"Cuando estèn diciendo paz y seguridad, vendrà de improviso sobre ellos la destrucción, como le llegan a la mujer encinta los dolores de parto,. De ninguna manera podrán escapar".
(1ª Tesalonicenses 5:3).
Pareciera un contrasentido lo que el apóstol nos dice en èste verso si lo comparamos con el verso anterior, pues recién nos acaba de decir que el dìa y la hora del regreso de nuestro Señor Jesucristo en gloria nadie lo sabe, y, un instante después nos dice que vendrà cuando estèn "diciendo" paz y seguridad. Notemos que èl dice: cuando estèn "diciendo", lo cuàl no implica que "haya" paz y seguridad, sino tan sòlo que las gentes lo estèn pidiendo.
Por otro lado, notemos que quienes estarán diciendo y pidiendo la paz y la seguridad no seremos los pìos, pues nosotros tendremos paz y seguridad en medio del diluvio de maldad debido a que Cristo està con nosotros. Los que lo pedirán son los impíos y el apóstol termina el mensaje con una sentencia: "De ninguna manera podrán escapar". El mejor ejemplo de esto es Noè y el diluvio.
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