"El Señor me dio la vida como primicia de sus obras, mucho antes de sus obras de antaño".
(Proverbios 8:22).
Una primicia es una ofrenda que se da al principio. En la antigüedad se acostumbraba ofrecer a los dioses lo primero de la cosecha como regalo. La primicia de hecho es un regalo, un obsequio, una dàdiva que se ofrece voluntariamente. Ahora bien, si analizamos con detenimiento vemos en èste verso el gran amor y la grande misericordia de Dios, pues dice que "antes" de sus obras antiguas èl nos concedió vivir.
Muchos son los que no nacen o nacen muertos, pero a nosotros nos permitió la vida como una "primicia", como un regalo de entrada; con razón dice en otro verso que: "Si cuando èramos malos nos diò a Cristo, cuanto màs, no nos darà ahora todas las cosas". No existìamos, no conocíamos a Dios, èl ya sabìa lo oscuro de nuestro corazón, y sin embargo, èl ya nos había dado una primicia, un regalo: la vida. ¡Gracias Padre, porque no miraste NUNCA nuestra oscura condición humana sino que has tenido misericordia de nosotros desde la eternidad!
No hay comentarios:
Publicar un comentario