"De pronto la mujer salió a su encuentro, con toda la apariencia de prostituta y con solapadas intenciones".
(Proverbios 7:10).
La mujer que tiene malas intenciones se nota desde el principio, ningún hombre podemos decir que nos tomò por sorpresa una mujer que nos acechaba. Dice la escritura que su apariencia nos dice lo que ella es, y que, sus intenciones aunque son solapadas nos tienen que ser evidentes por su apariencia y actuar.
El recato, la discreción, un buen comportamiento no son precisamente características de la mujer fácil, por el contrario, se nos dice que es liberal, que acecha con su mirada, que encanta con su hablar, sus actitudes no son las de una mujer temerosa de Dios. Todas esas características nos debieran de limitar tener comunicación con ella, pero, el morbo y la lujuria son capaces de tragarnos si no estamos tomados de la mano de Dios. Clamemos a Dios nos libre de ese tipo de mujer, somos cartas abiertas que muchos leen dijo Pablo. Amèn.
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