sábado, 6 de diciembre de 2014

No se engañen.

Mis queridos hermanos, no se engañen. Toda buena dàdiva y todo don perfecto descienden de lo alto".
(Santiago 1:16).

El mismo Santiago nos habla màs adelante de que la "fe sin obras" es una fe muerta. Que todos los que nos decimos creyentes debemos demostrar nuestra fe, extendiendo nuestra mano a los màs necesitados. No podemos decirle "ven mañana" a alguien que tiene hambre hoy. Por al menos dos razones importantes: la primera, es que no estamos demostrando nuestro amor al prójimo, y la segunda, porque si fuèramos nosotros los hambrientos quisièramos recibir ayuda y no ser avergonzados.

Damos gracias a Dios por ese "don" que nos ha regalado a todos los creyentes, es por su "gracia inmerecida" que hacemos buenas obras. Hacemos buenas obras como "gratitud" a nuestra salvación, no para salvamos. No nos engañemos, las buenas obras son "dàdiva" de Dios. Amèn.

Nota:
         Damos TODA la gloria a Dios, por estar iniciando hoy el "quinto" capìtulo de Pan y Palabra por internet.
         Agradecemos a Dios y a todas las personas que hacen posible èste ministerio, el hecho de que podremos costear a 3 niños (abanderados en sus respectivas clases) con becas de estudios para todo el año; repartir 50 bolsas con ùtiles escolares a niños de escasos recursos., y también estaremos repartiendo las bolsas de alimentos básicos que todos los meses se reparten. Alabado sea nuestro Señor.








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