"La bendición del Señor trae riquezas, y nada se gana con preocuparse".
(Proverbios 10:22).
La versión Reina Valera lo explica así: "La bendición de Jehová es la que enriquece, y no trae tristeza con ella". Un pensamiento que en lo personal hemos tratado de predicar y de infundir en las personas es el hecho de que muchos cristianos, y màs aùn, los no cristianos, piensan que cada vez que alguien hace dinero o prospera es porque Dios lo "bendijo". Eso es cierto, pero no es toda la verdad. Nosotros somos bendecidos desde los lugares celestiales desde "antes de nacer" que fuimos escogidos por Dios (ver el capìtulo uno de Efesios).
Lo que sucede cuando hacemos riquezas es que Dios nos "prosperò" que es diferente, y en mucho, a ser bendecido. Pues hay o hubo personas muy bendecidas que no son o no fueron ricas o pròsperas materialmente (Pablo por ejemplo). Una situación es pues, ser bendecido y otra muy diferente es ser prosperado por Dios. Lo que también debe quedar claro es que cuando Dios nos prospera esas prosperidad no trae "angustias, penas, ni temores" pues lo que Dios nos diò no nos quita la paz. Lo que sì sucede con las ganancias mal habidas o dadas por dàdivas humana.
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