martes, 12 de mayo de 2015

Nuestro destino.

"Pues Dios no nos destinò a sufrir el castigo sino a recibir la salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo".
(1ª Tesalonicenses 5:9).

Continuando con el tema acerca del fin de los tiempos o si se prefiere con respecto a la segunda venida de nuestro Señor Jesucristo, el apóstol Pablo vuelve a consolar y a afirmar a todo creyente de toda época, pues confirma y afirma que Dios, no un hombre, ni una religión sino Dios mismo ha destinado a todos los suyos para salvación eterna.

¿Lo merece alguno? ¿Podemos de alguna manera conseguir su favor? ¿Decidimos nosotros ese favor de Dios? En ninguna y de ninguna manera pues  la escritura nos dice que: "No es del que corre ni del que quiere, sino de quien Dios tenga misericordia" (vea Romanos 9:16). Así que lo menos que podemos hacer por gratitud debido a que èl en su soberana voluntad nos eligió, es luchar por vivir lo mejor posible para ser ejemplo a otros.

No hay comentarios:

Publicar un comentario