"Di a la sabiduría: Eres mi hermana, y a la inteligencia: Eres mi sangre. Ellas te libraràn de la mujer ajena".
(Proverbios 7:5).
Durante las màs de tres décadas que llevamos estudiando la escritura, nos ha parecido impresionante que en general, la escritura menciona dos situaciones muy pocas veces o ninguna, a saber: Una, sòlo menciona a la mujer viuda pero nunca menciona al hombre viudo. Se recalca mucho el que se cuide a la viudas; que se proteja a las viudas; la porción de las viudas; etc. pero no a los viudos. Y esto lo vimos por experiencia personal.
Y, el segundo punto es que se menciona mucho o casi siempre que el hombre se cuide de la mujer adùltera; que la mujer adùltera es despreciada por todos; que nos apartemos de la mujer adùltera, etc. pero no se menciona nada acerca del hombre adùltero, que también los hay y abundan tanto como las primeras. Pero lo cierto sì es què: Sòlo la sabiduría y la inteligencia dirigidos por Dios nos hacen apartarnos a los unos de las otras y a las otras de los unos. Amèn?
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