"El fiador de un extraño saldrá perjudicado; negarse a dar fianza es vivir en paz".
(Proverbios 11:15).
Algunas personas han trabajado muy duro toda su vida, y, en ocasiones se ha trabajado por generaciones el mismo negocio pero por una mala decisión èste se pierde. Nos dice la escritura que no debemos salir por fiador de un extraño, pues ese es uno de los motivos por los cuales se puede perder el mucho y duro trabajo de años.
Lo mejor es no ser fiador de nadie, pues la escritura nos enseña que podemos perder hasta la cama en que dormimos por cometer ese error (Proverbios 22:26-27). Un buen creyente no debe de tener lo que no puede tener, ciertamente hay necesidades básicas que no se pueden comprar de contado, autos para trabajar, una casa para vivir, montar una empresa, por decir algunos ejemplos. Pero debemos depender de Dios no de los hombres para que eso se nos haga una realidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario