre que estaba enfrente tampoco lo corrigiò entonces nunca se calmò. Por eso nos encanta el verso de Hebreos, pues cuando cometemos un pecado y somos corregidos, entendemos que ahora somos HIJOS. Y comprendemos también que, cuando los cometìamos y no èramos corregidos era porque quizás èramos "religiosos" pero no hijos. Amèn.
martes, 5 de julio de 2016
Honrar Padre y Madre.
"El que roba a su padre y echa a la calle a su madre, es un hijo infame y sinvergüenza".
(Proverbios 19:26).
El Salmo 24:1 nos enseña que de Jehová es la tierra y todo lo que en ella existe, puesto que èl fue quien creò todo. Por lo tanto, habiendo sido èl quien creò al hombre ¿Còmo podemos suponer que no conoce el pensar y el actuar de todo corazón humano? Siendo así, fue que nos advirtió lo que no podìamos o no debìamos hacer, y, robar a nuestro padre y abandonar a nuestra madre era una de las capacidades que tenìamos de hacer.
Por ello, nos dejó un mandamiento sagrado: "Honra a tu padre y a tu madre, y tendràs larga vida". El cuarto mandamiento de las leyes de Dios, es el único mandamiento que tiene una promesa incluida. Así que, cuando nosotros vemos que hay familias longevas, sabemos que estamos delante de una familia que ha sabido cumplir el mandamiento, pues la promesa también la vemos cumplida. Què dicha, què bendición nos ha dejado Dios con el hecho de poder honrar padre y madre. Es cierto que las escrituras son claras al decirnos que la obligación es que los padres mantengan a los hijos, no al contrario. Pero, cuando los padres llegan a la vejez o están incapacitados para trabajar, y sobre todo si han cumplido con sus obligaciones, entonces el mandamiento entra en función. Pablo, aùn va màs lejos cuando nos enseña que: "Aquèl creyente que tiene viudas en verdad en su casa, primero debe alimentarlas, y luego pensar en llevar algo a la iglesia" (vea 1ª Timoteo 5:4-8), para que no sean una carga para la misma iglesia. El punto es que si los familiares no la mantienen entonces la obligación es de la iglesia, lo que sería una carga muy grande. Es màs fácil que cada familia mantenga sus viudas.
(Proverbios 19:26).
El Salmo 24:1 nos enseña que de Jehová es la tierra y todo lo que en ella existe, puesto que èl fue quien creò todo. Por lo tanto, habiendo sido èl quien creò al hombre ¿Còmo podemos suponer que no conoce el pensar y el actuar de todo corazón humano? Siendo así, fue que nos advirtió lo que no podìamos o no debìamos hacer, y, robar a nuestro padre y abandonar a nuestra madre era una de las capacidades que tenìamos de hacer.
Por ello, nos dejó un mandamiento sagrado: "Honra a tu padre y a tu madre, y tendràs larga vida". El cuarto mandamiento de las leyes de Dios, es el único mandamiento que tiene una promesa incluida. Así que, cuando nosotros vemos que hay familias longevas, sabemos que estamos delante de una familia que ha sabido cumplir el mandamiento, pues la promesa también la vemos cumplida. Què dicha, què bendición nos ha dejado Dios con el hecho de poder honrar padre y madre. Es cierto que las escrituras son claras al decirnos que la obligación es que los padres mantengan a los hijos, no al contrario. Pero, cuando los padres llegan a la vejez o están incapacitados para trabajar, y sobre todo si han cumplido con sus obligaciones, entonces el mandamiento entra en función. Pablo, aùn va màs lejos cuando nos enseña que: "Aquèl creyente que tiene viudas en verdad en su casa, primero debe alimentarlas, y luego pensar en llevar algo a la iglesia" (vea 1ª Timoteo 5:4-8), para que no sean una carga para la misma iglesia. El punto es que si los familiares no la mantienen entonces la obligación es de la iglesia, lo que sería una carga muy grande. Es màs fácil que cada familia mantenga sus viudas.
lunes, 4 de julio de 2016
La reprensiòn.
"Reprende al insolente, y se hará prudente el inexperto; reprende al entendido, y ganarà conocimiento".
(Proverbios 19:25).
Reprender a alguien significa: "Una expresión autoritaria y severa de desaprobaciòn hacia una persona por sus actitudes o comportamiento". En otras palabras, es una corrección que con autoridad y conocimiento de causa le hace una persona a otra porque actuó o se comportò equivocadamente.
El problema que se nos presenta al corregir o ser corregidos es que según nos dice la escritura, hay dos clases de personas, las insolentes y las entendidas. Con las entendidas no se ve dificultad alguna, pues al hacerle ver sus errores inmediatamente toma una actitud positiva y de aprendizaje. El problema lo tienen y lo tenemos, si, a quien corrigen se porta o nos portamos negligentemente, necios o insolentes. Pues el primer paso para poder salir de una situación negativa, mala o que hace daño es el reconocimiento de que tenemos ese problema. Nadie va a dejar de decir malas palabras si no cree que sean malas; nadie va a dejar de tomarse sus traguitos de licor sino no cree que le hacen daño, así, nadie dejarà sus malas actitudes o comportamientos si no cree que los tiene o que los hace. Pero, la escritura es clara al decirnos que si aceptamos la corrección nos haremos màs sabios, y las preguntas obligadas son: ¿Quièn rechaza a un sabio? ò ¿Quièn acepta a un necio?
(Proverbios 19:25).
Reprender a alguien significa: "Una expresión autoritaria y severa de desaprobaciòn hacia una persona por sus actitudes o comportamiento". En otras palabras, es una corrección que con autoridad y conocimiento de causa le hace una persona a otra porque actuó o se comportò equivocadamente.
El problema que se nos presenta al corregir o ser corregidos es que según nos dice la escritura, hay dos clases de personas, las insolentes y las entendidas. Con las entendidas no se ve dificultad alguna, pues al hacerle ver sus errores inmediatamente toma una actitud positiva y de aprendizaje. El problema lo tienen y lo tenemos, si, a quien corrigen se porta o nos portamos negligentemente, necios o insolentes. Pues el primer paso para poder salir de una situación negativa, mala o que hace daño es el reconocimiento de que tenemos ese problema. Nadie va a dejar de decir malas palabras si no cree que sean malas; nadie va a dejar de tomarse sus traguitos de licor sino no cree que le hacen daño, así, nadie dejarà sus malas actitudes o comportamientos si no cree que los tiene o que los hace. Pero, la escritura es clara al decirnos que si aceptamos la corrección nos haremos màs sabios, y las preguntas obligadas son: ¿Quièn rechaza a un sabio? ò ¿Quièn acepta a un necio?
sábado, 2 de julio de 2016
El perezoso.
"El perezoso mete la mano en el plato, pero es incapaz de llevarse el bocado a la boca".
(Proverbios 19:24).
Nos enseñaban en la escuela hace cincuenta años que la pereza es la madre de todos los males. Se referìan nuestros maestros al hecho de que una persona que no tiene en què ocupar su mente, lo màs seguro es que la ocupe en hacer planes malvados.
Hoy en dìa, una de las armas que màs daño le està haciendo al ser humano en ese sentido es increíblemente, el medio que debía de llevarlo a estar mejor, nos referimos a la tecnología. La tecnología nos ha llevado a vivir en un mundo "instantáneo", el cuàl nos està haciendo tanto daño, que quizás, vaya a ser el medio que Dios permita para destruir al mismo mundo. Muchas personas que no leen o estudian la biblia, predican que el mundo nunca màs va a ser destruido tomando como referencia el Pacto que Dios hizo con Noè. Pero precisamente por no estudiar la bìblia no saben que esa promesa o ese pacto se referìa a "no destruir la tierra otra vez con agua" (Gènesis 9:11), pero, que no exceptuaba de la destrucciòn de la tierra con fuego, como se lo hace ver a Isaías (66:16). El punto principal de lo que queremos hacer notar es que, estamos tan acomodados a lo instantáneo que cualquier trabajo que tenga que realizarse con un poco de esfuerzo ya nos parece desagradable, lo que nos ha llevado a vivir molestos, a vivir hasta enfermos pues ya no nos ejercitamos, y a fastidiar a medio mundo si no hace algo en segundos como lo hace una màquina moderna.
(Proverbios 19:24).
Nos enseñaban en la escuela hace cincuenta años que la pereza es la madre de todos los males. Se referìan nuestros maestros al hecho de que una persona que no tiene en què ocupar su mente, lo màs seguro es que la ocupe en hacer planes malvados.
Hoy en dìa, una de las armas que màs daño le està haciendo al ser humano en ese sentido es increíblemente, el medio que debía de llevarlo a estar mejor, nos referimos a la tecnología. La tecnología nos ha llevado a vivir en un mundo "instantáneo", el cuàl nos està haciendo tanto daño, que quizás, vaya a ser el medio que Dios permita para destruir al mismo mundo. Muchas personas que no leen o estudian la biblia, predican que el mundo nunca màs va a ser destruido tomando como referencia el Pacto que Dios hizo con Noè. Pero precisamente por no estudiar la bìblia no saben que esa promesa o ese pacto se referìa a "no destruir la tierra otra vez con agua" (Gènesis 9:11), pero, que no exceptuaba de la destrucciòn de la tierra con fuego, como se lo hace ver a Isaías (66:16). El punto principal de lo que queremos hacer notar es que, estamos tan acomodados a lo instantáneo que cualquier trabajo que tenga que realizarse con un poco de esfuerzo ya nos parece desagradable, lo que nos ha llevado a vivir molestos, a vivir hasta enfermos pues ya no nos ejercitamos, y a fastidiar a medio mundo si no hace algo en segundos como lo hace una màquina moderna.
viernes, 1 de julio de 2016
El temor del Señor.
"El temor del Señor conduce a la vida; da un sueño tranquilo y evita problemas".
(Proverbios 19:23).
Muchas personas confundimos el temor a Dios con el miedo a Dios. El miedo se le tiene a alguien que no sabemos còmo va a reaccionar ante una situación, pero, el temor a Dios significa respeto, obediencia, sumisión por decisión propia.
¿Por què el temor a Dios nos va a librar de problemas? Pues simplemente porque nos hará hacer lo correcto, por ello dice el proverbio de hoy: "Dormiràs tranquilo y evitaràs problemas". ¿A quièn castigan o regañan por hacer lo correcto? ¿Què consecuencias negativas o de culpa puede tener el actuar bien? ¿Si por amar y seguir a Dios por decisión propia nos lleva a obedecer sus normas, sus estatutos, sus reglas, a cuenta de què tendremos problemas? Su palabra dice que no es bueno el abusar del licor, ¡Si obedecemos nunca tendremos los problemas del borracho!; Su palabra dice que no es bueno el tener muchas mujeres, ¡Si obedecemos nunca tendremos los problemas de un adùltero!; Su palabra dice que vivamos una vida respetuosa y decente, ¡Si obedecemos nunca conoceremos la cárcel! Así de sencillo, el temor reverente, el temor amoroso, el temor por decisión propia a Dios... NUNCA nos hará perder la paz y el sueño. Amèn.
(Proverbios 19:23).
Muchas personas confundimos el temor a Dios con el miedo a Dios. El miedo se le tiene a alguien que no sabemos còmo va a reaccionar ante una situación, pero, el temor a Dios significa respeto, obediencia, sumisión por decisión propia.
¿Por què el temor a Dios nos va a librar de problemas? Pues simplemente porque nos hará hacer lo correcto, por ello dice el proverbio de hoy: "Dormiràs tranquilo y evitaràs problemas". ¿A quièn castigan o regañan por hacer lo correcto? ¿Què consecuencias negativas o de culpa puede tener el actuar bien? ¿Si por amar y seguir a Dios por decisión propia nos lleva a obedecer sus normas, sus estatutos, sus reglas, a cuenta de què tendremos problemas? Su palabra dice que no es bueno el abusar del licor, ¡Si obedecemos nunca tendremos los problemas del borracho!; Su palabra dice que no es bueno el tener muchas mujeres, ¡Si obedecemos nunca tendremos los problemas de un adùltero!; Su palabra dice que vivamos una vida respetuosa y decente, ¡Si obedecemos nunca conoceremos la cárcel! Así de sencillo, el temor reverente, el temor amoroso, el temor por decisión propia a Dios... NUNCA nos hará perder la paz y el sueño. Amèn.
jueves, 30 de junio de 2016
Lealtad.
"De todo hombre se espera lealtad".
(Proverbios 19:22).
La lealtad es definida como: "Un sentimiento de respeto a los compromisos sugeridos". Por ello, hoy en dìa las empresas internacionales o multinacionales, hacen que sus empleados firmen un compromiso de lealtad, para estar seguros que sus ingredientes, sus fòrmulas, sus métodos, etc, no sean divulgados a los cuatro vientos.
Cuando una persona, aùn después de haber firmado un documento de confidencialidad y de lealtad falta a ese compromiso, entonces es perseguida por la ley y enjuiciada por traición. Dios también tiene esos principios de lealtad, y acaso el momento de la historia que nos habla de la traición màs grande que la humanidad haya visto, està plasmada en el Getzemanì. Judas, sabiendo que su Maestro estaría allì, orando a la media noche, llegó con la guardia para apresarlo y con un beso entregarlo, o sea, traicionando el sentimiento y el compromiso adquiridos . Dios desea que nosotros seamos personas confiables, personas leales a nuestros principios, que dicho sea de paso, son màs sus principios que los nuestros si ya hemos aceptado la sangre de Cristo como suficiente pago por el precio de nuestros pecados. Desnudar los secretos de otras personas, es faltar a la lealtad, por ello, aùn y cuando nos retiremos de algún lugar hay que hacerlo con lealtad, eso se llama también dignidad.
(Proverbios 19:22).
La lealtad es definida como: "Un sentimiento de respeto a los compromisos sugeridos". Por ello, hoy en dìa las empresas internacionales o multinacionales, hacen que sus empleados firmen un compromiso de lealtad, para estar seguros que sus ingredientes, sus fòrmulas, sus métodos, etc, no sean divulgados a los cuatro vientos.
Cuando una persona, aùn después de haber firmado un documento de confidencialidad y de lealtad falta a ese compromiso, entonces es perseguida por la ley y enjuiciada por traición. Dios también tiene esos principios de lealtad, y acaso el momento de la historia que nos habla de la traición màs grande que la humanidad haya visto, està plasmada en el Getzemanì. Judas, sabiendo que su Maestro estaría allì, orando a la media noche, llegó con la guardia para apresarlo y con un beso entregarlo, o sea, traicionando el sentimiento y el compromiso adquiridos . Dios desea que nosotros seamos personas confiables, personas leales a nuestros principios, que dicho sea de paso, son màs sus principios que los nuestros si ya hemos aceptado la sangre de Cristo como suficiente pago por el precio de nuestros pecados. Desnudar los secretos de otras personas, es faltar a la lealtad, por ello, aùn y cuando nos retiremos de algún lugar hay que hacerlo con lealtad, eso se llama también dignidad.
miércoles, 29 de junio de 2016
Los designios del Señor.
"El corazón humano genera muchos proyectos, pero al final prevalecen los designios del Señor".
(Proverbios 19:21).
Todo ser humano que desea progresar tiene en su corazón planes, metas, proyectos por realizar. Una persona normal no puede estar creyendo que va a recibir algo sin tener que hacer algo por eso que està esperando. En otras palabras, para poder llegar a la meta tienes que dar el primer paso, la meta nunca llegarà a tì sòlo por anhelarla o soñarla, ni mucho menos de regalado.
Dios le diò una sentencia al hombre en los albores de la humanidad, y esa sentencia vale para todo ser humano: "Con el sudor de tu frente comeràs". Nadie, pero nadie en èsta vida puede sentarse a esperar que el pan le llegue a la boca si no suda ese pan con su trabajo. Ahora bien, hemos de entender que el hombre hace planes, se organiza, trabaja en ese asunto, pero que es de Dios el disponer el resultado. Es Dios quien dispone què recibe y què no recibe cada uno de los seres humanos. No es solamente por trabajar que se consiguen las metas, la prueba es que ni siquiera la salvación es por obras, sino por la misericordia de Dios. Mucha gente trabaja diez o doce horas al dìa, pero tiene menos dinero o menos recursos que quienes trabajamos menos tiempo ¿Por què?. Pues porque es Dios quien dispone què recibe cada uno. A Jacob amè, màs a Saùl aborrecì dijo Dios. Y nosotros preguntamos, si ni siquiera habían nacido ni hecho bien o mal, dice la escritura, entonces ¿Por què? Pues simplemente porque a Dios le plujo hacerlo así., pues así son sus designios y èl es soberano.
