martes, 20 de octubre de 2015

Las riquezas.

"Las riquezas mal habidas no sirven de nada".
(Proverbios 10:2).

Dios "tiene" con què bendecirnos en prosperidad; èl "puede" bendecirnos en prosperidad, y èl "quiere" bendecirnos en prosperidad, pero, pero, pero... al igual que un hombre o una mujer no quieren que se les busque por lo que pueden dar sino por lo que ellos son en sì, así, Dios también es celoso de que le busquemos por lo que èl representa para nuestras vidas y no por lo que puede proveernos para nuestras vidas.

Hace unos días, lamentablemente, leìmos en las noticias locales còmo una banda de delincuentes era liderada por el hermano mayor de los asesinos de su hermano menor. Y todo, para robar varias fincas de su propiedad. Hoy, està preso sin poder gozar de lo obtenido. ¿Por què? porque las riquezas mal habidas no sirven de nada declaró Dios. Pero, las riquezas que Dios nos provee... esas, no traen angustia consigo (Proverbios 10:22).

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