"¡Goza con la esposa de tu juventud!
(Proverbios 5:18).
El pecado que es considerado el màs grave en la escritura es el adulterio. Dios es un Dios celoso que dijo en el Antiguo Testamento que: "Visitarìa la maldad de los padres hasta la tercera y cuarta generación" (Deuteronomio 20:4). Dios nos provee de una esposa. Dijo al principio de la humanidad: "Dejarà el hombre a su padre y a su madre y se unirà con SU esposa. Una, singular.
El desea que seamos felices con una esposa, no con dos, ni con tres, ni con amantes. Como señalamos hace unos días, el amor a muchas mujeres es la perdición de los hombres, y por supuesto, el amor de una mujer hacia muchos hombres también lo es. Se traen maldiciones hasta la tercera y cuarta generación. Maldiciones que son cadenas que hoy, hemos de pedir a Dios rompa cuando entramos a sus caminos. Una de esas maldiciones es la esterilidad en las familias (vea Lèvitico 20:20). Capìtulo aparte es quien enviuda y se casa de nuevo; o aquellas personas que son abandonadas por culpa de terceras personas, y ellas, se vuelven a casar.
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