(Proverbios 19:21).
Todo ser humano que desea progresar tiene en su corazón planes, metas, proyectos por realizar. Una persona normal no puede estar creyendo que va a recibir algo sin tener que hacer algo por eso que està esperando. En otras palabras, para poder llegar a la meta tienes que dar el primer paso, la meta nunca llegarà a tì sòlo por anhelarla o soñarla, ni mucho menos de regalado.
Dios le diò una sentencia al hombre en los albores de la humanidad, y esa sentencia vale para todo ser humano: "Con el sudor de tu frente comeràs". Nadie, pero nadie en èsta vida puede sentarse a esperar que el pan le llegue a la boca si no suda ese pan con su trabajo. Ahora bien, hemos de entender que el hombre hace planes, se organiza, trabaja en ese asunto, pero que es de Dios el disponer el resultado. Es Dios quien dispone què recibe y què no recibe cada uno de los seres humanos. No es solamente por trabajar que se consiguen las metas, la prueba es que ni siquiera la salvación es por obras, sino por la misericordia de Dios. Mucha gente trabaja diez o doce horas al dìa, pero tiene menos dinero o menos recursos que quienes trabajamos menos tiempo ¿Por què?. Pues porque es Dios quien dispone què recibe cada uno. A Jacob amè, màs a Saùl aborrecì dijo Dios. Y nosotros preguntamos, si ni siquiera habían nacido ni hecho bien o mal, dice la escritura, entonces ¿Por què? Pues simplemente porque a Dios le plujo hacerlo así., pues así son sus designios y èl es soberano.
martes, 28 de junio de 2016
Atender el consejo.
"Atiende al consejo y acepta la corrección, y llegaràs a ser sabio".
(Proverbios 19:20).
Hace aproximadamente cien años, la gente tenía muchos dichos populares que lamentablemente se han ido perdiendo. Tuvimos la suerte de tener ancestros que nos los inculcaron. Y en lo que a nosotros toca, hemos procurado plasmarlos en èsta ventana cada vez que podemos, pues hemos descubierto que tienen bases bìblicas.
"Patojos, el que no sigue consejos... jamàs llegarà a viejo" nos decían (por cierto, la mayorìa de nuestros ancestros han sido longevos). Hoy, vemos en las escrituras el trasfondo de ese consejo. "Instruye al niño en su camino, y aùn, cuando llegue a viejo no lo olvidarà" (Proverbios 22:6). "En la multitud de consejeros està la sabiduría" (Proverbios 11:14). "En donde no hay buen consejero, el pueblo cae" (El mismo Proverbio 11:14). Todos los líderes que Dios ha elegido durante la historia de la iglesia, han sido personas que se someten a la autoridad. Personas que están bajo la cobertura de Dios y que han recibido con gusto la corrección. Que han sido obedientes a los consejos de los ancianos o de las autoridades en turno, bajo la cobertura de Dios. Por lo tanto, creemos firmemente que es un principio que no podemos obviar, si queremos ser ùtiles en el reino de Dios teniendo un liderazgo.
(Proverbios 19:20).
Hace aproximadamente cien años, la gente tenía muchos dichos populares que lamentablemente se han ido perdiendo. Tuvimos la suerte de tener ancestros que nos los inculcaron. Y en lo que a nosotros toca, hemos procurado plasmarlos en èsta ventana cada vez que podemos, pues hemos descubierto que tienen bases bìblicas.
"Patojos, el que no sigue consejos... jamàs llegarà a viejo" nos decían (por cierto, la mayorìa de nuestros ancestros han sido longevos). Hoy, vemos en las escrituras el trasfondo de ese consejo. "Instruye al niño en su camino, y aùn, cuando llegue a viejo no lo olvidarà" (Proverbios 22:6). "En la multitud de consejeros està la sabiduría" (Proverbios 11:14). "En donde no hay buen consejero, el pueblo cae" (El mismo Proverbio 11:14). Todos los líderes que Dios ha elegido durante la historia de la iglesia, han sido personas que se someten a la autoridad. Personas que están bajo la cobertura de Dios y que han recibido con gusto la corrección. Que han sido obedientes a los consejos de los ancianos o de las autoridades en turno, bajo la cobertura de Dios. Por lo tanto, creemos firmemente que es un principio que no podemos obviar, si queremos ser ùtiles en el reino de Dios teniendo un liderazgo.
jueves, 23 de junio de 2016
El iracundo.
"El iracundo tendrá que afrontar el castigo; el que intente disuadirlo aumentarà su enojo".
(Proverbios 19:19).
Iracundo, es una persona que es propensa a estallar muy pronto, con una cólera difícil de controlar. Algunas personas se enojan, se molestan, se irritan pero son controlables, en cambio se nos dice que el iracundo, o sea una persona propensa a llegar a la cólera, es mejor dejarla explotar pues si se trata de detenerla aumenta su ira.
Dios ofrece a sus hijos por medio del Espíritu Santo todo lo contrario. El Señor quiere darnos un espíritu apacible, un espíritu que dialogue, un espíritu que lleve tranquilidad a los ambientes a donde lleguemos. Dice la escritura que: "En donde està el Espíritu de Dios, hay paz". Eso quiere decir que si somos coléricos, iracundos, si reventamos pronto, o no tenemos el Espíritu de Dios, o, si lo tenemos hacemos que se aparte de nosotros. Muchas personas, como nosotros que tenemos el problema del carácter, sentimos la gran diferencia de lo que nos cuesta tener relación ìntima con Dios, luego de haber explotado. Al menos en lo personal, si no pedimos perdón, no podemos otra vez hincarnos y sentir esa paz que el mundo no nos puede dar, pero que sì se siente cuando estamos a solas con Dios. Sòlo pidiendo a Dios ayuda, podremos salir de èstos problemas. El puede, y èl quiere ayudarnos.
(Proverbios 19:19).
Iracundo, es una persona que es propensa a estallar muy pronto, con una cólera difícil de controlar. Algunas personas se enojan, se molestan, se irritan pero son controlables, en cambio se nos dice que el iracundo, o sea una persona propensa a llegar a la cólera, es mejor dejarla explotar pues si se trata de detenerla aumenta su ira.
Dios ofrece a sus hijos por medio del Espíritu Santo todo lo contrario. El Señor quiere darnos un espíritu apacible, un espíritu que dialogue, un espíritu que lleve tranquilidad a los ambientes a donde lleguemos. Dice la escritura que: "En donde està el Espíritu de Dios, hay paz". Eso quiere decir que si somos coléricos, iracundos, si reventamos pronto, o no tenemos el Espíritu de Dios, o, si lo tenemos hacemos que se aparte de nosotros. Muchas personas, como nosotros que tenemos el problema del carácter, sentimos la gran diferencia de lo que nos cuesta tener relación ìntima con Dios, luego de haber explotado. Al menos en lo personal, si no pedimos perdón, no podemos otra vez hincarnos y sentir esa paz que el mundo no nos puede dar, pero que sì se siente cuando estamos a solas con Dios. Sòlo pidiendo a Dios ayuda, podremos salir de èstos problemas. El puede, y èl quiere ayudarnos.
miércoles, 22 de junio de 2016
Corrige al hijo.
"Corrige a tu hijo mientras aùn hay esperanzas; no te hagas cómplice de su muerte".
(Proverbios 19:18).
Està comprobado científicamente que el niño se forma en los primeros cinco o seis años, es la época en que los padres deben imprimir en el hijo un sistema de vida. Lastimosamente en nuestro medio latino, los problemas matrimoniales afloran mucho por la falta de educación. En otros lugares del mundo afloran por acomodamiento, o sea, por el egoísmo o egocentrismo en que las nuevas generaciones están creciendo.
Esa división en el matrimonio està afectando a nuestras generaciones, y hoy vemos, que hijos que ya debieran estar formados siguen aùn siendo hijos de faldas. Hoy vemos hijos de 30, 35 y hasta 40 años que ya tienen a sus hijos, pero que son dependientes de los padres o de otras personas. ¿Por què? Porque no fueron bien formados en sus primeros años de vida. La escritura nos enseña que: "Si instruimos al NIÑO en su camino, cuando fuere VIEJO, no se apartarà de èl". (Proverbios 22:6). Entonces, si hoy vemos hombres y mujeres que aùn dependen de los padres la respuesta es porque no fueron formados de niños. Y, el problema no sòlo es la "dependencia", sino las duras consecuencias que puede llegar a traer esa mala educación. El proverbio de hoy nos dice que: "podemos llegar a ser hasta los cómplices de su muerte". Otro verso nos enseña que: "El hijo necio, es pesadumbre de su padre, y amargura de su madre". Ahora bien, la pregunta del millón ¿cuàndo termina èsa esperanza? Cuando hay necedad. Cuando no hay reconocimiento del error. Cuando no se acepta, que no se hicieron bien las cosas.
(Proverbios 19:18).
Està comprobado científicamente que el niño se forma en los primeros cinco o seis años, es la época en que los padres deben imprimir en el hijo un sistema de vida. Lastimosamente en nuestro medio latino, los problemas matrimoniales afloran mucho por la falta de educación. En otros lugares del mundo afloran por acomodamiento, o sea, por el egoísmo o egocentrismo en que las nuevas generaciones están creciendo.
Esa división en el matrimonio està afectando a nuestras generaciones, y hoy vemos, que hijos que ya debieran estar formados siguen aùn siendo hijos de faldas. Hoy vemos hijos de 30, 35 y hasta 40 años que ya tienen a sus hijos, pero que son dependientes de los padres o de otras personas. ¿Por què? Porque no fueron bien formados en sus primeros años de vida. La escritura nos enseña que: "Si instruimos al NIÑO en su camino, cuando fuere VIEJO, no se apartarà de èl". (Proverbios 22:6). Entonces, si hoy vemos hombres y mujeres que aùn dependen de los padres la respuesta es porque no fueron formados de niños. Y, el problema no sòlo es la "dependencia", sino las duras consecuencias que puede llegar a traer esa mala educación. El proverbio de hoy nos dice que: "podemos llegar a ser hasta los cómplices de su muerte". Otro verso nos enseña que: "El hijo necio, es pesadumbre de su padre, y amargura de su madre". Ahora bien, la pregunta del millón ¿cuàndo termina èsa esperanza? Cuando hay necedad. Cuando no hay reconocimiento del error. Cuando no se acepta, que no se hicieron bien las cosas.
martes, 21 de junio de 2016
¿Prestándolo dinero a Dios?
"Dar al pobre es hacerle un préstamo al Señor; Dios pagará esas buenas acciones".
(Probervios 19:17).
"No hay nada nuevo bajo el sol" dijo el sabio cuando escribió Eclesiastés. Y lo podemos comprobar ahora, dos mil novecientos años después de que lo escribiera. Hoy, el clamor de nuestros pueblos es el mismo: "Si los gobiernos nos se robaran tanto el dinero, tendríamos menos pobres". Nosotros como creyentes quisiéramos eso más que cualquier mortal, o al menos ese debiera de ser nuestro deseo.
Pero, por duro que nos parezca a creyentes o incrédulos, no es el plan perfecto de Dios. Cristo mismo nos dió una sentencia en Mateo 26:11. Lo acaban de ungir para su sepultura con un perfume muy costoso; uno de sus discípulos dice: "mejor hubiera sido vender ese perfume y dar el dinero a los pobres"; y Cristo responde con una "sentencia": "Pobres SIEMPRE tendréis entre vosotros". Nos hemos preguntado por qué Cristo hizo esa sentencia. Pues simplemente porque nos estaba dejando a TODOS (pues nadie es tan rico que no necesite algo, ni tan pobre que no pueda dar) la oportunidad de acercarnos a Dios y de ser, además de bendecidos prosperados por Dios. Pues cada vez que estiramos nuestro mano para ser brazos extendidos de Dios a nuestros prójimos, estamos propiciando la oportunidad de que Dios extienda su brazo hacia nosotros para abundancia. Imagínese usted que le hacemos un favor al presidente de la república, la gratitud que tendría para con nosotros. Cuánto más no la tendrá Dios si hacemos algo por uno de esos sus pequeñitos dice la escritura.
(Probervios 19:17).
"No hay nada nuevo bajo el sol" dijo el sabio cuando escribió Eclesiastés. Y lo podemos comprobar ahora, dos mil novecientos años después de que lo escribiera. Hoy, el clamor de nuestros pueblos es el mismo: "Si los gobiernos nos se robaran tanto el dinero, tendríamos menos pobres". Nosotros como creyentes quisiéramos eso más que cualquier mortal, o al menos ese debiera de ser nuestro deseo.
Pero, por duro que nos parezca a creyentes o incrédulos, no es el plan perfecto de Dios. Cristo mismo nos dió una sentencia en Mateo 26:11. Lo acaban de ungir para su sepultura con un perfume muy costoso; uno de sus discípulos dice: "mejor hubiera sido vender ese perfume y dar el dinero a los pobres"; y Cristo responde con una "sentencia": "Pobres SIEMPRE tendréis entre vosotros". Nos hemos preguntado por qué Cristo hizo esa sentencia. Pues simplemente porque nos estaba dejando a TODOS (pues nadie es tan rico que no necesite algo, ni tan pobre que no pueda dar) la oportunidad de acercarnos a Dios y de ser, además de bendecidos prosperados por Dios. Pues cada vez que estiramos nuestro mano para ser brazos extendidos de Dios a nuestros prójimos, estamos propiciando la oportunidad de que Dios extienda su brazo hacia nosotros para abundancia. Imagínese usted que le hacemos un favor al presidente de la república, la gratitud que tendría para con nosotros. Cuánto más no la tendrá Dios si hacemos algo por uno de esos sus pequeñitos dice la escritura.
lunes, 20 de junio de 2016
Resultados.
"La pereza conduce al sueño profundo; el holgazán pasarà hambre".
(Proverbios 19:15).
Todo lo que hacemos o todo lo que decimos en nuestra vida tiene una consecuencia o resultado. No podemos esperar tener algo si no nos esforzamos por tenerlo. Es como la escritura nos lo enseña, todos los días estamos en la bifurcación de dos caminos, y, según el camino o la decisión que tomemos así será el final al que lleguemos.
La doctrina de la siembra y la cosecha también nos la enseña la escritura. Si sembramos poco, cosecharemos poco; pero si sembramos mucho, entonces cosecharemos mucho. En otro sentido, la ley de la siembra y la cosecha nos enseña que lo que sembramos eso cosecharemos, nos explicamos. Si una persona siembra un campo de arroz, lo que cosecharà será arroz; si una persona cosecha un campo de maíz, lo que cosecharà será màiz. Si una persona trabaja mucho en lo làico, cosecharà dinero; y si una persona se pasa todo el dìa leyendo la biblia, cosecharà unciòn. Serìa muy injusto que el que trabaje todo el dìa no tuviera dinero, como también sería injusto que el que estudia la biblia todo el dìa no tuviera unciòn. Pero, también es injusto que el que no trabaja espere recibir dinero. Dios es bueno, pero también tiene sus normas y sus estatutos, normas y estatutos que también maneja con lógica. Nadie puede trabajar y esperar unciòn en lugar de dinero; de la misma manera que nadie puede estudiar la biblia y esperar dinero en lugar de unciòn. Pues Dios dice: "Lo que siembras, eso cosechas". En conclusión, a eso se le llama: Resultados.
(Proverbios 19:15).
Todo lo que hacemos o todo lo que decimos en nuestra vida tiene una consecuencia o resultado. No podemos esperar tener algo si no nos esforzamos por tenerlo. Es como la escritura nos lo enseña, todos los días estamos en la bifurcación de dos caminos, y, según el camino o la decisión que tomemos así será el final al que lleguemos.
La doctrina de la siembra y la cosecha también nos la enseña la escritura. Si sembramos poco, cosecharemos poco; pero si sembramos mucho, entonces cosecharemos mucho. En otro sentido, la ley de la siembra y la cosecha nos enseña que lo que sembramos eso cosecharemos, nos explicamos. Si una persona siembra un campo de arroz, lo que cosecharà será arroz; si una persona cosecha un campo de maíz, lo que cosecharà será màiz. Si una persona trabaja mucho en lo làico, cosecharà dinero; y si una persona se pasa todo el dìa leyendo la biblia, cosecharà unciòn. Serìa muy injusto que el que trabaje todo el dìa no tuviera dinero, como también sería injusto que el que estudia la biblia todo el dìa no tuviera unciòn. Pero, también es injusto que el que no trabaja espere recibir dinero. Dios es bueno, pero también tiene sus normas y sus estatutos, normas y estatutos que también maneja con lógica. Nadie puede trabajar y esperar unciòn en lugar de dinero; de la misma manera que nadie puede estudiar la biblia y esperar dinero en lugar de unciòn. Pues Dios dice: "Lo que siembras, eso cosechas". En conclusión, a eso se le llama: Resultados.
sábado, 18 de junio de 2016
Las herencias.
