"Y después de que ustedes hayan sufrido un poco de tiempo... entonces los restaurarà y los hará fuertes, firmes y estables".
(1ª Pedro 5:10).
Nadie quiere el sufrimiento y la angustia en su vida sin embargo nos dice el apóstol Pedro en èste pasaje, que son necesarios en nuestras vidas porque si no es así, no seremos restaurados, no nos haremos fuertes, ni firmes ni estables. Restaurar significa volver algo o a alguien a su estado original pero mejorado ¿acaso no queremos ser mejores de lo fuimos o de los que somos? El sufrimiento nos hace fuertes, porque en nuestra debilidad Dios quien es fuerte nos fortalece dice el libro de Corintios.
Cuando somos restaurados y vueltos a estar mejor de lo eramos, entonces obtenemos seguridad que es la firmesa de que nos habla el apóstol, y, esa firmesa es la que nos hace fuertes, o sea estables. Y cuando ya somos o estamos estables nos podemos prodigar a otros como Dios se prodiga con nosotros. Así, nos hacemos brazos extendibles del Dios invisible y la fe crece en todos y para todos. Entonces... si estamos sufriendo, es por un propòstio divino ¡Gloria a Dios!
No hay comentarios:
Publicar un comentario