"Las manos ociosas conducen a la pobreza; las manos hábiles traen riquezas".
(Proverbios 10:4).
Todos tenemos sueños, eso no es ningún problema màs bien es una bendiciòn en la vida de cualquiera. Ahora bien, a los sueños también tenemos que ponerles pies, eso significa que debemos hacer planes pero también hemos de movernos en ese sentido. Nosotros podemos desear planificar hacer una casa, pero no sòlo debemos de tener el deseo sino también necesitamos los planos, necesitamos el terreno, el dinero, la gente adecuada para construir, dedicarle tiempo, etc.
Siempre hemos predicado a manera de parábola lo siguiente: a Dios le podemos pedir una vaca, y èl en su inmensa misericordia nos la darà, pero, no esperemos que èl baje a ordeñarla, hacer los quesos y la crema...y además venderlos eso ya nos toca a nosotros. ¿Què queremos recalcar? Que todo sueño, toda ilusión, toda meta que tengamos requiere de un esfuerzo. Nada es fácil o regalado en èsta vida, y si nos llega así, cuidado, pues nos puede durar poco como vimos en el proverbio de ayer.
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