"¿Quièn pude afirmar: Tengo puro el corazón; estoy limpio de pecado?".
(Proverbios 20:9).
"Dichosos los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios" dijo Cristo en el sermón del Monte (Mateo 5:8). Pero ahora encontramos en los Proverbios que nadie tiene el corazón limpio, y nos dice el libro de Romanos 3:10 que: "No hay una sola persona buena". ¿Entonces, quièn verà a Dios?. Bueno, entendamos, no hay ni una sola persona buena o justa por sì misma; y no hay quien estè libre de pecado por sì mismo. Pero, con Cristo tenemos entrada a la presencia misma de Dios y entonces èl nos empieza a limpiar.
Es tan fácil el ser limpio por la sangre de Cristo, que muchas personas lo creen una mentira o una ilusión, por ello no se entregan a Cristo. Otros tantos creen que para entregarse a Cristo hay que ser bueno, porque si no èl no nos recibe. Pero Cristo mismo dijo en Lucas 5:32: "No he venido a llamar justos, sino pecadores". No estamos solapando nuestros pecados a quienes seguimos a Cristo, solamente estamos diciendo que: "El que ya està en Cristo, lucha por dejar su vida pasada, porque el Espíritu de Dios le da nuevas fuerzas para que así sea". Ahora bien, reconocemos que muchos lobos están tratando de disfrazarse de ovejas, pero Dios tarde o temprano las desnuda. Otra situación que se da mucho también es el hecho de que personas que viven en peores condiciones espirituales que èstos lobos, critican, señalan, y se burlan de muchos que están "tratando, luchando" por vivir mejor cada dìa. Y eso, también es un pecado, pues Cristo dijo: "necesario es que haya escándalos, pero hay de aquèl que los provoque" ( Mateo 18:7).
No hay comentarios:
Publicar un comentario