"Que el Señor de paz les conceda SU paz siempre y en todas las circunstancias".
(2ª Tesalonicenses 3:16).
¡Ojalà alguien nos hubiera enseñado èsta premisa hace muchos años! Con todas las penas, las angustias y los sufrimientos que se viven en la caminata cristiana, uno hubiera querido que no fuera el libro de Juan el primero que le recomendaran a leer y estudiar. Hubiera sido mucho màs fácil pasar todas esas pruebas que nos han tocado pasar, si alguien nos hubiera explicado que Dios es capaz de darnos SU paz, no importando què circunstancias estuviéramos viviendo.
¡Què diferente hubiera sido nuestro actuar! si alguien no nos hubiera dicho que la caminata està llena de penas y sufrimientos como lo explica Pablo en Hechos 14:22, y que, dichas penas y sufrimientos eran para fortalecernos y no para desanimarnos. ¡Cuànto màs hubiéramos aprovechado los tiempos difíciles! si alguien nos hubiera dicho que era para prepararnos y entrenarnos para luego ir y preparar y entrenar a otros. Pero nunca es tarde para que el Señor nos de SU paz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario