sábado, 9 de enero de 2016

La enseñanaza.

"La enseñanza de los sabios es fuente de vida, y libera de los lazos de la muerte".
(Proverbios 13:14).

Todo padre responsable se preocupa por la educación làica de los hijos, se hace cualquier esfuerzo para que los hijos estèn mejor preparados de lo que uno lo estuvo para la vida. Eso es natural, es lógico y es loable en cualquier familia. Ahora bien, debemos reflexionar en que hemos puesto demasiado interés en esa educación de los hijos, y muy poca en la espiritual.

Un ingeniero, un doctor, un abogado por bueno que sea en su carrera, lo será hasta el dìa de su muerte, pero, y ¿después? Porque, lo creamos o no, hay un después. Buscamos a los mejores maestros y los mejores colegios para nuestros hijos, ¿Por què no buscamos a los mejores maestros, a los mejores pastores, a los mejores hijos de Dios para que nos guìen y nos instruyan a nosotros y a nuestros hijos en lo espiritual? ¿Por què vamos con aquèl que nos dice lo que "queremos" oír, en lugar de ir con aquèl que nos diga lo que "tenemos" que oír? ¿Està nuestro líder realmente instruyéndonos con una palabra hermenéuticamente pura, santa, limpia, sin intereses personales ocultos, sin lucro, sino tan solamente apasionado por Dios?  (Hermenèutica es la ciencia que nos enseña a estudiar la bìblia en todo su contexto, no a sacar versos a priori e idòneos para volverlos un pretexto).

No hay comentarios:

Publicar un comentario