lunes, 29 de junio de 2015

Varòn y hembra los creò.

"Varòn y hembra los creò, y los bendijo con estas palabras: <Sean fructíferos y multiplíquense; llenen la tierra y somètanla>".
(Gènesis 1:27-28).

La historia no la podemos borrar, la podemos ignorar, torcer o mal enseñar, pero no la podemos borrar. Todo imperio en el pasado no ha caìdo por fuerzas externas sino por su degradación interna. La corrupción, la inmoralidad, el abuso de poder, y, principalmente por el reto a las normas, estatutos y la persona de Dios.

Cuando Dios dispuso crear al ser humano fue muy claro al indicarlo: "Varòn y hembra los creò". No hay un tercer género... creado por Dios. Luego diò la orden de que cuando un hombre se enamora de una mujer y la toma por esposa, debía dejar a su padre y a su madre (Gènesis 2:24) para formar un nuevo hogar, en donde, pudiera ser fructífero y multiplicarse. Preguntamos: ¿Còmo pueden ser fructíferos y multiplicarse "naturalmente", y con la bendición de Dios dos personas del mismo gènero?

En otro sentido, el Arco Iris es una señal de un Pacto Divino hecho por Dios con Noè, de que nunca màs destruiría la tierra con agua (Gènesis 9:11-12). Hoy, èste tercer gènero nacido lejos de la voluntad de Dios está degenerando una señal Divina, retando asì a Dios, y, las Supremas Cortes humanas avalando ese insulto a Dios. Nadie en toda la historia humana ha podido sostenerse delante de Dios después de retarle. Repetimos, los grandes imperios no han caìdo por fuerzas externas sino por su degradación interna. Es sòlo cuestión de tiempo.

Nota: Dios es un Dios de orden y propósitos, y un tercer gènero no tiene ningún orden ni propósito en los planes perfectos de Dios.

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