"De todo hombre se espera lealtad".
(Proverbios 19:22).
La lealtad es definida como: "Un sentimiento de respeto a los compromisos sugeridos". Por ello, hoy en dìa las empresas internacionales o multinacionales, hacen que sus empleados firmen un compromiso de lealtad, para estar seguros que sus ingredientes, sus fòrmulas, sus métodos, etc, no sean divulgados a los cuatro vientos.
Cuando una persona, aùn después de haber firmado un documento de confidencialidad y de lealtad falta a ese compromiso, entonces es perseguida por la ley y enjuiciada por traición. Dios también tiene esos principios de lealtad, y acaso el momento de la historia que nos habla de la traición màs grande que la humanidad haya visto, està plasmada en el Getzemanì. Judas, sabiendo que su Maestro estaría allì, orando a la media noche, llegó con la guardia para apresarlo y con un beso entregarlo, o sea, traicionando el sentimiento y el compromiso adquiridos . Dios desea que nosotros seamos personas confiables, personas leales a nuestros principios, que dicho sea de paso, son màs sus principios que los nuestros si ya hemos aceptado la sangre de Cristo como suficiente pago por el precio de nuestros pecados. Desnudar los secretos de otras personas, es faltar a la lealtad, por ello, aùn y cuando nos retiremos de algún lugar hay que hacerlo con lealtad, eso se llama también dignidad.
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