"La casa y el dinero se heredan de los padres, pero la esposa inteligente es un don del Señor".
(Proverbios 19:14).
Una de las reglas de la Hermenèutica (Ciencia que estudia còmo interpretar las escrituras). Nos enseña los "principios" de las escrituras, "principios" que no se pueden ni se deben alterar, pues de lo contrario Dios nos dice que: "Si agregamos o quitamos a las palabras de èste libro, NO estaremos cumpliendo sus mandamientos" (Deuteronomio 4:2).
Uno de esos principios nos manda lo siguiente: "Porque los hijos no tienen obligación de atesorar para los padres, sino son los padres los que tienen la obligación de atesorar para los hijos" (2ª Corintios 12:14). Nuestros ancestros nos enseñaron èstos términos con expresiones como las siguientes: "Los hijos no piden venir al mundo, somos nosotros los que los traemos"; "Los hijos no se abandonan bajo ninguna circunstancia; y, no luchar por lo que ellos necesitan no es justo pues ellos son dependientes de los padres, y eso, es como abandonarlos". Dios, en èste verso de hoy nos enseña que las casas, el dinero, una posición pequeña o grande.. son herencias (obligaciones) de los padres para con los hijos. Ahora bien, una esposa inteligente, es Dios quien nos la da, no somos nosotros los que la escogemos.
(Proverbios 19:14).
Una de las reglas de la Hermenèutica (Ciencia que estudia còmo interpretar las escrituras). Nos enseña los "principios" de las escrituras, "principios" que no se pueden ni se deben alterar, pues de lo contrario Dios nos dice que: "Si agregamos o quitamos a las palabras de èste libro, NO estaremos cumpliendo sus mandamientos" (Deuteronomio 4:2).
Uno de esos principios nos manda lo siguiente: "Porque los hijos no tienen obligación de atesorar para los padres, sino son los padres los que tienen la obligación de atesorar para los hijos" (2ª Corintios 12:14). Nuestros ancestros nos enseñaron èstos términos con expresiones como las siguientes: "Los hijos no piden venir al mundo, somos nosotros los que los traemos"; "Los hijos no se abandonan bajo ninguna circunstancia; y, no luchar por lo que ellos necesitan no es justo pues ellos son dependientes de los padres, y eso, es como abandonarlos". Dios, en èste verso de hoy nos enseña que las casas, el dinero, una posición pequeña o grande.. son herencias (obligaciones) de los padres para con los hijos. Ahora bien, una esposa inteligente, es Dios quien nos la da, no somos nosotros los que la escogemos.
viernes, 17 de junio de 2016
La necedad.
"El hijo necio es la ruina del padre; pero la mujer pendenciera es gotera continua".
(Proverbios 19:13).
Todo ser humano que quiere algo mejor para su mañana, madruga, corre, inventa, re-inventa, lucha incesantemente para conseguir lo que tanto ha anhelado. No podemos esperar que los sueños se realicen si tan sòlo los dejamos en sueños. Pero hay dos elementos que nos dicen las escrituras que son un estorbo para que esos sueños se hagan realidad: Uno, el tener un hijo necio; y dos, el tener una mujer pendenciera (peleonera).
Toda labor que el hombre desea hacer tiene que tener un ambiente agradable, cómodo, adecuado, y, cuando se tiene un hijo necio, aquèl al cual se le ayuda, se le tiende la mano, se le saca de una y otra situación, y aùn así no sale adelante, hace perder ese ambiente adecuado pues atrasa a la familia, es un estorbo que no permite que los demás vayan hacia adelante. Y como dice la escritura, hasta llega a causar la ruina de los padres. Es màs, aùn y cuando se decida dejarlo atrás, siempre, su legado será una vergüenza. ¿Por què? Pues porque la necedad es saber que algo està mal hecho y seguirlo haciendo a pesar del daño que cause.
En otro sentido, una mujer que lejos de ser dòcil, que lejos de ser condescendiente es peleonera, que todo lo discute, que todo lo cuestiona, que no obedece a los lineamientos de una familia, también se convierte en un estorbo, es, dice la escritura como gotera continua en el techo de la casa. No se puede llegar a una meta firme, si dos personas que caminan juntas no piensan igual, no actúan igual, no buscan es misma meta, si no unen sus fuerzas en el momento oportuno, pues también la escritura dice que: "Todo tiene su tiempo" (Eclesiastés 3:1). Solamente la comunión con Dios, la comunión con personas que buscan a Dios, el querer "depender" de Dios pueden hacer que se logren las metas.
(Proverbios 19:13).
Todo ser humano que quiere algo mejor para su mañana, madruga, corre, inventa, re-inventa, lucha incesantemente para conseguir lo que tanto ha anhelado. No podemos esperar que los sueños se realicen si tan sòlo los dejamos en sueños. Pero hay dos elementos que nos dicen las escrituras que son un estorbo para que esos sueños se hagan realidad: Uno, el tener un hijo necio; y dos, el tener una mujer pendenciera (peleonera).
Toda labor que el hombre desea hacer tiene que tener un ambiente agradable, cómodo, adecuado, y, cuando se tiene un hijo necio, aquèl al cual se le ayuda, se le tiende la mano, se le saca de una y otra situación, y aùn así no sale adelante, hace perder ese ambiente adecuado pues atrasa a la familia, es un estorbo que no permite que los demás vayan hacia adelante. Y como dice la escritura, hasta llega a causar la ruina de los padres. Es màs, aùn y cuando se decida dejarlo atrás, siempre, su legado será una vergüenza. ¿Por què? Pues porque la necedad es saber que algo està mal hecho y seguirlo haciendo a pesar del daño que cause.
En otro sentido, una mujer que lejos de ser dòcil, que lejos de ser condescendiente es peleonera, que todo lo discute, que todo lo cuestiona, que no obedece a los lineamientos de una familia, también se convierte en un estorbo, es, dice la escritura como gotera continua en el techo de la casa. No se puede llegar a una meta firme, si dos personas que caminan juntas no piensan igual, no actúan igual, no buscan es misma meta, si no unen sus fuerzas en el momento oportuno, pues también la escritura dice que: "Todo tiene su tiempo" (Eclesiastés 3:1). Solamente la comunión con Dios, la comunión con personas que buscan a Dios, el querer "depender" de Dios pueden hacer que se logren las metas.
jueves, 16 de junio de 2016
La ira y el favor del rey.
"Rugido de león es la ira del rey; su favor es como rocìo sobre el pasto".
(Proverbios 19:12).
Hoy en dìa la figura del rey no es apreciada ni mucho menos temida como en otras épocas de la humanidad, pues los reinados están llegando a su fin. Pero si nos adentramos en la historia podremos ver el poder, la autoridad, el dominio que era el estar en la posición del rey. Muchos llegaron a tener tanta capacidad de poder que se creyeron invencibles, se creyeron hasta dioses.
La escritura nos enseña que Cristo es el León de la Tribu de Judà, y cuando nos llama a que estemos bajo su cobertura, no lo hace solamente para esclavizarnos a las normas, los estatutos, las directrices de èl. Sino porque quiere darnos una paz que el mundo no conoce, lo que es para el hombre como rocìo sobre el pasto. También lo hace porque sabe perfectamente que el hombre será esclavo del bien o del mal. En otras palabras el hombre que no es esclavo de Dios lo será del pecado. Y ambas decisiones tienen un final, solamente que muy distinto. Por ello es que Dios envió a su único Hijo a que diera su preciosa sangre por pago de nuestros pecados, sabemos que es cuestión de fe, pero quienes la reciban y así mismo reciban a Cristo, serán esclavos de Dios y no del pecado. Hay un tiempo estipulado en la historia, el cual ningún hombre conoce, cuando Dios mostrarà su favor a sus esclavos, pero también mostrarà su ira en contra de los que no le creyeron. Y eso es, según nos narra la escritura, es como estar en contra del rugido del lèon.
(Proverbios 19:12).
Hoy en dìa la figura del rey no es apreciada ni mucho menos temida como en otras épocas de la humanidad, pues los reinados están llegando a su fin. Pero si nos adentramos en la historia podremos ver el poder, la autoridad, el dominio que era el estar en la posición del rey. Muchos llegaron a tener tanta capacidad de poder que se creyeron invencibles, se creyeron hasta dioses.
La escritura nos enseña que Cristo es el León de la Tribu de Judà, y cuando nos llama a que estemos bajo su cobertura, no lo hace solamente para esclavizarnos a las normas, los estatutos, las directrices de èl. Sino porque quiere darnos una paz que el mundo no conoce, lo que es para el hombre como rocìo sobre el pasto. También lo hace porque sabe perfectamente que el hombre será esclavo del bien o del mal. En otras palabras el hombre que no es esclavo de Dios lo será del pecado. Y ambas decisiones tienen un final, solamente que muy distinto. Por ello es que Dios envió a su único Hijo a que diera su preciosa sangre por pago de nuestros pecados, sabemos que es cuestión de fe, pero quienes la reciban y así mismo reciban a Cristo, serán esclavos de Dios y no del pecado. Hay un tiempo estipulado en la historia, el cual ningún hombre conoce, cuando Dios mostrarà su favor a sus esclavos, pero también mostrarà su ira en contra de los que no le creyeron. Y eso es, según nos narra la escritura, es como estar en contra del rugido del lèon.
miércoles, 15 de junio de 2016
La vida del necio.
"No va bien con el necio vivir entre lujos, y menos con el esclavo gobernar a los príncipes".
(Proverbios 19:10).
Se dice que entre la realeza, los niños no tienen niñez, pues desde que nacen, especialmente si son los primogénitos, deben ser sometidos a rigurosas clases de etiqueta, de protocolo. En otras palabras deben de aprender a ser príncipes o princesas. El sòlo hecho de haber nacido en una familia real no los hace nacer con los modales para tal puesto.
Nuestros ancestros nos enseñaban èstos principios: "Uno debe de taparse con la chamarra que lo alcance a cubrir, de lo contrario todo el mundo te verà los pies". Lo que implica vergüenza. También decían: "No debes comprar lo que no puedes pagar". Pues también te traerà vergüenza. La escritura nos enseña èstos principios de la siguiente manera: "No vivamos entre lujos no pudiéndolos pagar es vivir con necedad". Por ejemplo: Si no podemos tenemos para comprar un càdilac que no lo tengamos pues vamos a pasar la vergüenza que no vamos a tener ni para mantenerlo. Y también nos enseña que no debemos vivir como príncipes si somos plebeyos, es decir no debemos vivir de apariencias, pues màs temprano que tarde seremos avergonzados por no poder pagar ese tipo de vida.
Y la escritura termina diciendo: "Todo hijo necio, es pesadumbre para su padre; y amargura para la que lo dio a luz". (Proverbios 17:25). En otras palabras: "vergüenza" por necedad.
(Proverbios 19:10).
Se dice que entre la realeza, los niños no tienen niñez, pues desde que nacen, especialmente si son los primogénitos, deben ser sometidos a rigurosas clases de etiqueta, de protocolo. En otras palabras deben de aprender a ser príncipes o princesas. El sòlo hecho de haber nacido en una familia real no los hace nacer con los modales para tal puesto.
Nuestros ancestros nos enseñaban èstos principios: "Uno debe de taparse con la chamarra que lo alcance a cubrir, de lo contrario todo el mundo te verà los pies". Lo que implica vergüenza. También decían: "No debes comprar lo que no puedes pagar". Pues también te traerà vergüenza. La escritura nos enseña èstos principios de la siguiente manera: "No vivamos entre lujos no pudiéndolos pagar es vivir con necedad". Por ejemplo: Si no podemos tenemos para comprar un càdilac que no lo tengamos pues vamos a pasar la vergüenza que no vamos a tener ni para mantenerlo. Y también nos enseña que no debemos vivir como príncipes si somos plebeyos, es decir no debemos vivir de apariencias, pues màs temprano que tarde seremos avergonzados por no poder pagar ese tipo de vida.
Y la escritura termina diciendo: "Todo hijo necio, es pesadumbre para su padre; y amargura para la que lo dio a luz". (Proverbios 17:25). En otras palabras: "vergüenza" por necedad.
martes, 14 de junio de 2016
Cordura y discernimiento.
"El que adquiere cordura a sì mismo se ama; y el que retiene el discernimiento prospera".
(Proverbios 19:8).
La cordura significa que una persona puede pensar y obrar con responsabilidad. Què animador es cuando encontramos a una persona de ese tipo. Son personas confiables, personas que nos ayudaràn a salir adelante en casi cualquier situación, pues las soluciones o las reflexiones que nos den serán de gran utilidad. Y, una persona con discernimiento, es toda aquella persona que sabe observar la diferencia entre una y otra situación.
El creyente, debe de ser una persona que busca en todo momento la cordura y el discernimiento, sobre todo si tiene un llamamiento para ser líder. Y en otro sentido, un líder debe ser y actuar con responsabilidad y tiene por obligación que saber la diferencia entre una situación y otra. Un líder tiene que tener la capacidad para "proyectarse" al dìa de mañana (en un sentido general de la palabra), para poder dirigir a sus ovejas. Las personas comunes y corrientes están acostumbradas a ver solamente el dìa de hoy, o, los resultados a muy corto plazo. El lìder tiene la obligación de pensar en los resultados finales de tal o cuàl decisión, y por supuesto tambièn tiene la obligaciòn de hacérselo saber a su discípulo. La decisión la toma el interesado, pero el líder debe advertirle los dos caminos que tiene enfrente. Para adquirir tanto la cordura y el discernimiento, aùn y cuando uno no tenga llamamiento para líder es necesario orar, leer las escrituras, acercarse a Dios y a toda persona que quiera màs de Dios.
(Proverbios 19:8).
La cordura significa que una persona puede pensar y obrar con responsabilidad. Què animador es cuando encontramos a una persona de ese tipo. Son personas confiables, personas que nos ayudaràn a salir adelante en casi cualquier situación, pues las soluciones o las reflexiones que nos den serán de gran utilidad. Y, una persona con discernimiento, es toda aquella persona que sabe observar la diferencia entre una y otra situación.
El creyente, debe de ser una persona que busca en todo momento la cordura y el discernimiento, sobre todo si tiene un llamamiento para ser líder. Y en otro sentido, un líder debe ser y actuar con responsabilidad y tiene por obligación que saber la diferencia entre una situación y otra. Un líder tiene que tener la capacidad para "proyectarse" al dìa de mañana (en un sentido general de la palabra), para poder dirigir a sus ovejas. Las personas comunes y corrientes están acostumbradas a ver solamente el dìa de hoy, o, los resultados a muy corto plazo. El lìder tiene la obligación de pensar en los resultados finales de tal o cuàl decisión, y por supuesto tambièn tiene la obligaciòn de hacérselo saber a su discípulo. La decisión la toma el interesado, pero el líder debe advertirle los dos caminos que tiene enfrente. Para adquirir tanto la cordura y el discernimiento, aùn y cuando uno no tenga llamamiento para líder es necesario orar, leer las escrituras, acercarse a Dios y a toda persona que quiera màs de Dios.
lunes, 13 de junio de 2016
El testigo falso.
"El testigo falso no quedarà sin castigo; el que esparce mentiras no saldrá bien librado".
(Proverbios 19:5).
Es tan fácil acusar a una persona de haber cometido tal o cuàl acto, pero es tan difícil de probar. Por ello, en casi todas las naciones del mundo existe un principio en sus constituciones: "Todo mundo es inocente, hasta que se pruebe su culpabilidad". Nosotros los creyentes debiéramos evitar en todo lo que nos es posible, de señalar a nadie si no tenemos pleno conocimiento del caso.
