lunes, 25 de julio de 2016

El engaño.

"Tal vez sea agradable ganarse el pan con engaños, pero uno acaba con la boca llena de arena".
(Proverbios 20:17).

"Que tu sì sea sì, y que tu no sea no". Consejo que nos dan las escrituras para tener una vida eficaz, transparente, sin problemas con la ley y sin problemas con Dios. Una persona que sabe respetar su palabra es una persona apreciada por todos, y, además, es una persona que sobresale en èsta vida llena de mentirosos y engañosos que nos rodea.

La situación económica se ha puesto tan difícil hoy en dìa, que casi cualquier persona o cualquier empresa que se pone delante de uno, hace ofrecimientos tan a la ligera que no entendemos como tanta gente les cree. Nos dan la impresión de una gran oferta y cuando llegamos nos dicen: que ya se agotò; que vimos mal pues la oferta es la de abajo y no la de arriba del anuncio; que los anunciantes cometieron un error pero que tienen èsto y lo otro para ofrecernos, etc. Las financieras no cuentan todo lo que nos descuentan; los bancos no nos dicen que van a quitar el manejo de èsto de lo otro automáticamente de nuestras cuentas a fin de mes; las financieras nos engañan con el interés a cobrar, etc. El punto es que, Dios nos llama a quienes creemos en èl, a que no seamos como esas personas o empresas. Nos ha llamado a ganarnos el pan con el sudor de nuestra frente, y que ese sudor sea honesto, honrado, y casi siempre hasta sufrido... pero que sea decente, limpio sin engaños y tendremos su aprobaciòn.

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