"Den a todos el debido respeto: amen a los hermanos, teman a Dios, respeten la autoridad".
(1ª Pedro 2:17).
El hecho de ser creyente no solamente implica aceptar la sangre de Cristo como suficiente para el pago de nuestros pecados; no solamente implica el hablar la palabra de Dios todo el dìa delante de quienes se nos pongan delante. Ser creyente es un "sistema de vida", y un sistema de vida "distinto" al de todos los que no tienen el privilegio de conocer a Nuestro Señor.
Un sistema de vida que, como nos dice el apóstol Pedro en èsta porción, implica también: a) Amar a los hermanos, por ásperos que sean, pues hemos de decir que algunos somos difíciles de amar. b) Temer a Dios, esto no implica bajo ningún punto de vista tenerle miedo, sino vivir con un temor reverente, sabiendo el respeto y la honra que se merece, además de nuestra gratitud por habernos elegido sin tener nosotros ningún mèrito. Y, c) Respetando a las autoridades ya sean civiles o eclesiásticas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario