jueves, 5 de febrero de 2015

Sin estorbos.

"Ustedes (mujeres), son hijas de ella (Sara) si hacen el bien y viven sin ningún temor... ustedes esposos, sean comprensivos con sus esposas pues son màs delicadas".
(1ª Pedro 3:6-7).

El apóstol nos recomienda, a través de la recomendación a los creyentes en el exilio, que tengamos la mayor armonía posible en el matrimonio, para que, (o sea) para tener una cosecha, un resultado bueno, un resultado positivo, que, en èste caso es NO tener estorbos en la oración.

La oración es nuestra forma màs oportuna, adecuada, efectiva y sincera de conocer a nuestro Dios, y, si no la podemos tener con libertad y con aprobación, entonces no llegaremos a conocerle como èl desea que le conozcamos. Luchen mujeres por ser sujetas para poder ser llamadas hijas de Sara, luchemos hombres para tratar delicadamente a nuestras esposas para poder orar sin estorbos.

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