miércoles, 4 de febrero de 2015

Para amar y gozar la vida.

"El que quiera amar la vida y gozar de días felices, que refrene su lengua de hablar el mal y sus labios de proferir engaños".
(1ª Pedro 3:10).

No hay persona cuerda en la vida, que no tenga como meta el vivir en paz, el gozar de su existencia, el salir a la calle sabiendo que nadie le quiere hacer daño personal intencionado. Y, ahora, vemos en la epístola del apóstol Pedro uno de los ingredientes màs importantes, para que, en lo que de "nosotros dependa" esa vida plena la podamos vivir.

Refrena tu lengua de hablar el mal y tus labios de proferir engaño nos dice. El ser humano por naturaleza tiende a torcer los eventos con tal de parecer que el malo de la película es otro. Contamos algo de la verdad pero no toda; confesamos nuestro error pero no completo; tergiversamos los eventos para hacer creer a los hombres que estamos en obediencia, pero la verdad... somos expertos en manipular las situaciones y a los que al final engañamos solamente es a nosotros mismos, a los hombres algunas veces pero a Dios jamàs.

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