"Hijo mìo, si los pecadores quieren engañarte, no vayas con ellos".
(Proverbios 1:10).
Cuando Dios le diò sus leyes y sus normas a su pueblo, una de ellas era: "No te unas a yugo desigual". ¿Por què pidió eso Dios a los suyos? Bueno, una de las respuestas es porque si uno camina de cerca con otra persona que no piensa lo mismo que uno; que no tiene los mismos ideales; que no tiene los mismos conceptos; que no tiene los mismos lineamientos; que no tiene los mismos principios básicos de educación espiritual. ¿Còmo podrán llegar al mismo lugar?
Supongamos que una persona honesta y temerosa de Dios (que debería ser el caso de todo creyente), se une en sociedad con una persona que no tiene a Dios, o que, tan sòlo dice tenerlo (yugo desigual), y para hacer negocios el no creyente "decide o propone" que hay que dar "mordidas o palancas" para poder mover la mercadería ¿què hace el creyente?. Si sigue el camino de Dios ¡està probando que es un yugo desigual! pues no lo hará. Y si sigue el camino del socio ¡Igualmente estarà probando que es un yugo desigual! pues estarà haciendo algo que no agrada a Dios. Por ello es que Dios dice CLARAMENTE... No vayas con ellos.
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