"Ya que invocan como Padre al que juzga con imparcialidad las obras de cada uno, vivan con temor reverente".
(1ª Pedro 1:17).
Normalmente confundimos el temor reverente para con Dios con miedo. El temor reverente para con Dios es: respeto, honra, gratitud, una actitud de querer agradar en alguna medida todo lo que èl hace por y para nosotros.
Si vivimos con esa actitud agradaremos a Dios, por la simple y sencilla razón de que no haremos nada que le ofenda, que le averguenze, que menos cabe su nombre. Estaremos viviendo como lo hicieron los patriarcas y los grandes hombres y mujeres de la historia bíblica, siendo un ejemplo a seguir por los demás.
No hay comentarios:
Publicar un comentario