La misma biblia nos enseña que: "En boca de dos o tres testigos sea confirmada toda palabra" (Mateo 18:16). Esto, para que no quede duda alguna en una acusación, pues la vida es lo mas preciado que tiene cualquier persona, y, no podemos mancillar o ayudar a cortar la vida de nadie sin una razón justificada. Quizás el caso màs ejemplar en èste sentido sea el de Judas como traidor y los dos testigos falsos en contra de nuestro Señor Jesucristo. Ciertamente estaba escrito que alguien tendría que entregarlo a la muerte para que la escritura se cumpliera, y que, al morir Cristo el Nuevo Pacto prometido por Dios Padre en Jeremías 31:31 se cumpliera, pues con la muerte del testador se hace efectivo el testamento. Así, el Nuevo Pacto iniciò pues en la cruz, dejando sin efecto el Antiguo Pacto (que era solamente el Pentateuco, no el Antiguo Testamento). Pues en el Pentateuco estaba la Ley, los otros son libros históricos y proféticos.
(Proverbios 19:5).
Es tan fácil acusar a una persona de haber cometido tal o cuàl acto, pero es tan difícil de probar. Por ello, en casi todas las naciones del mundo existe un principio en sus constituciones: "Todo mundo es inocente, hasta que se pruebe su culpabilidad". Nosotros los creyentes debiéramos evitar en todo lo que nos es posible, de señalar a nadie si no tenemos pleno conocimiento del caso.
La misma biblia nos enseña que: "En boca de dos o tres testigos sea confirmada toda palabra" (Mateo 18:16). Esto, para que no quede duda alguna en una acusación, pues la vida es lo mas preciado que tiene cualquier persona, y, no podemos mancillar o ayudar a cortar la vida de nadie sin una razón justificada. Quizás el caso màs ejemplar en èste sentido sea el de Judas como traidor y los dos testigos falsos en contra de nuestro Señor Jesucristo. Ciertamente estaba escrito que alguien tendría que entregarlo a la muerte para que la escritura se cumpliera, y que, al morir Cristo el Nuevo Pacto prometido por Dios Padre en Jeremías 31:31 se cumpliera, pues con la muerte del testador se hace efectivo el testamento. Así, el Nuevo Pacto iniciò pues en la cruz, dejando sin efecto el Antiguo Pacto (que era solamente el Pentateuco, no el Antiguo Testamento). Pues en el Pentateuco estaba la Ley, los otros son libros históricos y proféticos.
sábado, 11 de junio de 2016
Los contrastes.
"Con las riquezas aumentan loa amigos, pero al pobre hasta su amigo lo abandona".
(Proverbios 19:4).
A muchas personas las buscan por lo que tienen o por el lugar en donde están, usted lo puede comprobar cuando una persona llega a un cargo de gobierno. Sus amistades se multiplican y todos quieren salir en la foto con ellos. Pero, cuando se les descubre algún problema legal y son apresados entonces se quedan solos. Las riquezas aumentan los amigos, pero al pobre... lo abandonan.
Dios desea que nosotros busquemos a las personas por lo que son, por lo que representan espiritualmente, y que, a nosotros los cristianos nos busquen también por lo que somos en el reino . Un puesto en una empresa, en el gobierno, mucho dinero, son situaciones que hoy están y mañana no sabemos. Pero, una posición en lo espiritual, es algo que una persona posee y no pierde. Nos dice la escritura que los "dones y el llamamiento" que el Señor nos da son "irrevocables", o sea que no se pierden (Romanos 11:29). Por ello es que nadie debiera "autoproclamarse" de ningún título. Es Dios quien da el "llamamiento"; es èl quien declara una "profecía" sobre ese llamamiento; es èl quien manda la "prueba" para fortalecer el llamamiento; y, es èl quien demanda a los ancianos "imponer las manos" para salir al llamamiento. Por eso, muchos de esos llamados doctores, apóstoles, profetas, etc. son falsos. Pues son ellos quienes se hacen llamar así, y no es Dios quien los a llama. A èstas "celebridades" les aumentan los amigos, y se atreven a menospreciar a quienes son los verdaderos servidores de Dios... pero el respaldo de Dios lo tienen los segundos, los otros sòlo la gloria de los hombres.
(Proverbios 19:4).
A muchas personas las buscan por lo que tienen o por el lugar en donde están, usted lo puede comprobar cuando una persona llega a un cargo de gobierno. Sus amistades se multiplican y todos quieren salir en la foto con ellos. Pero, cuando se les descubre algún problema legal y son apresados entonces se quedan solos. Las riquezas aumentan los amigos, pero al pobre... lo abandonan.
Dios desea que nosotros busquemos a las personas por lo que son, por lo que representan espiritualmente, y que, a nosotros los cristianos nos busquen también por lo que somos en el reino . Un puesto en una empresa, en el gobierno, mucho dinero, son situaciones que hoy están y mañana no sabemos. Pero, una posición en lo espiritual, es algo que una persona posee y no pierde. Nos dice la escritura que los "dones y el llamamiento" que el Señor nos da son "irrevocables", o sea que no se pierden (Romanos 11:29). Por ello es que nadie debiera "autoproclamarse" de ningún título. Es Dios quien da el "llamamiento"; es èl quien declara una "profecía" sobre ese llamamiento; es èl quien manda la "prueba" para fortalecer el llamamiento; y, es èl quien demanda a los ancianos "imponer las manos" para salir al llamamiento. Por eso, muchos de esos llamados doctores, apóstoles, profetas, etc. son falsos. Pues son ellos quienes se hacen llamar así, y no es Dios quien los a llama. A èstas "celebridades" les aumentan los amigos, y se atreven a menospreciar a quienes son los verdaderos servidores de Dios... pero el respaldo de Dios lo tienen los segundos, los otros sòlo la gloria de los hombres.
viernes, 10 de junio de 2016
La necedad.
"La necedad del hombre le hace perder el rumbo, y para colmo se irrita contra el Señor".
(Proverbios 19:3).
En Deuteronomio 28:1-2, Dios le habla a la nación de Israel y le dice: "Si escuchas y obedeces hoy mi vos, todas èstas bendiciones te vendrán". En 1ª de Samuel 15:22, se nos enseña: "Obediencia quiero y no sacrificios". Y por último en Isaías 58, Dios mismo nos habla del verdadero ayuno: "El verdadero ayuno acaso no es: desatar el yugo de vuestros hermanos; poner en libertad a los oprimidos; dar pan al hambriento; dar refugio a los pobres; vestir al desnudo; y no hacer de menos a tus semejantes".
La necedad està ligada al corazón del hombre, todos queremos vivir egoístamente y luego cuando los resultados nos son adversos, entonces le echamos la culpa a Dios. La nación de Israel tuvo la oportunidad de ser la única nación que obtendría la salvación de Dios, y no lo logró por no escuchar y no obedecer la vos de Dios. Su error fue creer que ídolos de piedra, madera, oro o plata, podían substituir la imagen de Dios. Cuando Dios les había dicho: "No os hagáis imagen ni semejanza de tu Dios para adorarla". Cristo le dijo a la Samaritana: "La hora viene, y ha llegado ya, en que los verdaderos adoradores, adoraràn en espíritu y en verdad" (Juan 4). Muchos religiosamente ayunan, pero lo hacen para objetivos y hasta caprichos personales, pero la obediencia que agrada a Dios es: oír y obedecer; y lo que quiere que oigamos y obedezcamos es dar libertad a los cautivos, alimentar al hambriento, vestir al desnudo, no menospreciar al prójimo. No somos libres, no somos felices... porque no obedecemos, y no obedecemos porque no oìmos, y no obedecer es necedad.
(Proverbios 19:3).
En Deuteronomio 28:1-2, Dios le habla a la nación de Israel y le dice: "Si escuchas y obedeces hoy mi vos, todas èstas bendiciones te vendrán". En 1ª de Samuel 15:22, se nos enseña: "Obediencia quiero y no sacrificios". Y por último en Isaías 58, Dios mismo nos habla del verdadero ayuno: "El verdadero ayuno acaso no es: desatar el yugo de vuestros hermanos; poner en libertad a los oprimidos; dar pan al hambriento; dar refugio a los pobres; vestir al desnudo; y no hacer de menos a tus semejantes".
La necedad està ligada al corazón del hombre, todos queremos vivir egoístamente y luego cuando los resultados nos son adversos, entonces le echamos la culpa a Dios. La nación de Israel tuvo la oportunidad de ser la única nación que obtendría la salvación de Dios, y no lo logró por no escuchar y no obedecer la vos de Dios. Su error fue creer que ídolos de piedra, madera, oro o plata, podían substituir la imagen de Dios. Cuando Dios les había dicho: "No os hagáis imagen ni semejanza de tu Dios para adorarla". Cristo le dijo a la Samaritana: "La hora viene, y ha llegado ya, en que los verdaderos adoradores, adoraràn en espíritu y en verdad" (Juan 4). Muchos religiosamente ayunan, pero lo hacen para objetivos y hasta caprichos personales, pero la obediencia que agrada a Dios es: oír y obedecer; y lo que quiere que oigamos y obedezcamos es dar libertad a los cautivos, alimentar al hambriento, vestir al desnudo, no menospreciar al prójimo. No somos libres, no somos felices... porque no obedecemos, y no obedecemos porque no oìmos, y no obedecer es necedad.
jueves, 9 de junio de 2016
Los afanes.
"El afán sin conocimiento no vale nada; mucho yerra quien mucho corre".
(Proverbios 19:2).
En una ocasión una anciana que tenía el negocio de lecherìas, iba tarde a abrirla, la acompañaban sus
nietos, y por supuesto los nietos iban corriendo delante de ella y le gritaron: "Apurate que ya es tarde". Ella con toda parsimonia respondió: "Despacio, que tengo prisa; no me urge llegar... lo que me urge es llegar". Los seres humanos en muchos casos pensamos que el correr es lo que nos garantiza los buenos resultados, pero la experiencia nos muestra que no necesariamente es así.
La palabra de Dios dice: "No es del que corre, ni del que quiere, sino de quien Dios quiera tener misericordia". En otras palabras: "Dios tiene propósitos especiales para cada uno de sus hijos", y esos propósitos no los va a cumplir nadie màs que aquèl que està designado. Por ello, también recalca la escritura: "Por nada estèis afanados". Si entendemos bien, nada es la ausencia absoluta de elementos dentro de un conjunto, en èste caso dentro de los pensamientos y planes de Dios, lo que implica que un "ministerio" en el reino de Dios también es un elemento que està excluido dentro de "no os afanèis por nada". Si así fuera, es decir que, por un ministerio debiéramos de estar afanados, Dios nos abrìa dado la explicación de la excepción, como la hace Cristo mismo con el divorcio, por ejemplo. Vea Mateo 5:32 en donde Cristo dice que la excepción al divorcio en el matrimonio es: Una infidelidad comprobada. En otro sentido, cuando somos designados a algo, debemos poner todo nuestro empeño, pero, debemos prepararnos. ¿Quièn construye una torre, dice la escritura, sin hacer cálculos antes? Lucas 14:28. Para no dejarla a medias y que todo el mundo se burle de èl.
(Proverbios 19:2).
En una ocasión una anciana que tenía el negocio de lecherìas, iba tarde a abrirla, la acompañaban sus
nietos, y por supuesto los nietos iban corriendo delante de ella y le gritaron: "Apurate que ya es tarde". Ella con toda parsimonia respondió: "Despacio, que tengo prisa; no me urge llegar... lo que me urge es llegar". Los seres humanos en muchos casos pensamos que el correr es lo que nos garantiza los buenos resultados, pero la experiencia nos muestra que no necesariamente es así.
La palabra de Dios dice: "No es del que corre, ni del que quiere, sino de quien Dios quiera tener misericordia". En otras palabras: "Dios tiene propósitos especiales para cada uno de sus hijos", y esos propósitos no los va a cumplir nadie màs que aquèl que està designado. Por ello, también recalca la escritura: "Por nada estèis afanados". Si entendemos bien, nada es la ausencia absoluta de elementos dentro de un conjunto, en èste caso dentro de los pensamientos y planes de Dios, lo que implica que un "ministerio" en el reino de Dios también es un elemento que està excluido dentro de "no os afanèis por nada". Si así fuera, es decir que, por un ministerio debiéramos de estar afanados, Dios nos abrìa dado la explicación de la excepción, como la hace Cristo mismo con el divorcio, por ejemplo. Vea Mateo 5:32 en donde Cristo dice que la excepción al divorcio en el matrimonio es: Una infidelidad comprobada. En otro sentido, cuando somos designados a algo, debemos poner todo nuestro empeño, pero, debemos prepararnos. ¿Quièn construye una torre, dice la escritura, sin hacer cálculos antes? Lucas 14:28. Para no dejarla a medias y que todo el mundo se burle de èl.
miércoles, 8 de junio de 2016
Los amigos.
"Hay amigos que llevan a la ruina, y hay amigos mas fieles que un hermano".
(Proverbios 18:24).
Nuestros ancestros nos decían que: " Fuèramos amables con todo el mundo, tanto con gente pudiente como con la gente de limitados recursos, pues una amistad abre màs puertas que el dinero, y uno no sabe en què momento puede necesitar de otra persona".
Hay personas que creen que el dinero es "don" dinero, y que con èl se puede hacer cualquier cosa, o comprar a cualquier persona. No es ese el camino que Dios nos señala para abrir puertas en èsta vida. Dios habla constantemente en contra de utilizar el dinero como un medio de conquista: ejemplo: en una ocasión, los discípulos Pedro y Juan llegan a Samaria y sanan a los enfermos, pero un hechicero llamado Simòn los viò y les dijo: ¿Por cuànto dinero me venden ese don? Y la respuesta de Pedro fue: "Tu dinero perezca contigo" (Hechos 8:20). Entendamos algo, Dios no necesita dinero, èl es el dueño de todo, (por cierto y entre paréntesis, en lo personal nos parece asqueante la forma en que muchas iglesias manejan los sentimientos de las personas con respecto al dinero, y han sido los provocadores que muchas almas se alejen de Dios). Asì, Dios nos aconseja que busquemos también personas, amigos, que no tengan puestos sus ojos en el dinero sino en un amor limpio, sincero y sin intereses ocultos, esa es una verdadera amistad, no los que nos induzcan a malas pràcticas.
(Proverbios 18:24).
Nuestros ancestros nos decían que: " Fuèramos amables con todo el mundo, tanto con gente pudiente como con la gente de limitados recursos, pues una amistad abre màs puertas que el dinero, y uno no sabe en què momento puede necesitar de otra persona".
Hay personas que creen que el dinero es "don" dinero, y que con èl se puede hacer cualquier cosa, o comprar a cualquier persona. No es ese el camino que Dios nos señala para abrir puertas en èsta vida. Dios habla constantemente en contra de utilizar el dinero como un medio de conquista: ejemplo: en una ocasión, los discípulos Pedro y Juan llegan a Samaria y sanan a los enfermos, pero un hechicero llamado Simòn los viò y les dijo: ¿Por cuànto dinero me venden ese don? Y la respuesta de Pedro fue: "Tu dinero perezca contigo" (Hechos 8:20). Entendamos algo, Dios no necesita dinero, èl es el dueño de todo, (por cierto y entre paréntesis, en lo personal nos parece asqueante la forma en que muchas iglesias manejan los sentimientos de las personas con respecto al dinero, y han sido los provocadores que muchas almas se alejen de Dios). Asì, Dios nos aconseja que busquemos también personas, amigos, que no tengan puestos sus ojos en el dinero sino en un amor limpio, sincero y sin intereses ocultos, esa es una verdadera amistad, no los que nos induzcan a malas pràcticas.
martes, 7 de junio de 2016
El matrimonio.
"Quien halla esposa halla la felicidad; muestras de su favor le ha dado el Señor".
(Proverbios 18:22).
"No es bueno que el hombre estè sòlo". Palabras de Dios luego de crear el mundo y todos los seres por parejas pero observando al hombre solitario (ver Gènesis 2:18). Y terminò diciendo: "ayuda idónea" será. La primera institución que Dios creò fue el matrimonio (Gènesis 2:24); luego intituyò el trabajo (Gènesis 3:17); y por último la congregación con los hermanos (Gènesis 4). Siendo la prioridad, por supuesto, una relación ìntima con èl.
