"Ya se acerca el fin de todas las cosas. Así que, para orar bien, manténganse sobrios y con la mente despejada".
(1ª Pedro 4:7).
Muchos son los predicadores que en una u otra forma hemos hablado del fin de èste siglo, del juicio final, del gran trono blanco y de alguien sentado en èl juzgando a vivos y muertos, etc. Y los años pasan y pasan y a los ojos humanos vemos generaciones que se suceden una tras la otra sin que nada acontezca. Pareciendo quedar en ridículo nuestras palabras.
Hace 20 siglos los apóstoles ya hablaban de ese mismo fin, de ese mismo tiempo, y lo que es màs, "en los mismos términos en los que hablamos hoy". ¿Què es lo que sucede entonces? Que el tiempo de Dios no es el mismo que para el hombre. Dios vive en una esfera en donde el tiempo no existe, por ello es que para èl lo pasado es presente y el futuro también. Por ello se dice que Dios no existe... Dios "ES". Que habrá un final, sì lo habrá, pero nosotros debemos vivir cada dìa como si fuera el último en nuestras vidas.
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