"Ustedes, en cambio, hermanos, no están en la oscuridad para que ese dìa los sorprenda como ladròn".
(1ª Tesalonicenses 5:4).
El apóstol Pablo sigue con el tema de la segunda venida de nuestro Señor Jesucristo, y, magistralmente nos muestra que realmente èl sì tuvo una revelación de parte del Espíritu de Dios. Cuando analizamos la forma en que explica "todos" los acontecimientos de la venida de nuestro Señor en gloria, podemos confirmarlo, pues, èl no conociò personalmente a Cristo, por lo tanto no pudo escuchar en persona èstas enseñanzas, y ya había muerto cuando Juan recibió la revelación de apocalipsis, lo que implica que èste tampoco le pudo haber enseñado nada.
Pablo nos dice en èste verso que, si estamos en unión continua con Cristo, su venida de ninguna manera nos tomarà por sorpresa por muy repentinamente que sea su venida, pues nosotros de todas formas vamos a estar preparados. Ese es el anhelo que debemos tener personalmente, no pasar un sòlo dìa sin estar en su presencia, para así, tener esa garantía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario