"Tropiezan al desobedecer la palabra, para lo cual estaban destinados".
(1ª Pedro 2:8).
El apóstol Pedro nos explica que Nuestro Señor Jesucristo fue deseachado por su pueblo, aquellos que habían sido elegidos pero que, al haberlo desechado, hicieron que gentiles incrédulos también lo desecharan. Y, el resultado es que ahora les resultò en lugar de piedra principal y preciosa un obstáculo, una piedra de tropiezo.
Lo mejor que Dios nos pudo dar aparte de la vida, es haber sido elegidos. No menospreciemos esa elección, no menospreciemos lo espiritual por lo material. Terminemos de entender que cualquier elemento material es efìmero pero lo espiritual es eterno.
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