La soledad es la cuna de muchos males dice un proverbio popular. Dios lo sabe perfectamente por ello instituyò el matrimonio y la familia. El hombre se debe primeramente a adorar a Dios; luego a velar por su familia; luego a velar por su trabajo; y, en cuarto lugar a velar por la congregación. Si usted altera los factores el producto que obtendrà será muy distinto al que Dios planificò. Dios es soberano pero también es omnipotente, y creò normas, estatutos, directrices que si no las cumplimos tendremos que pagar las consecuencias. ¿Por què? Porque Dios es malo, no. Porque es justo, y su justicia también tiene leyes. Encontrar esposa, es un regalo de Dios y conlleva muchas responsabilidades, especialmente fidelidad, manutención en la medida de las posibilidades, protección, y sobre todo saberla guiar a los pies del Señor. Pero, también encontrar esposo significa muchas obligaciones y sacrificios de los cuales el Proverbio 31 habla lo suficiente . El apóstol Pablo lo explicó así: "La soltera ocúpese de los asuntos del Señor, pero la casada ocúpese de los asuntos del mundo... para agradar a su esposo" (1ª Corintios 7:34). El varòn tiene que depender de Dios para cubrir a su familia, pero una mujer casada primero tiene que atender los asuntos de su casa, y luego, atender los asuntos del Señor. Y Pablo, luego de explicar esto, cierra su discurso diciendo: Y yo creo... que tengo el Espíritu del Señor (vea el verso 40).
(Proverbios 18:22).
"No es bueno que el hombre estè sòlo". Palabras de Dios luego de crear el mundo y todos los seres por parejas pero observando al hombre solitario (ver Gènesis 2:18). Y terminò diciendo: "ayuda idónea" será. La primera institución que Dios creò fue el matrimonio (Gènesis 2:24); luego intituyò el trabajo (Gènesis 3:17); y por último la congregación con los hermanos (Gènesis 4). Siendo la prioridad, por supuesto, una relación ìntima con èl.
La soledad es la cuna de muchos males dice un proverbio popular. Dios lo sabe perfectamente por ello instituyò el matrimonio y la familia. El hombre se debe primeramente a adorar a Dios; luego a velar por su familia; luego a velar por su trabajo; y, en cuarto lugar a velar por la congregación. Si usted altera los factores el producto que obtendrà será muy distinto al que Dios planificò. Dios es soberano pero también es omnipotente, y creò normas, estatutos, directrices que si no las cumplimos tendremos que pagar las consecuencias. ¿Por què? Porque Dios es malo, no. Porque es justo, y su justicia también tiene leyes. Encontrar esposa, es un regalo de Dios y conlleva muchas responsabilidades, especialmente fidelidad, manutención en la medida de las posibilidades, protección, y sobre todo saberla guiar a los pies del Señor. Pero, también encontrar esposo significa muchas obligaciones y sacrificios de los cuales el Proverbio 31 habla lo suficiente . El apóstol Pablo lo explicó así: "La soltera ocúpese de los asuntos del Señor, pero la casada ocúpese de los asuntos del mundo... para agradar a su esposo" (1ª Corintios 7:34). El varòn tiene que depender de Dios para cubrir a su familia, pero una mujer casada primero tiene que atender los asuntos de su casa, y luego, atender los asuntos del Señor. Y Pablo, luego de explicar esto, cierra su discurso diciendo: Y yo creo... que tengo el Espíritu del Señor (vea el verso 40).
lunes, 6 de junio de 2016
Los frutos de la lengua.
"En la lengua hay poder de vida y muerte; quienes la aman comerán de su fruto".
(Proverbios 18:21).
Pertenecemos a una familia muy singular y bendecida por Dios, en donde nuestros ancestros han sido muy longevos, de los cuales el menor ha muerto a los 86 años, y nuestra madre que aùn vive alcanza los 93. Pues por 7 generaciones hemos aprendido y enseñado en nuestra estirpe, que las palabras pueden llegar a ser màs poderosas que un golpe. No fue sino hasta la quinta generación que pudimos conocer èste mensaje como de parte de Dios, y, siendo nosotros los que tuvimos el privilegio y la responsabilidad de ser los primeros.
Una palabra es capaz de cambiar una situación: un disculpe, es capaz de hacer bajar la ira una persona; un no quiero, es capaz de hacer que alguien se quite la vida. Así de destructiva puede llegar a ser una palabra. Pero, también por una palabra de Dios fue creado el mundo, para aquellos que tenemos el privilegio de la fe; por una palabra, por una palabra de Dios, el mundo antiguo fue destruido por agua (vea Gènesis 9); y por una palabra de Dios, el mundo moderno està siendo guardado para ser consumido por fuego (vea Isaías 66:16). La promesa a Noè no fuè que el mundo nunca màs sería destruido, sino que nunca màs sería destruido...con agua.
(Proverbios 18:21).
Pertenecemos a una familia muy singular y bendecida por Dios, en donde nuestros ancestros han sido muy longevos, de los cuales el menor ha muerto a los 86 años, y nuestra madre que aùn vive alcanza los 93. Pues por 7 generaciones hemos aprendido y enseñado en nuestra estirpe, que las palabras pueden llegar a ser màs poderosas que un golpe. No fue sino hasta la quinta generación que pudimos conocer èste mensaje como de parte de Dios, y, siendo nosotros los que tuvimos el privilegio y la responsabilidad de ser los primeros.
Una palabra es capaz de cambiar una situación: un disculpe, es capaz de hacer bajar la ira una persona; un no quiero, es capaz de hacer que alguien se quite la vida. Así de destructiva puede llegar a ser una palabra. Pero, también por una palabra de Dios fue creado el mundo, para aquellos que tenemos el privilegio de la fe; por una palabra, por una palabra de Dios, el mundo antiguo fue destruido por agua (vea Gènesis 9); y por una palabra de Dios, el mundo moderno està siendo guardado para ser consumido por fuego (vea Isaías 66:16). La promesa a Noè no fuè que el mundo nunca màs sería destruido, sino que nunca màs sería destruido...con agua.
sábado, 4 de junio de 2016
¿Justicia?
"El primero en presentar su caso parece inocente, hasta que llega la otra parte y lo refuta".
(Proverbios 18:17).
Si algo ha estado fallando desde hace muchos siglos entre la especie humana es la justicia. Si la justicia realmente se aplicara como està escrita tanto en las leyes de Dios como en las de los hombres, la humanidad no estuviera cayendo al ritmo acelerado en el que lo està haciendo hacia la degradación.
Quizás debiéramos de volver a los tiempos como los de Salomòn, en donde vemos quizás el caso màs paradigmático acerca de la justicia, cuando dos madres reclaman como suyo a un bebè, sabiendo una que estaba mintiendo. Pero cuando Salomòn toma la espada para partirlo en dos y darle la mitad a cada una, descubre quièn realmente es la madre, pues es la que se opone a matar al niño, prefirièndo perderlo que enterrarlo. Es nuestra obligación como creyentes, aceptar nuestros errores y no buscar a quièn echárselos. Hay personas que viven equivocándose y nunca de los nuncas es su culpa, siempre tienen la excusa idónea para no ser culpables. Nosotros los creyentes debiéramos estar en una lucha diaria por no ser así. Y, cuando por nuestro liderazgo nos toque juzgar una situación, jamàs escuchemos a una de las partes antes que a la otra, siempre deben oírse a las dos partes al mismo tiempo, así, en el careo, veremos quièn miente y quièn no. Si usted lee 1ª de Reyes 3:16, verà que ambas mujeres eran prostitutas, què impresionante, sin querer ser ofensivos, que una de ellas tuvo màs discernimiento y màs sentimientos que muchos de nosotros el dìa de hoy.
(Proverbios 18:17).
Si algo ha estado fallando desde hace muchos siglos entre la especie humana es la justicia. Si la justicia realmente se aplicara como està escrita tanto en las leyes de Dios como en las de los hombres, la humanidad no estuviera cayendo al ritmo acelerado en el que lo està haciendo hacia la degradación.
Quizás debiéramos de volver a los tiempos como los de Salomòn, en donde vemos quizás el caso màs paradigmático acerca de la justicia, cuando dos madres reclaman como suyo a un bebè, sabiendo una que estaba mintiendo. Pero cuando Salomòn toma la espada para partirlo en dos y darle la mitad a cada una, descubre quièn realmente es la madre, pues es la que se opone a matar al niño, prefirièndo perderlo que enterrarlo. Es nuestra obligación como creyentes, aceptar nuestros errores y no buscar a quièn echárselos. Hay personas que viven equivocándose y nunca de los nuncas es su culpa, siempre tienen la excusa idónea para no ser culpables. Nosotros los creyentes debiéramos estar en una lucha diaria por no ser así. Y, cuando por nuestro liderazgo nos toque juzgar una situación, jamàs escuchemos a una de las partes antes que a la otra, siempre deben oírse a las dos partes al mismo tiempo, así, en el careo, veremos quièn miente y quièn no. Si usted lee 1ª de Reyes 3:16, verà que ambas mujeres eran prostitutas, què impresionante, sin querer ser ofensivos, que una de ellas tuvo màs discernimiento y màs sentimientos que muchos de nosotros el dìa de hoy.
viernes, 3 de junio de 2016
Dèborah
Dèborah
Pequeña, valiente y bella
de Israel nacista para ser guerrera.
¿Acaso vemos pinta a tu abuela?
Te ves fuerte como un roble,
pero vestiràs corazón tierno y noble.
Jamàs en tu casa faltarà hijo. Te profetizo.
Pues de muchos seràs madre y cobijo.
Siempre en tu boca habrá agua y vida,
entonando alabanza y adoraciòn viva.
Especial sierva del Altìsimo seràs
y cosecha blanca al final veràs.
Tú, mujer de hierro triunfante y celosa,
yo. Serè testigo fiel tuyo... bajo la loza.
Ojalà y nunca me olvides, pues:
quizás tu Tete no alcance a ser famoso poeta.
Acaso resulte... de coincidencia profeta.
Pequeña, valiente y bella
de Israel nacista para ser guerrera.
¿Acaso vemos pinta a tu abuela?
Te ves fuerte como un roble,
pero vestiràs corazón tierno y noble.
Jamàs en tu casa faltarà hijo. Te profetizo.
Pues de muchos seràs madre y cobijo.
Siempre en tu boca habrá agua y vida,
entonando alabanza y adoraciòn viva.
Especial sierva del Altìsimo seràs
y cosecha blanca al final veràs.
Tú, mujer de hierro triunfante y celosa,
yo. Serè testigo fiel tuyo... bajo la loza.
Ojalà y nunca me olvides, pues:
quizás tu Tete no alcance a ser famoso poeta.
Acaso resulte... de coincidencia profeta.
Los regalos.
"Con regalos se abren todas las puertas, y se llega a la presencia de gente importante".
(Proverbios 18:16).
Cuando uno es niño espera ciertas fechas con mucho pero mucho entusiasmo, tan así, que son fiestas que uno siente como que tardan una eternidad en llegar, sea nuestro cumpleaños o la navidad por ejemplo. Pero ¿Cuàl es la razón de esa anhelada espera? Pues simplemente los regalos. No importa el estrato social, todos los niños esperan recibir un regalo, que, para algunos será muy costoso y para otros muy sencillo, pero todos esperan uno.
Los regalos en sì no son malos, al contrario son un símbolo de gratitud, de aprecio, de amor profundo. El problema es que esos regalos, como muchas otras actitudes del ser humano, se han prostituido. Hoy en dìa, los regalos o dàdivas se han convertido en instrumentos que abren puertas a negocios sucios, a eventos inmorales, y en una sola palabra a corromper a las personas que los dan y a las que los reciben. Dios desea que sus hijos sean dadivosos, que sean desprendidos, èl lo mira como personas que "siembran" cuando dan, no como personas que tiene oscuros intereses atrás de cada regalo ofrecido (El que siembra abundantemente, abundantemente cosecharà 2ª de Corintios 9:6). No seamos de los que se corrompen ni de los que corrompen a otros, utilicemos los regalos con el fin para el que Dios los hizo, agradar, agradecer, mostrar amor y respeto por los demás.
(Proverbios 18:16).
Cuando uno es niño espera ciertas fechas con mucho pero mucho entusiasmo, tan así, que son fiestas que uno siente como que tardan una eternidad en llegar, sea nuestro cumpleaños o la navidad por ejemplo. Pero ¿Cuàl es la razón de esa anhelada espera? Pues simplemente los regalos. No importa el estrato social, todos los niños esperan recibir un regalo, que, para algunos será muy costoso y para otros muy sencillo, pero todos esperan uno.
Los regalos en sì no son malos, al contrario son un símbolo de gratitud, de aprecio, de amor profundo. El problema es que esos regalos, como muchas otras actitudes del ser humano, se han prostituido. Hoy en dìa, los regalos o dàdivas se han convertido en instrumentos que abren puertas a negocios sucios, a eventos inmorales, y en una sola palabra a corromper a las personas que los dan y a las que los reciben. Dios desea que sus hijos sean dadivosos, que sean desprendidos, èl lo mira como personas que "siembran" cuando dan, no como personas que tiene oscuros intereses atrás de cada regalo ofrecido (El que siembra abundantemente, abundantemente cosecharà 2ª de Corintios 9:6). No seamos de los que se corrompen ni de los que corrompen a otros, utilicemos los regalos con el fin para el que Dios los hizo, agradar, agradecer, mostrar amor y respeto por los demás.
jueves, 2 de junio de 2016
Conocimiento.
"El corazón prudente adquiere conocimiento; los oìdos de los sabios procuran hallarlo".
(Proverbios 18:15).
Es increíble la cantidad de deficiencias, accidentes, y malestares que mucha gente padece por la falta de conocimiento. Es màs, la falta de conocimiento es la fuente de pobreza, y puede llevarnos a la ruina, a la destrucción y hasta la muerte. El derecho al conocimiento es tal que casi todos las naciones del mundo contemplan la educación gratuita en sus territorios.
Dios mismo en las escrituras nos dejó plasmado que: "Por la falta de conocimiento es que se perece" (vea Oseas 4:6). Dios quiere que el hombre no sòlo tenga conocimiento fìsico o material sino que también tenga conocimiento espiritual. Toda persona que no tiene conocimiento espiritual es como un cadáver que camina, Jesús lo dijo de la siguiente manera: "Dejad que los muertos entierren a sus muertos" (vea Lucas 9:60). El conocimiento físico o material nos ayudarà ciertamente a tener una vida mejor, y procurar para los nuestros estabilidad; pero, el conocimiento espiritual hará que no sòlo vivamos en paz en èsta vida sino que nos guiarà a lugares celestiales el dìa en que partamos de èste mundo.
(Proverbios 18:15).
Es increíble la cantidad de deficiencias, accidentes, y malestares que mucha gente padece por la falta de conocimiento. Es màs, la falta de conocimiento es la fuente de pobreza, y puede llevarnos a la ruina, a la destrucción y hasta la muerte. El derecho al conocimiento es tal que casi todos las naciones del mundo contemplan la educación gratuita en sus territorios.
Dios mismo en las escrituras nos dejó plasmado que: "Por la falta de conocimiento es que se perece" (vea Oseas 4:6). Dios quiere que el hombre no sòlo tenga conocimiento fìsico o material sino que también tenga conocimiento espiritual. Toda persona que no tiene conocimiento espiritual es como un cadáver que camina, Jesús lo dijo de la siguiente manera: "Dejad que los muertos entierren a sus muertos" (vea Lucas 9:60). El conocimiento físico o material nos ayudarà ciertamente a tener una vida mejor, y procurar para los nuestros estabilidad; pero, el conocimiento espiritual hará que no sòlo vivamos en paz en èsta vida sino que nos guiarà a lugares celestiales el dìa en que partamos de èste mundo.
miércoles, 1 de junio de 2016
El ànimo.
"En la enfermedad, el ànimo levanta al enfermo".
(Proverbios 18:14).
No hace mucho, empezaron a aparecer unos anuncios que rezaban así: "Todo lo que te sucede en la vida es 10 % lo que te sucede, 90 % tu actitud". Y, si lo analizamos muy fríamente, nos damos cuenta que en realidad tienen razón. Lo que nos sucede en ocasiones es lo que les sucede a casi todo el mundo, pero nosotros maximizamos lo nuestro y minimizamos lo de otro. Un ejemplo: Usted està en una reunión, se levanta y le truena la espalda, cuando se incorpora dice: ay mi espalda, últimamente me ha estado doliendo demasiado, y otro en lugar de responderle: ya tomaste algo, ya te viò el doctor... ¿Què es lo que le dice? ¡Eso no es nada! Vieras el dolor de pierna que me diò la semana pasada; y otra señora responde: ahhh, ustedes porque no saben lo que es un dolor ìntimo de mujer, etc.
