lunes, 18 de julio de 2016

Falsedades.

"Pesas falsas y medidas engañosas".
(Proverbios 20:10).

Cuando Dios eligió un pueblo, querìa un pueblo puro, limpio, ìntegro, transparente, por ello fue que los estándares de vida que le puso eran mucho mayores que los estándares de vida de los otros pueblos. Por eso era tan difícil poder ser parte de ese pueblo, todos los pueblos tenìan ciertas normas y ciertas reglas de vida, el pueblo de Dios tenía en todas las áreas y sumaban 613 leyes.

Hoy, esas leyes se han reducido, pero el estándar de vida sigue igual: un pueblo puro, limpio, ìntegro, transparente. Sigue igual o màs difícil que antes el poder cumplir con esas normas, pues el liberalismo sexual, la liberación de la mujer, la intromisión de los derechos humanos en los pueblos,  muchos distractores tecnológicos, etc. nos estorban las leyes que Dios dictò. Pero, también por eso es que el mundo està como està, y además, al borde de su propio desastre. Cristo dijo que nadie sabría el dìa y la hora en que eso sucederìa, pero tan sòlo dijo: el dìa y la hora, no dijo la época ni tampoco nos ocultò sus señales. Pablo lo explicó de èsta manera: "De los tiempos del fin, no tenèis necesidad de que os explique, porque vosotros sabéis, pues no pertenecéis a la oscuridad sino a la luz, cuando digan "paz y seguridad" (1ª Tesalonicenses 5:1-3). Fìjèmonos bien en la señal: cuando "digan", no cuando "hayan" paz y seguridad. Pero hablando de la falsedad, hoy somos tan falsos que hasta cuando nos sacamos una selfie, elegimos entre 15 o 20 la mejor, la pregunta es ¿A quièn tratamos de engañar? Pureza, limpieza, integridad y transparencia... ¿Tan difícil se nos ha vuelto?

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