miércoles, 4 de noviembre de 2015

Cuidado con la lengua.

"El que mucho habla, mucho yerra; y el que es sabio refrena su lengua".
(Proverbios 10:19).

Pequeñita como el timòn de un barco nos dice Santiago; corta como el freno de un caballo nos recalca, pero muy poderosa como para dar vida o dar muerte. Así define la escritura nuestra lengua. Dios nos manda que tengamos cuidado y la controlemos, el enemigo nos la suelta para que pequemos.

Nuestros abuelos decían a manera de refrán el proverbio que dice: "Hasta el tonto pasa por sabio cuando se queda callado". Què importante es no decir algo que no se debe decir, y què importante es no decir todo lo que uno sabe. En el Instituto Bìblico se nos enseñò que alguien que predica la palabra de Dios nunca debe decir todo lo que sabe, pues en ese caso pasarìa por vanidoso. Y, en la vida decir todo lo que se sabe es pecar de imprudente o de indiscreto.

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