"Simòn Pedro...a los que por la justicia de nuestro Dios y Salvador Jesucristo han recibido una fe tan preciosa como la nuestra".
(2ª Pedro 1:1).
Tantas y tantas veces lo hemos explicado en èsta ventana, la justicia del hombres difiere, y mucho, de la justicia de Dios. Segùn la justicia del hombre quien comete una falta es digno de ser castigado, y mientras màs pronto se haga mejor. Según la justicia de Dios, quien a pecado es digno de ser cobijado y mientras màs pronto mejor. Esto no implica necesariamente que si el pecador "no" se quiere arrepentir de todas formas encontrarà el perdón y el consuelo. No.
En la justicia de Dios quien peca es un hijo que necesita ser buscado, ser encontrado y ser consolado inmediatamente. Pero, ese hijo tiene que regresar como el llamado "hijo pròdigo", humilde, arrepentido y con los deseos de cambiar de actitud. Dios es bueno...de hecho Dios siempre es bueno, pero necesitamos ejercitar nuestra libertad en Cristo pero sin volverla libertinaje.
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