"Pero el dìa del Señor vendrà como un ladròn. En aquèl dìa los cielos desaparecerán con un estruendo espantoso, los elementos serán destruidos por el fuego, y la tierra, con todo lo que hay en ella, será quemada"(2ª Pedro 3:10).
Otra vez el apóstol Pedro nos recuerda que èsta tierra no està destinada a seguir funcionando, y menos, bajo el sistema maligno que la gobierna. Està destinada a ser destruida "repentinamente" para los que no creen en Dios. Pues para los que sì creemos sabremos reconocer las señales de èste acontecimiento.
Un "estruendo espantoso" será el principio del fin de èste sistema corrupto, violento, egoìsta e inmoral que estamos viviendo. Por ello, decía en los versos anteriores el apóstol, "recuerden" lo que los santos profetas pronunciaron en el pasado: ¿còmo sería? ¿què señales habrìa? El tiempo será acortado; la gente irà de aquí para allà; habrá un período de angustia como jamàs lo ha habido, la gente buscarà la muerte y no la encontrarà, etc.... ¿No son acaso elementos de nuestro diario vivir el dìa de hoy? Y todo, dicho por los profetas y por el propio Cristo.
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