"El mandamiento es una lámpara, la enseñanza es una luz y la disciplina es el camino a la vida".
(Proverbios 6:23).
El mandamiento es como el camino que se nos muestra para no extraviarnos, es como una lámpara que nos "señala" por dònde està el norte de hacia dònde quiere Dios guiarnos. La enseñanza es la luz que nos "ilumina" por dònde hemos de poner nuestros pies para no resbalar. ¿Quièn llega a su destino, a su meta, cumple sus ideales si no tiene señales e iluminaciones para hacerlo?
Y, se nos dice también què, la disciplina es el camino a la vida. Preguntamos: ¿Habrà un profesional que lo sea, por casualidad, que no se haya esforzado, madrugado, aislado, que no haya sido disciplinado? ¿El campeón de una disciplina olímpica, lo es por coincidencia, por inercia o por compadrazgo de alguien? ¡NO!, toda persona que haya logrado, que estè logrando, o, que vaya a lograr algo "extraordinario" en la vida... necesita "disciplina" de lo contrario no lo lograrà.
No hay comentarios:
Publicar un comentario