"Las enseñanzas de tus padres gràbatelas en el corazón y cuèlgalas de tu cuello".
(Proverbios 6:21).
Bien nos enseña la palabra que cuando se instruye al niño cuando se debe al llegar a viejo no olvida lo que se le enseñò. Ese es el resumen del mensaje de hoy. Si los padres nos proponemos enseñar bien a nuestros hijos, no sòlo de palabra sino con el ejemplo, èstos no olvidaràn y no se desviaràn.
Nuestra bisabuela nos decía: "Querès conocer si alguien es buena persona, mirà a sus hijos dentro de 40 años". Nuestros hijos son el reflejo de la calidad de padres que fuimos o que somos. La enseñanza que vieron y que recibieron es lo que hoy están practicando. Oremos al Señor porque nos permita ganar esa tremenda batalla que se llama: Ser padres.
No hay comentarios:
Publicar un comentario