"Seis cosas hay que Dios aborrece".
(Proverbios 6:16).
Cuando queremos quedar bien con alguna persona, lo que menos queremos hacer es lo que sabemos le desagrada a esa persona. Con Dios debemos hacer lo mismo. Y, ahora, èl nos muestra seis situaciones en el hombre que le molestan: Uno, los ojos altivos. Dice la palabra que lo que tenemos lo hemos recibido de Dios, y si no fuera así, nada tendríamos, entonces la pregunta es: ¿Por què nos enorgullecemos de lo que tenemos, si nos lo han regalado y lo podemos perder?. Punto dos: a Dios le molesta la lengua mentirosa. La razón es porque èl jamàs nos miente, y èl desea que seamos a su imagen y semejanza.
Tres, Dios aborrece las manos que derraman sangre inocente. Dios es vida, y es dador de vida, entonces: ¿Quiénes somos nosotros para quitarle la vida a otra persona?. Ahora bien, notemos que en la historia grandes hombres de Dios (David, Saùl como ejemplos), fueron grandes conquistadores y grandes asesinos, cierto, pero notemos también lo que Dios dijo: "Los derramadores de sangre inocente... no los malvados". Por ello es que èl mismo instituyò la pena de muerte, y los pueblos que no la cumplen, serán sojuzgados por la maldad de asesinos despiadados.
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