jueves, 8 de octubre de 2015

Conmigo estàn.

"Conmigo están las riquezas y la honra, la prosperidad y los bienes duraderos".
(Proverbios 8:18).

Cuando uno habla de riquezas y de prosperidad pronto piensa en una lujosa casa, el auto del momento, y por supuesto, en una jugosa cuenta de banco. Pero dice la escritura que "todo eso" lo arruina la polilla, la herrumbre y los ladrones lo roban. En otras palabras lo que el hombre mira como riquezas son elementos pasajeros a la luz de la vida espiritual. Esto, por supuesto, no implica que el hombre no trabaje, pues està escrito también que: "El hombre comerà con el sudor de su frente"... y notemos bien que no dice: "con el sudor de la frente ajena". Y esto no solamente se refiere al pastor que vive del trabajo de las ovejas, sino también al rico que vive explotando al pobre. Selah.

La verdadera riqueza està en el contentamiento de lo que Dios nos da, nos permite tener o gozar. Hemos de aclarar que es una línea muy delgada entre la pobreza y la riqueza material, pues también hemos de reconocer que no tener para los compromisos mensuales es tan dramático como tener demasiado y olvidarse de Dios, al menos, eso, fue comprendido y plasmado desde la antigüedad: Proverbio 30:9. Y eso, solamente se recibe estando con Dios todos los días.

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