jueves, 26 de mayo de 2016

El poder de las palabras.

"Las palabras del hombre son aguas profundas, arroyo de aguas vivas, fuente de sabiduría".
(Proverbios 18:4).

No existe un aparato que mida el poder de las palabras. Pero aùn así, sabemos la capacidad que tiene el ser humano para construir o destruir con las mismas. Con un "hagámoslo" o con un "no lo hagamos" somos capaces de pasar a la historia, o, de dejar algo sin historia. Es màs, con un "sì" o con un "no", somos capaces de pasar de la historia a la histeria, sino pregúntenselo a alguna novia o novio que hayan sido dejados burlados en un altar.

No existiera el ser humano y el mundo si Dios no hubiera expresado una palabra. Fue con el poder de su palabra que fueron creados el universo, el mundo y el ser humano. Fue con el poder de su palabra que las normas de vida para el universo, el mundo y el ser humano fueron dictadas. Y, todas se cumplen, pues el dìa que eso no suceda, el universo de enrollarà de nuevo, el mundo será destruido, y el mejor ejemplo de eso, es que el continuo romper de las normas de los hombres lo tiene al borde de la extinción. Pocos son los que se dan cuenta que el ser humano està llegando al lìmite de los lìmites de la paciencia Divina. La corrupción, la inmoralidad, el egoísmo humano están por rebalsar la paciencia de Dios. Estamos abusando de que Dios es "lento para la ira..." (Nùmeros 14:18). Pero se nos olvida que su justicia tarde o temprano ha de cumplirse.

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