¿Cuàl es el problema? Que todos respondemos por lo nuestro, egoístamente, pero no escuchamos a los demás. Por ello, es que las personas que en lugar de hablar, escuchan... son personas que conquistan personas, que dicho sea de paso muchos líderes espirituales bien harían en escuchar un poquito màs de lo que hablan. Y, por experiencias lo decimos, muchos de los enfermos terminales sino todos, son personas a las cuales uno llega a saludar para consolarlas y exhortarlas y los que salimos consolados y exhortados somos nosotros. ¿Cuàl es la razón? Pues simplemente que como saben que ya se van, han recibido una gracia especial para escuchar, no para hablar. De tal manera que cuando hablan no dicen lo que ya no sirve decir sino son puntuales. Y què es eso, pues simplemente aplicar 90 % de actitud y no maximizar el 10 % de lo que nos sucede.
(Proverbios 18:14).
No hace mucho, empezaron a aparecer unos anuncios que rezaban así: "Todo lo que te sucede en la vida es 10 % lo que te sucede, 90 % tu actitud". Y, si lo analizamos muy fríamente, nos damos cuenta que en realidad tienen razón. Lo que nos sucede en ocasiones es lo que les sucede a casi todo el mundo, pero nosotros maximizamos lo nuestro y minimizamos lo de otro. Un ejemplo: Usted està en una reunión, se levanta y le truena la espalda, cuando se incorpora dice: ay mi espalda, últimamente me ha estado doliendo demasiado, y otro en lugar de responderle: ya tomaste algo, ya te viò el doctor... ¿Què es lo que le dice? ¡Eso no es nada! Vieras el dolor de pierna que me diò la semana pasada; y otra señora responde: ahhh, ustedes porque no saben lo que es un dolor ìntimo de mujer, etc.
¿Cuàl es el problema? Que todos respondemos por lo nuestro, egoístamente, pero no escuchamos a los demás. Por ello, es que las personas que en lugar de hablar, escuchan... son personas que conquistan personas, que dicho sea de paso muchos líderes espirituales bien harían en escuchar un poquito màs de lo que hablan. Y, por experiencias lo decimos, muchos de los enfermos terminales sino todos, son personas a las cuales uno llega a saludar para consolarlas y exhortarlas y los que salimos consolados y exhortados somos nosotros. ¿Cuàl es la razón? Pues simplemente que como saben que ya se van, han recibido una gracia especial para escuchar, no para hablar. De tal manera que cuando hablan no dicen lo que ya no sirve decir sino son puntuales. Y què es eso, pues simplemente aplicar 90 % de actitud y no maximizar el 10 % de lo que nos sucede.
martes, 31 de mayo de 2016
Soberbia y humildad.
"Al fracaso lo precede la soberbia humana; a los honores los precede la humildad".
(Proverbios 18:12).
El ser humano cada dìa que se levanta tiene la oportunidad de pararse en la bifurcación de dos caminos. Uno, es el que toma por su propia decisión. Es lo que èl mira como la mejor alternativa, entonces no consulta con nadie, no toma en cuenta la experiencia de nadie, no cree en nadie ni quiere depender de nadie tampoco, èl sòlo mira su provecho (Lot es el mejor ejemplo de ello en Gènesis 13:10) ese camino tendrá un final. Pero el otro camino, es el que se toma preguntándole a Dios, consultando con los que tienen experiencia, sometiéndose a una autoridad en el tema, etc. Y, basándose en todo eso, se deja guìar. No siempre el resultado será excelente pero sì òptimo, que no es lo mismo. Excelente quiere decir que se triunfò, pero òptimo quiere decir que se aprendiò lo que se tenía que aprender, y eso, vale màs.
Pero entonces, ¿no era el éxito lo que se pretendía alcanzar?, Sì. Pero el problema de alcanzar el éxito sin tomar en cuenta a Dios, es simplemente que la próxima vez que tengamos la oportunidad tampoco le vamos a consultar porque creeremos que no le necesitamos, "si nosotros ya nos probamos y le probamos a todo el mundo que podemos solos, para què tomarlo en cuenta". Es allì en donde viene la jactancia, el orgullo, la soberbia. Pero, si tomamos en cuenta a Dios, si nos humillamos ante èl, ante los expertos, ante las autoridades que tengamos encima, la humildad nos alcanzarà, y, aùn que no tengamos éxito el resultado será òptimo pues "aprenderemos algo nuevo" que nos va a servir màs que el éxito.
(Proverbios 18:12).
El ser humano cada dìa que se levanta tiene la oportunidad de pararse en la bifurcación de dos caminos. Uno, es el que toma por su propia decisión. Es lo que èl mira como la mejor alternativa, entonces no consulta con nadie, no toma en cuenta la experiencia de nadie, no cree en nadie ni quiere depender de nadie tampoco, èl sòlo mira su provecho (Lot es el mejor ejemplo de ello en Gènesis 13:10) ese camino tendrá un final. Pero el otro camino, es el que se toma preguntándole a Dios, consultando con los que tienen experiencia, sometiéndose a una autoridad en el tema, etc. Y, basándose en todo eso, se deja guìar. No siempre el resultado será excelente pero sì òptimo, que no es lo mismo. Excelente quiere decir que se triunfò, pero òptimo quiere decir que se aprendiò lo que se tenía que aprender, y eso, vale màs.
Pero entonces, ¿no era el éxito lo que se pretendía alcanzar?, Sì. Pero el problema de alcanzar el éxito sin tomar en cuenta a Dios, es simplemente que la próxima vez que tengamos la oportunidad tampoco le vamos a consultar porque creeremos que no le necesitamos, "si nosotros ya nos probamos y le probamos a todo el mundo que podemos solos, para què tomarlo en cuenta". Es allì en donde viene la jactancia, el orgullo, la soberbia. Pero, si tomamos en cuenta a Dios, si nos humillamos ante èl, ante los expertos, ante las autoridades que tengamos encima, la humildad nos alcanzarà, y, aùn que no tengamos éxito el resultado será òptimo pues "aprenderemos algo nuevo" que nos va a servir màs que el éxito.
lunes, 30 de mayo de 2016
¿El poder del dinero?
"Ciudad amurallada es la riqueza para el rico, y èste cree que sus muros son inexpugnables"
(Proverbios 18:11).
Uno de los peores errores que el ser humano puede cometer, es poner sus ojos y sus esperanzas en las riquezas. Claro que necesitamos los recursos económicos para estar solventes y tener lo necesario para nuestro sustento. Pero, de eso, a obsesionarse con acumular casa sobre casa; cuenta monetaria sobre cuenta monetaria; bienes sobre bienes, etc. es otra situación.
Dios le envió un mensaje a un hombre rico: "De què te sirve tanta riqueza, necio; si hoy por la noche vienen por tu alma" (Lucas 12:20). Y en otra ocasión la sentencia fue: "De què le sirve al hombre ganar el mundo entero... si pierde su alma" (Marcos 8:36). Para el incrédulo en Dios, o, para aquèl que simula creer en Dios, la riqueza està en disfrutar de èste mundo a costa de lo que sea; pero para los que realmente tenemos nuestra fe en Dios, sabemos que la verdadera riqueza no està en èste mundo. Creemos que Dios recompensa al justo en èsta vida, sì; pero también creemos que los galardones los da Dios después de la muerte. Cuando estudiamos el libro de Apocalipsis vemos que tras la muerte de cualquier ser humano, el cuàl dicho sea de paso sòlo muere una vez y no tiene reencarnaciòn, dice Hebreos 9:27, va al juicio, en donde los libros serán abiertos para dar las recompensas de vida o muerte según las obras realizadas, no los beneficios recibidos. El dinero tiene poder, pero aùn así, es limitado; el verdadero poder lo tiene la fe en Dios.
(Proverbios 18:11).
Uno de los peores errores que el ser humano puede cometer, es poner sus ojos y sus esperanzas en las riquezas. Claro que necesitamos los recursos económicos para estar solventes y tener lo necesario para nuestro sustento. Pero, de eso, a obsesionarse con acumular casa sobre casa; cuenta monetaria sobre cuenta monetaria; bienes sobre bienes, etc. es otra situación.
Dios le envió un mensaje a un hombre rico: "De què te sirve tanta riqueza, necio; si hoy por la noche vienen por tu alma" (Lucas 12:20). Y en otra ocasión la sentencia fue: "De què le sirve al hombre ganar el mundo entero... si pierde su alma" (Marcos 8:36). Para el incrédulo en Dios, o, para aquèl que simula creer en Dios, la riqueza està en disfrutar de èste mundo a costa de lo que sea; pero para los que realmente tenemos nuestra fe en Dios, sabemos que la verdadera riqueza no està en èste mundo. Creemos que Dios recompensa al justo en èsta vida, sì; pero también creemos que los galardones los da Dios después de la muerte. Cuando estudiamos el libro de Apocalipsis vemos que tras la muerte de cualquier ser humano, el cuàl dicho sea de paso sòlo muere una vez y no tiene reencarnaciòn, dice Hebreos 9:27, va al juicio, en donde los libros serán abiertos para dar las recompensas de vida o muerte según las obras realizadas, no los beneficios recibidos. El dinero tiene poder, pero aùn así, es limitado; el verdadero poder lo tiene la fe en Dios.
sábado, 28 de mayo de 2016
Torre inexpugnable.
"Torre inexpugnable es el nombre del Señor; a ella corren los justos y se ponen a salvo".
(Proverbios 18:10).
Si alguna situación nos preocupa en èstos últimos tiempos a los humanos, especialmente a quienes somos padres de familia, es la seguridad. Sì, la falte de seguridad nos ha hecho poner puertas màs seguras a nuestras casas; poner cerrojos màs fuertes; alarmas; cámaras; guardias, etc. Tememos ya, hasta en nuestras propias casas que nuestras familias y nuestras integridades físicas estèn en peligro.
En la antigüedad no era muy distinto, solamente que la seguridad rondaba nada màs que las casas de los hacendados y de los palacios de gobiernos. Se construían torres que se creìan inexpugnables y se les rodeaba de lagos artificiales para lograr una sola entrada y poder obtener màs vigilancia y control. Y muchos, hasta se atrevieron a poner imágenes que representaban a Dios y a dioses, creyendo obtener asì, seguridad. Pues Dios nos dice con todos estos ejemplos de la antigüedad, una parábola. El debe de ser la torre inexpugnable alrededor de su pueblo; su Espíritu es al que debemos clamar para que nos cuide, nos proteja, nos guarde de todo mal. No era la idea de Dios que un carpintero tallara una imagen, o que, un herrero forjara otra màs con el objeto de cuidar de nuestros hogares (vea Isaías capìtulo 44:12-20). Cristo le dijo a una mujer samaritana: "La hora viene, y ha llegado ya, en que ni en èste monte ni en Jerusalén, los verdaderos adoradores adoren en Espíritu y verdad" (Juan 4:22). El es la torre inexpugnable de los verdaderos adoradores.
(Proverbios 18:10).
Si alguna situación nos preocupa en èstos últimos tiempos a los humanos, especialmente a quienes somos padres de familia, es la seguridad. Sì, la falte de seguridad nos ha hecho poner puertas màs seguras a nuestras casas; poner cerrojos màs fuertes; alarmas; cámaras; guardias, etc. Tememos ya, hasta en nuestras propias casas que nuestras familias y nuestras integridades físicas estèn en peligro.
En la antigüedad no era muy distinto, solamente que la seguridad rondaba nada màs que las casas de los hacendados y de los palacios de gobiernos. Se construían torres que se creìan inexpugnables y se les rodeaba de lagos artificiales para lograr una sola entrada y poder obtener màs vigilancia y control. Y muchos, hasta se atrevieron a poner imágenes que representaban a Dios y a dioses, creyendo obtener asì, seguridad. Pues Dios nos dice con todos estos ejemplos de la antigüedad, una parábola. El debe de ser la torre inexpugnable alrededor de su pueblo; su Espíritu es al que debemos clamar para que nos cuide, nos proteja, nos guarde de todo mal. No era la idea de Dios que un carpintero tallara una imagen, o que, un herrero forjara otra màs con el objeto de cuidar de nuestros hogares (vea Isaías capìtulo 44:12-20). Cristo le dijo a una mujer samaritana: "La hora viene, y ha llegado ya, en que ni en èste monte ni en Jerusalén, los verdaderos adoradores adoren en Espíritu y verdad" (Juan 4:22). El es la torre inexpugnable de los verdaderos adoradores.
viernes, 27 de mayo de 2016
Los chismes.
"Los chismes son deliciosos manjares; penetran hasta lo màs ìntimo del ser".
(Proverbios 18:8).
Hay venenos de venenos, algunos son màs tóxicos que otros pero a final todos matan. ¿Por què matan? Pues porque llegan a lo màs ìntimo de la vida del ser humano. En el proverbio de hoy, la escritura nos dice que los chismes son tan deliciosos que no nos damos cuenta cuando penetran hasta el fondo de nuestro ser, què nos està diciendo la escritura entonces, pues simplemente que los chismes nos pueden matar espiritualmente.
Pero entonces ¿Còmo sabemos o còmo nos enteramos de las noticias o de las novedades, y cuàndo son chismes? La escritura nos lo muestra sencillamente. Si la información viene de alguien que viò los hechos, no de alguien a quien se lo contaron, y, es derramada sobre los líderes o sobre las cabezas de la casa, la iglesia, el trabajo, etc. es "información" (vea 1ª Corintios 1:11 en donde claramente dice: informado), y, esa información sirve para "solucionar" un problema. Pero, si es derramada por personas que no lo vieron, y que lo comentan con personas que no tienen rango, es "chisme", y, su resultado es para "destruir o arruinar" algo o a alguien. Por ello, debemos evitar que alguien que traiga fuego en la lengua nos contamine y nos queme; y debiéramos no tener el oído tan grande para escuchar algo que no provenga de los líderes o hacia los líderes o cabezas de donde estamos ubicados. En otras palabras, una "verdad" se puede convertir en "chisme" si es derramada sobre la persona "equivocada". ¿Entendemos?
(Proverbios 18:8).
Hay venenos de venenos, algunos son màs tóxicos que otros pero a final todos matan. ¿Por què matan? Pues porque llegan a lo màs ìntimo de la vida del ser humano. En el proverbio de hoy, la escritura nos dice que los chismes son tan deliciosos que no nos damos cuenta cuando penetran hasta el fondo de nuestro ser, què nos està diciendo la escritura entonces, pues simplemente que los chismes nos pueden matar espiritualmente.
Pero entonces ¿Còmo sabemos o còmo nos enteramos de las noticias o de las novedades, y cuàndo son chismes? La escritura nos lo muestra sencillamente. Si la información viene de alguien que viò los hechos, no de alguien a quien se lo contaron, y, es derramada sobre los líderes o sobre las cabezas de la casa, la iglesia, el trabajo, etc. es "información" (vea 1ª Corintios 1:11 en donde claramente dice: informado), y, esa información sirve para "solucionar" un problema. Pero, si es derramada por personas que no lo vieron, y que lo comentan con personas que no tienen rango, es "chisme", y, su resultado es para "destruir o arruinar" algo o a alguien. Por ello, debemos evitar que alguien que traiga fuego en la lengua nos contamine y nos queme; y debiéramos no tener el oído tan grande para escuchar algo que no provenga de los líderes o hacia los líderes o cabezas de donde estamos ubicados. En otras palabras, una "verdad" se puede convertir en "chisme" si es derramada sobre la persona "equivocada". ¿Entendemos?
jueves, 26 de mayo de 2016
El poder de las palabras.
"Las palabras del hombre son aguas profundas, arroyo de aguas vivas, fuente de sabiduría".
(Proverbios 18:4).
No existe un aparato que mida el poder de las palabras. Pero aùn así, sabemos la capacidad que tiene el ser humano para construir o destruir con las mismas. Con un "hagámoslo" o con un "no lo hagamos" somos capaces de pasar a la historia, o, de dejar algo sin historia. Es màs, con un "sì" o con un "no", somos capaces de pasar de la historia a la histeria, sino pregúntenselo a alguna novia o novio que hayan sido dejados burlados en un altar.
No existiera el ser humano y el mundo si Dios no hubiera expresado una palabra. Fue con el poder de su palabra que fueron creados el universo, el mundo y el ser humano. Fue con el poder de su palabra que las normas de vida para el universo, el mundo y el ser humano fueron dictadas. Y, todas se cumplen, pues el dìa que eso no suceda, el universo de enrollarà de nuevo, el mundo será destruido, y el mejor ejemplo de eso, es que el continuo romper de las normas de los hombres lo tiene al borde de la extinción. Pocos son los que se dan cuenta que el ser humano està llegando al lìmite de los lìmites de la paciencia Divina. La corrupción, la inmoralidad, el egoísmo humano están por rebalsar la paciencia de Dios. Estamos abusando de que Dios es "lento para la ira..." (Nùmeros 14:18). Pero se nos olvida que su justicia tarde o temprano ha de cumplirse.
