jueves, 9 de julio de 2015

El diezmo (Parte Uno).

"Toda la escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para reprender, para corregir y para instruir ".
(2ª Timoteo 3:16).

Según la ciencia de la Homilètica, los que estudiamos en alguna medida la escritura no podemos ni debemos sacar un "texto" de su "contexto" pues lo que hacemos es defender un "pretexto". Ahora bien, una segunda regla es que el contexto de un texto no solamente son los versos o los capítulos anteriores y posteriores al mismo, sino màs bien el "tema" de ese texto durante toda la escritura. Como tercer punto es importante que sepamos que según la ciencia de la Hermenèutica antes de emitir una opinión acerca de un tema, debemos hacernos algunas preguntas básicas: Quièn lo dijo; a quièn se lo dijo; por què lo dijo; para què lo dijo; en què momento lo dijo.

Así, siendo el tema del diezmo algo que realmente ha sido "manoseado" al punto que muchos creyentes se están saliendo de la iglesia debido al "abuso" del mismo, y que, lamentablemente por la codicia de unos cuàntos, pues no son todos, hay incrédulos que no quieren saber nada de Dios (como si Dios fuera el culpable de los hechos oscuros de los hombres) hemos sentido en el Espíritu hoy, que terminamos de estudiar el libro de Tesalonicenses, tocar èste delicado tema. Y, como consideramos que cada padre de familia es responsable de su propia casa, èstos días no habrá tema para niños, para que cada padre instruya a su hijo en lo que considera correcto de parte de Dios.

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