martes, 3 de noviembre de 2015

La correcciòn.

"El que atiende a la corecciòn va camino a la vida, el que la rechaza se pierde".
(Proverbios 10:17).

Cuando hablamos de corrección casi siempre pensamos en castigo como consecuencia de un hecho malo, eso es cierto, pero no es toda la verdad. Corregir algo es enderezar el rumbo de algo que se està haciendo mal, pero no necesariamente con castigo. Recordemos, los doce apóstoles de Jesús eran judíos, pero tuvieron que ser corregidos. ¿Por què? Pues porque su doctrina no era la correcta, y sin embargo, no fueron castigados sino instruidos.

Los religiosos, son personas que no se dejan corregir, pues sus normas, sus estatutos, sus tradiciones, lo ya establecido es lo que para ellos es el camino a Dios. Pero, recordemos que de los religiosos del tiempo de Jesús ninguno fue salvo, sino sòlo Josè de Arimatea y Nicodemo que se dejaron corregir, todos los demás participaron de la condena y muerte de Jesús. El religioso es ciego, no puede ver la verdadera doctrina de Jesucristo, y no es, sino sòlo por la gracia y la obra del Espíritu Santo que podemos dejar de ser religiosos.

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