(Proverbios 18:4).
No existe un aparato que mida el poder de las palabras. Pero aùn así, sabemos la capacidad que tiene el ser humano para construir o destruir con las mismas. Con un "hagámoslo" o con un "no lo hagamos" somos capaces de pasar a la historia, o, de dejar algo sin historia. Es màs, con un "sì" o con un "no", somos capaces de pasar de la historia a la histeria, sino pregúntenselo a alguna novia o novio que hayan sido dejados burlados en un altar.
No existiera el ser humano y el mundo si Dios no hubiera expresado una palabra. Fue con el poder de su palabra que fueron creados el universo, el mundo y el ser humano. Fue con el poder de su palabra que las normas de vida para el universo, el mundo y el ser humano fueron dictadas. Y, todas se cumplen, pues el dìa que eso no suceda, el universo de enrollarà de nuevo, el mundo será destruido, y el mejor ejemplo de eso, es que el continuo romper de las normas de los hombres lo tiene al borde de la extinción. Pocos son los que se dan cuenta que el ser humano està llegando al lìmite de los lìmites de la paciencia Divina. La corrupción, la inmoralidad, el egoísmo humano están por rebalsar la paciencia de Dios. Estamos abusando de que Dios es "lento para la ira..." (Nùmeros 14:18). Pero se nos olvida que su justicia tarde o temprano ha de cumplirse.
miércoles, 25 de mayo de 2016
El oprobio.
"Con la maldad, viene el desprecio, y con la vergüenza llega el oprobio".
(Proverbios 18:3).
Una de las situaciones que màs busca el ser humano es el ser apreciado por los demás, directa o indirectamente lo que tratamos de hacer siempre es quedar bien para ser apreciados. Consciente o inconscientemente tratamos de que nuestra imagen sea la del servicial, la del que siempre està dispuesto, la del que hace mejor el trabajo, la del que està màs agradecido, etc. Porque internamente sabemos que cuando la gente nos aparta, se nos aleja, y no nos toma en cuenta es porque la forma de vida que llevamos conlleva oprobio.
Dice la escritura que: "No hay nada encubierto que haya de ser descubierto". Y, las intenciones del corazón tarde o temprano se descubren en nuestros actos. Podemos engañar a muchos por algún tiempo, pero, antes o después lo que estaba oculto en nuestros corazones saldrá a relucir y quedaremos expuestos. Dios desea que su pueblo sea un pueblo transparente, limpio, correcto. Estamos de acuerdo en que todos tenemos deficiencias, cometemos errores, tenemos debilidades, perfecto lo aceptamos. Pero, eso no implica que no estemos haciendo nuestra lucha personal y diaria para dejar todos esos problemas atrás. De eso se trata la vida del creyente, de luchar. Los que están contentos en el mundo siguen haciendo lo que saben està mal y desagrada a Dios, y simplemente no les importa. Si a nosotros algo nos da vergüenza y estamos tratando de dejarlo... simplemente vamos por el buen camino y el oprobio nunca nos alcanzarà.
(Proverbios 18:3).
Una de las situaciones que màs busca el ser humano es el ser apreciado por los demás, directa o indirectamente lo que tratamos de hacer siempre es quedar bien para ser apreciados. Consciente o inconscientemente tratamos de que nuestra imagen sea la del servicial, la del que siempre està dispuesto, la del que hace mejor el trabajo, la del que està màs agradecido, etc. Porque internamente sabemos que cuando la gente nos aparta, se nos aleja, y no nos toma en cuenta es porque la forma de vida que llevamos conlleva oprobio.
Dice la escritura que: "No hay nada encubierto que haya de ser descubierto". Y, las intenciones del corazón tarde o temprano se descubren en nuestros actos. Podemos engañar a muchos por algún tiempo, pero, antes o después lo que estaba oculto en nuestros corazones saldrá a relucir y quedaremos expuestos. Dios desea que su pueblo sea un pueblo transparente, limpio, correcto. Estamos de acuerdo en que todos tenemos deficiencias, cometemos errores, tenemos debilidades, perfecto lo aceptamos. Pero, eso no implica que no estemos haciendo nuestra lucha personal y diaria para dejar todos esos problemas atrás. De eso se trata la vida del creyente, de luchar. Los que están contentos en el mundo siguen haciendo lo que saben està mal y desagrada a Dios, y simplemente no les importa. Si a nosotros algo nos da vergüenza y estamos tratando de dejarlo... simplemente vamos por el buen camino y el oprobio nunca nos alcanzarà.
martes, 24 de mayo de 2016
La propia opiniòn.
"El necio no le complace el discernimiento; tan sòlo hace alarde de su propia opinión".
(Proverbios 18:2).
Cuàntas veces escuchamos de los abuelos o de los padres: "No hay peor ciego que el que no quiere ver". ¿Por què o cuàndo nos lo decían? Pues era, o es, cuando hemos tomado una decisión y ellos no están de acuerdo, pero no están de acuerdo no por fastidiarnos o llevarnos la contraria sino porque ven lo que nosotros no vemos; ellos perciben lo que nosotros no percibimos; ellos tienen una experiencia mucho màs grande que la nuestra.
Un necio no necesariamente es un tonto pero los resultados de ser voluntarioso lo hacen pasar por tal, por ello, la escritura nos enseña que cada vez que hemos de emprender algo, primero le consultemos a Dios si es su perfecta voluntad para que sepamos que vamos en victoria. También nos dejó padres, maestros, profesionales, amigos, expertos, y especialmente líderes espirituales. Para que escuchemos sus consejos. "En la multitud de consejeros està la sabiduría" (Proverbios 11:14) nos dice la escritura. Y el verso iniciò diciéndonos que si no utilizamos ese recurso, caeremos. Ese caeremos significa: derrota, fracaso, pèrdida, pues perderemos nuestro tiempo y nuestro dinero... lo que nos hará pasar por tontos. Quizás uno de los mejores ejemplos serìan aquellos políticos que creen voluntariosamente, que lo que ellos anhelan y creen, es lo que muchos anhelan y creen y luego resultan en ridìculo.
(Proverbios 18:2).
Cuàntas veces escuchamos de los abuelos o de los padres: "No hay peor ciego que el que no quiere ver". ¿Por què o cuàndo nos lo decían? Pues era, o es, cuando hemos tomado una decisión y ellos no están de acuerdo, pero no están de acuerdo no por fastidiarnos o llevarnos la contraria sino porque ven lo que nosotros no vemos; ellos perciben lo que nosotros no percibimos; ellos tienen una experiencia mucho màs grande que la nuestra.
Un necio no necesariamente es un tonto pero los resultados de ser voluntarioso lo hacen pasar por tal, por ello, la escritura nos enseña que cada vez que hemos de emprender algo, primero le consultemos a Dios si es su perfecta voluntad para que sepamos que vamos en victoria. También nos dejó padres, maestros, profesionales, amigos, expertos, y especialmente líderes espirituales. Para que escuchemos sus consejos. "En la multitud de consejeros està la sabiduría" (Proverbios 11:14) nos dice la escritura. Y el verso iniciò diciéndonos que si no utilizamos ese recurso, caeremos. Ese caeremos significa: derrota, fracaso, pèrdida, pues perderemos nuestro tiempo y nuestro dinero... lo que nos hará pasar por tontos. Quizás uno de los mejores ejemplos serìan aquellos políticos que creen voluntariosamente, que lo que ellos anhelan y creen, es lo que muchos anhelan y creen y luego resultan en ridìculo.
lunes, 23 de mayo de 2016
El egoìsmo.
"El egoísta busca su propio bien; contra todo sano juicio se rebela".
(Proverbios 18:1).
Hay un proverbio que nos enseña: "Instruye al niño en su camino, y cuando fuere viejo no se apartarà de èl" (Proverbios 6:22). El gran ladròn que sale en las páginas principales de un diario nacional, no se iniciò robando miles, sino robando centavos. El violador que vemos en las noticias de televisión haciendo gestos con sus manos, no se iniciò persiguiendo niñas para golpearlas, se iniciò burlándose de ellas. La mujer que vemos gestando un divorcio para despojar al esposo de todo cuanto pueda, no nació así, se iniciò por algún resentimiento o amargura derivado del desprecio o el abandono del padre o de la madre, los cuales no pudo superar.
Se dice en la comunidad científica, que lo que el ser humano llega a ser en la vida, està marcado por lo que viva en los primeros cinco o seis años de su niñez. Somos los adultos los encargados de no robarle el derecho a ser felices a esos niños. Es el padre quien marca a los hijos, es la madre quien debe cuidar esa marca, pero, cuando el egoísmo se hace presente, entonces es cuando los niños quedan a la deriva. Sin embargo, Dios en su infinita misericordia, le da nuevas fuerzas y nueva gracia a quien se encargue de los niños. Pero como todo en la vida, los errores pasan su factura tarde o temprano. El matrimonio es la forma de proteger a esos niños, y en ese sentido, bíblicamente, el divorcio sòlo procede (palabras de Cristo mismo en Mateo 5:32) cuando hay adulterio por una de las partes. Quedando la parte ofendida, excenta de pecado y pudièndo rehacer su vida conyugal con una tercera persona (aclarando que, el matrimonio SOLAMENTE es considerado como tal delante de Dios, cuando es entre varòn y hembra, lo demás son degeneraciones, vea Levìtico 18:22). Por eso fueron destruidas Sodoma y Gomorra.
(Proverbios 18:1).
Hay un proverbio que nos enseña: "Instruye al niño en su camino, y cuando fuere viejo no se apartarà de èl" (Proverbios 6:22). El gran ladròn que sale en las páginas principales de un diario nacional, no se iniciò robando miles, sino robando centavos. El violador que vemos en las noticias de televisión haciendo gestos con sus manos, no se iniciò persiguiendo niñas para golpearlas, se iniciò burlándose de ellas. La mujer que vemos gestando un divorcio para despojar al esposo de todo cuanto pueda, no nació así, se iniciò por algún resentimiento o amargura derivado del desprecio o el abandono del padre o de la madre, los cuales no pudo superar.
Se dice en la comunidad científica, que lo que el ser humano llega a ser en la vida, està marcado por lo que viva en los primeros cinco o seis años de su niñez. Somos los adultos los encargados de no robarle el derecho a ser felices a esos niños. Es el padre quien marca a los hijos, es la madre quien debe cuidar esa marca, pero, cuando el egoísmo se hace presente, entonces es cuando los niños quedan a la deriva. Sin embargo, Dios en su infinita misericordia, le da nuevas fuerzas y nueva gracia a quien se encargue de los niños. Pero como todo en la vida, los errores pasan su factura tarde o temprano. El matrimonio es la forma de proteger a esos niños, y en ese sentido, bíblicamente, el divorcio sòlo procede (palabras de Cristo mismo en Mateo 5:32) cuando hay adulterio por una de las partes. Quedando la parte ofendida, excenta de pecado y pudièndo rehacer su vida conyugal con una tercera persona (aclarando que, el matrimonio SOLAMENTE es considerado como tal delante de Dios, cuando es entre varòn y hembra, lo demás son degeneraciones, vea Levìtico 18:22). Por eso fueron destruidas Sodoma y Gomorra.
sábado, 21 de mayo de 2016
Saber hablar.
"Hasta un necio pasa por sabio si guarda silencio; se le considera prudente si cierra la boca".
(Proverbios 17:28).
Gracias a Dios la mayoría de personas "podemos" hablar, lo que existe muy poco son personas que "sepan" hablar. Y, no nos estamos refiriendo a personas que mencionen bien la "s", la "c", la "z", la "ll", la "y"; o, a personas que "entonen" bien las frases con sus consiguientes puntos y comas, etc. Nos referimos especìficamente a personas que sepan decir lo que hay que decir en el momento en que hay que decirlo, y, a personas que sepan hacer silencio cuando hay que hacer silencio.
En el Instituto Bìblico un gran maestro que tuvimos nos enseñò que la "sabiduría" no se muestra enseñando todos los tesoros que uno ha recibido en lo làico o en lo espiritual, sino màs bien es sabio el que no dice todo lo que sabe cuando expone un punto. Como prueba nos hizo refrexionar en los necios, quienes cuando hablan hasta de lo que no saben y se ven y se oyen ridìculos. Uno de los ejemplos que màs expone el guardar silencio cuando hay que guardarlo, lo es, cuando Cristo estuvo frente a Herodes. Se ha preguntado usted alguna vez el por què Cristo sì le respondió a Pilatos, pero no quiso abrir su boca ante Herodes. La misma palabra nos dice que Herodes "ya había oído de muchos milagros y querìa verlos con sus propios ojos". Mientras que Pilatos en el fondo de su corazón querìa ayudar a Cristo: "No encuentro ningún pecado en èl...decía". Si nos llamamos creyentes, si decimos que somos cristianos porque pertenecemos no a una religión sino a la verdadera iglesia de Jesucristo, clamemos a Dios para que nos enseñe a hablar y a callar.
(Proverbios 17:28).
Gracias a Dios la mayoría de personas "podemos" hablar, lo que existe muy poco son personas que "sepan" hablar. Y, no nos estamos refiriendo a personas que mencionen bien la "s", la "c", la "z", la "ll", la "y"; o, a personas que "entonen" bien las frases con sus consiguientes puntos y comas, etc. Nos referimos especìficamente a personas que sepan decir lo que hay que decir en el momento en que hay que decirlo, y, a personas que sepan hacer silencio cuando hay que hacer silencio.
En el Instituto Bìblico un gran maestro que tuvimos nos enseñò que la "sabiduría" no se muestra enseñando todos los tesoros que uno ha recibido en lo làico o en lo espiritual, sino màs bien es sabio el que no dice todo lo que sabe cuando expone un punto. Como prueba nos hizo refrexionar en los necios, quienes cuando hablan hasta de lo que no saben y se ven y se oyen ridìculos. Uno de los ejemplos que màs expone el guardar silencio cuando hay que guardarlo, lo es, cuando Cristo estuvo frente a Herodes. Se ha preguntado usted alguna vez el por què Cristo sì le respondió a Pilatos, pero no quiso abrir su boca ante Herodes. La misma palabra nos dice que Herodes "ya había oído de muchos milagros y querìa verlos con sus propios ojos". Mientras que Pilatos en el fondo de su corazón querìa ayudar a Cristo: "No encuentro ningún pecado en èl...decía". Si nos llamamos creyentes, si decimos que somos cristianos porque pertenecemos no a una religión sino a la verdadera iglesia de Jesucristo, clamemos a Dios para que nos enseñe a hablar y a callar.
viernes, 20 de mayo de 2016
La prudencia.
"El que es entendido refrena sus palabras; el que es prudente controla sus impulsos".
(Proverbios 17:27).
Aquí en Latinoamèrica y especialmente en México y Centroamèrica, utilizamos mucho para ciertas celebraciones lo que llamamos cohetillos, son juegos pero son un peligrosos si no se saben manejar. Cuando los están elaborando quienes los hacen deben tener cuidado de poner suficiente mecha, que es la parte por donde se les pone el fuego para poder hacerlos explotar, cuando no sucede esto es cuando son màs peligrosos pues a quien pone el fuego no le da tiempo de correr y les pueden explotar en el rostro o en la mano.
Cuando Dios diseñò a los hombres, a algunos les puso buen carácter y a otros nos doto de no tan buen carácter, a quienes con nada y nada nos molestamos, nos llaman personas de mecha corta. ¿Por què? pues porque explotamos rápido. Sin embargo, eso no es ningún motivo de satisfacción sino todo lo contrario, es motivo de angustia. Pues debemos luchar màs que los demás para poder ser agradables y sobre todo ùtiles a los demás. Dios nos enseña que el entendido refrena sus palabras, su lengua, su forma de hablar, su forma de tratar a las demás personas; pero, es una imprudencia sacar la respuesta inmediata, sobre todo cuando somos de aquellos que tienen la respuesta en la punta de la lengua como decían las abuelitas. El prudente cierra la boca aunque tenga mil palabras para dejar en silencio al otro, dice la escritura. Pero el imprudente suelta todo lo que tiene y arma un lìo que después cuesta calmar. Bien hacían los abuelos en mostrarnos continuamente las figuras de los tres monos sabios, ¿Verdad?
(Proverbios 17:27).
