lunes, 20 de junio de 2016

Resultados.

"La pereza conduce al sueño profundo; el holgazán pasarà hambre".
(Proverbios 19:15).

Todo lo que hacemos o todo lo que decimos en nuestra vida tiene una consecuencia o resultado. No podemos esperar tener algo si no nos esforzamos por tenerlo. Es como la escritura nos lo enseña, todos los días estamos en la bifurcación de dos caminos, y, según el camino o la decisión que tomemos así será el final al que lleguemos.

La doctrina de la siembra y la cosecha también nos la enseña la escritura. Si sembramos poco, cosecharemos poco; pero si sembramos mucho, entonces cosecharemos mucho. En otro sentido, la ley de la siembra y la cosecha nos enseña que lo que sembramos eso cosecharemos, nos explicamos. Si una persona siembra un campo de arroz, lo que cosecharà será arroz; si una persona cosecha un campo de maíz, lo que cosecharà será màiz. Si una persona trabaja mucho en lo làico, cosecharà dinero; y si una persona se pasa todo el dìa leyendo la biblia, cosecharà unciòn. Serìa muy injusto que el que trabaje todo el dìa no tuviera dinero, como también sería injusto que el que estudia la biblia todo el dìa no tuviera unciòn. Pero, también es injusto que el que no trabaja espere recibir dinero. Dios es bueno, pero también tiene sus normas y sus estatutos, normas y estatutos que también  maneja con lógica. Nadie puede trabajar y esperar unciòn en lugar de dinero; de la misma manera que nadie puede estudiar la biblia y esperar dinero en lugar de unciòn. Pues Dios dice: "Lo que siembras, eso cosechas". En conclusión, a eso se le llama: Resultados.

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