"Hijo mìo, atiende a mis consejos; escucha atentamente lo que digo".
(Proverbios 4:20).
El ser humano comete muchos errores principalmente porque no està acostumbrado a escuchar lo que se le dice, o porque no escucha todo lo que se le dice. Por ello es que, cuando las cosas no funcionan se termina expresando: "es que yo entendí que...." . Desde la antigüedad el problema ha sido ese, en Deuteronomio 28:1 Dios le dice al pueblo de Israel: Si escuchas hoy mi voz...
No seremos capaces de obedecer si no somos capaces de escuchar, o si nos negamos a escuchar. El buen resultado de todas nuestras acciones proviene de obedecer las instrucciones que se nos dan, lo vemos hasta en simples aparatos electrónicos, que, si no seguimos las instrucciones del fabricante no se responsabilizan por la garantía del mismo. ¿Còmo entonces, pretendemos que no falle en lo espiritual, si no seguimos las instrucciones que se nos dan?.
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