Aquí en Latinoamèrica y especialmente en México y Centroamèrica, utilizamos mucho para ciertas celebraciones lo que llamamos cohetillos, son juegos pero son un peligrosos si no se saben manejar. Cuando los están elaborando quienes los hacen deben tener cuidado de poner suficiente mecha, que es la parte por donde se les pone el fuego para poder hacerlos explotar, cuando no sucede esto es cuando son màs peligrosos pues a quien pone el fuego no le da tiempo de correr y les pueden explotar en el rostro o en la mano.
Cuando Dios diseñò a los hombres, a algunos les puso buen carácter y a otros nos doto de no tan buen carácter, a quienes con nada y nada nos molestamos, nos llaman personas de mecha corta. ¿Por què? pues porque explotamos rápido. Sin embargo, eso no es ningún motivo de satisfacción sino todo lo contrario, es motivo de angustia. Pues debemos luchar màs que los demás para poder ser agradables y sobre todo ùtiles a los demás. Dios nos enseña que el entendido refrena sus palabras, su lengua, su forma de hablar, su forma de tratar a las demás personas; pero, es una imprudencia sacar la respuesta inmediata, sobre todo cuando somos de aquellos que tienen la respuesta en la punta de la lengua como decían las abuelitas. El prudente cierra la boca aunque tenga mil palabras para dejar en silencio al otro, dice la escritura. Pero el imprudente suelta todo lo que tiene y arma un lìo que después cuesta calmar. Bien hacían los abuelos en mostrarnos continuamente las figuras de los tres monos sabios, ¿Verdad?
jueves, 19 de mayo de 2016
La injusticia.
"No està bien castigar al inocente, ni azotar por su rectitud a gente honorable".
(Proverbios 17:26).
Estamos viviendo tiempos que están funcionando al contrario, la escritura nos lo anunció cuando nos lo dijo el Espíritu de Dios por medio del profeta Isaìas: "Ay de los que llaman bueno a lo malo, y malo a lo bueno" (Isaías 5:20). Lo mencionamos ayer, los mal llamados Derechos Humanos (los cuales se debieran llamar desechos humanos), nos obligan a darle derechos, defensa gratuita e impunidad a un asesino, mientras la familia no recibe nada màs que un cadáver.
Por muchos siglos ha estado la humanidad siendo atacada por la injusticia, el cristianismo mismo nació por una injusticia. El pueblo judío pudiendo pedir la cabeza de un ladròn como lo era Barrabàs, prefirió por intereses económicos creados de los lìderes que vivìan de las ganancias del templo, pedir la cabeza de un inocente, pues ese inocente los amenazaba con quitarles su negocio. Claro que no fue una sorpresa, èsto estaba dentro de los planes perfectos de Dios, pero ello no implica que no haya sido una injusticia. Hace dos mil años treinta monedas de plata significaron la condena de un inocente, hoy esas mismas treinta monedas significan la libertad del asesino màs despiadado, del secuestrador de niños, del burócrata màs ladròn, del violador de niños, etc.
(Proverbios 17:26).
Estamos viviendo tiempos que están funcionando al contrario, la escritura nos lo anunció cuando nos lo dijo el Espíritu de Dios por medio del profeta Isaìas: "Ay de los que llaman bueno a lo malo, y malo a lo bueno" (Isaías 5:20). Lo mencionamos ayer, los mal llamados Derechos Humanos (los cuales se debieran llamar desechos humanos), nos obligan a darle derechos, defensa gratuita e impunidad a un asesino, mientras la familia no recibe nada màs que un cadáver.
Por muchos siglos ha estado la humanidad siendo atacada por la injusticia, el cristianismo mismo nació por una injusticia. El pueblo judío pudiendo pedir la cabeza de un ladròn como lo era Barrabàs, prefirió por intereses económicos creados de los lìderes que vivìan de las ganancias del templo, pedir la cabeza de un inocente, pues ese inocente los amenazaba con quitarles su negocio. Claro que no fue una sorpresa, èsto estaba dentro de los planes perfectos de Dios, pero ello no implica que no haya sido una injusticia. Hace dos mil años treinta monedas de plata significaron la condena de un inocente, hoy esas mismas treinta monedas significan la libertad del asesino màs despiadado, del secuestrador de niños, del burócrata màs ladròn, del violador de niños, etc.
miércoles, 18 de mayo de 2016
La malcrianza.
"El hijo necio irrita a su padre, y causa amargura a su madre".
(Proverbios 17:25).
En la vida hay muchas situaciones que nos son desagradables, pero hay otras que nos son muy pero muy desagradables. ¿Ha estado usted en un supermercado en donde un niño le hace un berrinche a sus padres? ¿Se ha sentado en algún restaurante en donde en la mesa de la par hay un niño haciendo de las suyas? ¿Le ha tocado hacer fila detrás de unos padres cuyos niños no hacen caso?. Como se dice comúnmente, son situaciones que dan "pena ajena", además que, al menos en nuestro caso, nos han dado ganas de darle una "ayudadita" a los señores padres.
La voluntad indisciplinada es parte del corazón natural del ser humano, pero nos dice la escritura que eso se corrige con vara las sentaderas de los niños. No estamos hablando de martirizar a las criaturas, no es eso lo que propone la escritura, pero sì nos habla de que si no disciplinamos al niño con vara, cuando sea grande será un delincuente màs (Proverbios 6:22). Dios autoriza a los padres a disciplinar a los hijos, Dios obliga a los padres a que disciplinen a los hijos. Pero, hoy en dìa los mal llamados "derechos humanos" (que desde nuestro especial punto de vista màs bien debieran llamarse deshechos humanos), están estorbando los lineamientos de Dios y por ello el mundo està como està. Prohìben corregir a los niños; prohíben leer la Palabra de Dios en las escuelas; nos obligan a aceptar a los homosexuales y lesbianas, cuando Dios creò a Adàn y a Eva, no creò a Adàn y a Esteban ni a Ada y a Eva, varòn y hembra los creò.
(Proverbios 17:25).
En la vida hay muchas situaciones que nos son desagradables, pero hay otras que nos son muy pero muy desagradables. ¿Ha estado usted en un supermercado en donde un niño le hace un berrinche a sus padres? ¿Se ha sentado en algún restaurante en donde en la mesa de la par hay un niño haciendo de las suyas? ¿Le ha tocado hacer fila detrás de unos padres cuyos niños no hacen caso?. Como se dice comúnmente, son situaciones que dan "pena ajena", además que, al menos en nuestro caso, nos han dado ganas de darle una "ayudadita" a los señores padres.
La voluntad indisciplinada es parte del corazón natural del ser humano, pero nos dice la escritura que eso se corrige con vara las sentaderas de los niños. No estamos hablando de martirizar a las criaturas, no es eso lo que propone la escritura, pero sì nos habla de que si no disciplinamos al niño con vara, cuando sea grande será un delincuente màs (Proverbios 6:22). Dios autoriza a los padres a disciplinar a los hijos, Dios obliga a los padres a que disciplinen a los hijos. Pero, hoy en dìa los mal llamados "derechos humanos" (que desde nuestro especial punto de vista màs bien debieran llamarse deshechos humanos), están estorbando los lineamientos de Dios y por ello el mundo està como està. Prohìben corregir a los niños; prohíben leer la Palabra de Dios en las escuelas; nos obligan a aceptar a los homosexuales y lesbianas, cuando Dios creò a Adàn y a Eva, no creò a Adàn y a Esteban ni a Ada y a Eva, varòn y hembra los creò.
martes, 17 de mayo de 2016
La verdadera meta.
"La meta del prudente es la sabiduría; el necio divaga contemplando vanos horizontes".
(Proverbios 17:24).
Se supone que entre la gente preparada, que a Dios gracias somos los màs, se tienen ilusiones, se tienen propósitos en la vida, en fìn, lo que se conoce comúnmente como metas a alcanzar. Es cierto también que, lamentablemente, hay quienes no les importa pasar por encima de cualquiera que se ponga de frente para alcanzar esas metas, pero hemos de reconocer que quienes las queremos alcanzar de la mano de Dios somos muchos màs.
Para que alguien alcance sus metas y sus propósitos, el proverbio del dìa de hoy es claro: "no debemos divagar, o, en otras palabras no nos distraigamos". Las distracciones nos limitan, nos atrasan, nos cansan, y en ocasiones muy especiales hasta nos matan la ilusión y nos quitan las fuerzas para llegar a la meta. La escritura nos enseña que jamàs debemos emprender una empresa o una tarea sin hacer varias cosas antes: Uno: consultar con Dios (Señor, es tu voluntad y tu propósito o tan sòlo es el mìo) (Proverbios 21:31). Dos: consultar con varias personas que sepan del ramo (Proverbios 11:14). Tres: planificar y diseñar un plan de trabajo (Lucas 14:28). Pero, si las metas materiales son tan planificadas las preguntas del millón son: ¿Por què no planificamos poner nuestra alma en buenas manos cuando elegimos un líder para que nos guiè? ¿Por què buscamos una iglesia en donde nos entretengan diciéndonos lo que queremos oír, en lugar de que nos instruyan y nos guièn y en donde escuchemos lo que tenemos que escuchar? ¿Por què no buscamos un líder cuyo propósito estè en los negocios de Dios y no en los negocios de los hombres? Ya que esa... sì es nuestra verdadera meta. ¡Meditemos!
(Proverbios 17:24).
Se supone que entre la gente preparada, que a Dios gracias somos los màs, se tienen ilusiones, se tienen propósitos en la vida, en fìn, lo que se conoce comúnmente como metas a alcanzar. Es cierto también que, lamentablemente, hay quienes no les importa pasar por encima de cualquiera que se ponga de frente para alcanzar esas metas, pero hemos de reconocer que quienes las queremos alcanzar de la mano de Dios somos muchos màs.
Para que alguien alcance sus metas y sus propósitos, el proverbio del dìa de hoy es claro: "no debemos divagar, o, en otras palabras no nos distraigamos". Las distracciones nos limitan, nos atrasan, nos cansan, y en ocasiones muy especiales hasta nos matan la ilusión y nos quitan las fuerzas para llegar a la meta. La escritura nos enseña que jamàs debemos emprender una empresa o una tarea sin hacer varias cosas antes: Uno: consultar con Dios (Señor, es tu voluntad y tu propósito o tan sòlo es el mìo) (Proverbios 21:31). Dos: consultar con varias personas que sepan del ramo (Proverbios 11:14). Tres: planificar y diseñar un plan de trabajo (Lucas 14:28). Pero, si las metas materiales son tan planificadas las preguntas del millón son: ¿Por què no planificamos poner nuestra alma en buenas manos cuando elegimos un líder para que nos guiè? ¿Por què buscamos una iglesia en donde nos entretengan diciéndonos lo que queremos oír, en lugar de que nos instruyan y nos guièn y en donde escuchemos lo que tenemos que escuchar? ¿Por què no buscamos un líder cuyo propósito estè en los negocios de Dios y no en los negocios de los hombres? Ya que esa... sì es nuestra verdadera meta. ¡Meditemos!
lunes, 16 de mayo de 2016
Daño de ida y vuelta.
"El malvado acepta soborno en secreto, con lo que tuerce el curso de la justicia".
(Proverbios 17:23).
El proverbista, sabio como era, nos vuelve a hablar del daño que hace el dar o el recibir sobornos. Cristo les dijo a los burócratas: "Confòrmense con su salario" (Lucas 3:14). Porque sabìa el daño que hace a la justicia el no cumplir con èsta norma. El dar soborno no sòlo hace daño a quien lo recibe, sino también a quien lo da, pues ayuda a que la justicia se vaya del lado equivocado.
El soborno es tan antiguo como la humanidad misma, el profeta Isaías ya nos advertía lo que le sucede a quien lo da o a quien lo recibe: "Sòlo el que procede con justica y habla con rectitud, el que rechaza la ganancia de la extorsión y se sacude las manos para no acertar soborno... ese morarà en las alturas, tendrá como refugio una fortaleza y se le proveerà pan y no le faltarà el agua" (Isaías 33:15-16). Es irónico que quien da o quien recibe soborno, tarde o temprano el agua y el pan no sòlo les escasean sino que pierden la paz por la posible persecusiòn de la ley; mientras que quienes no hacen esa pràctica tienen paz, y una promesa de que ni el pan ni el agua les faltarà.
(Proverbios 17:23).
El proverbista, sabio como era, nos vuelve a hablar del daño que hace el dar o el recibir sobornos. Cristo les dijo a los burócratas: "Confòrmense con su salario" (Lucas 3:14). Porque sabìa el daño que hace a la justicia el no cumplir con èsta norma. El dar soborno no sòlo hace daño a quien lo recibe, sino también a quien lo da, pues ayuda a que la justicia se vaya del lado equivocado.
El soborno es tan antiguo como la humanidad misma, el profeta Isaías ya nos advertía lo que le sucede a quien lo da o a quien lo recibe: "Sòlo el que procede con justica y habla con rectitud, el que rechaza la ganancia de la extorsión y se sacude las manos para no acertar soborno... ese morarà en las alturas, tendrá como refugio una fortaleza y se le proveerà pan y no le faltarà el agua" (Isaías 33:15-16). Es irónico que quien da o quien recibe soborno, tarde o temprano el agua y el pan no sòlo les escasean sino que pierden la paz por la posible persecusiòn de la ley; mientras que quienes no hacen esa pràctica tienen paz, y una promesa de que ni el pan ni el agua les faltarà.
sábado, 14 de mayo de 2016
La felicidad no es risas.
"Gran remedio es el corazón alegre, pero el ànimo decaído seca los huesos".
(Proverbios 17:22).
Conocimos un hombre que no tuvo la oportunidad de terminar su carrera estando en el último año de la misma, pues su señora madre murió y tuvo que hacerse cargo de sus cinco hermanos; no llegó a tener riquezas pero sacò adelante a sus cinco hijos y todos tuvieron un título que èl no pudo tener. En su casa, fuimos testigos, siempre le dio cobijo a muchos necesitados de un techo y alimento. Sin embargo, siempre estaba alegre, todos los que lo conocían lo invitaban a sus reuniones porque era el centro de la fiesta, por sus anécdotas y sus bromas. El dìa que murió las últimas palabras que se le dedicaron fueron: "Gracias, por el ejemplo que nos dejó para vivir contentos no importando las situaciones de la vida". Damos gracias a Dios porque ese Señor fue nuestro padre, quien murió con Cristo en su corazón.
Todos creemos que la risa significa ser feliz, por ello es que todos hacemos bromas hasta de lo desagradable que nos sucede. Y, asociamos la felicidad con momentos de risa, de bromas, de chistes, de fiesta lo que es cierto y es bueno. Sin embargo, la escritura nos enseña que la felicidad es "contentamiento" no importando la situación en la que nos encontremos, sea èsta de limitaciones, de angustias, de escasez, y aùn de luto. El Apóstol Pablo en 1ª de Timoteo 3:6 nos enseña què es la felicidad: "Tener contentamiento con lo que se tiene y se està viviendo ahora, pues el tiempo de Dios siempre es agradable para nosotros".
(Proverbios 17:22).
Conocimos un hombre que no tuvo la oportunidad de terminar su carrera estando en el último año de la misma, pues su señora madre murió y tuvo que hacerse cargo de sus cinco hermanos; no llegó a tener riquezas pero sacò adelante a sus cinco hijos y todos tuvieron un título que èl no pudo tener. En su casa, fuimos testigos, siempre le dio cobijo a muchos necesitados de un techo y alimento. Sin embargo, siempre estaba alegre, todos los que lo conocían lo invitaban a sus reuniones porque era el centro de la fiesta, por sus anécdotas y sus bromas. El dìa que murió las últimas palabras que se le dedicaron fueron: "Gracias, por el ejemplo que nos dejó para vivir contentos no importando las situaciones de la vida". Damos gracias a Dios porque ese Señor fue nuestro padre, quien murió con Cristo en su corazón.
Todos creemos que la risa significa ser feliz, por ello es que todos hacemos bromas hasta de lo desagradable que nos sucede. Y, asociamos la felicidad con momentos de risa, de bromas, de chistes, de fiesta lo que es cierto y es bueno. Sin embargo, la escritura nos enseña que la felicidad es "contentamiento" no importando la situación en la que nos encontremos, sea èsta de limitaciones, de angustias, de escasez, y aùn de luto. El Apóstol Pablo en 1ª de Timoteo 3:6 nos enseña què es la felicidad: "Tener contentamiento con lo que se tiene y se està viviendo ahora, pues el tiempo de Dios siempre es agradable para nosotros".
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