"Para que tengamos una esperanza viva y recibamos una herencia indestructible, incontaminada e inmarchitable".
(1ª Pedro 1:4).
¿Para què elige un entrenador de un equipo a un jugador con atributos especiales? ¡Para que sea la estrella del equipo! ¿Para què elige un diplomático el mejor de los trajes sastres? ¡Para una ocasión especial! Bueno, el hecho es que nada ni nadie son o somos elegidos por o para nada, se hace una elección por algún motivo especial.
En el caso de las personas, Dios nos lo està haciendo saber a través de la mano del apóstol Pedro: "Es para darle una herencia a la gente que èl eligió, y esa herencia nos dice que es indestructible, incontaminada e inmarchitable". No es una casa que nos pueda quitar un hermano; no es una fortuna que nos pueda ser robada; no es una finca en la que nos puedan echar a perder las cosechas... es simplemente eterna.
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