"El temor del Señor prolonga la vida, pero los años del malvado se acortan".
(Proverbios 10:27).
Hemos explicado que tener "temor" de Dios no es tenerle miedo, sino màs bien tener un temor reverente. Ese temor reverente nosotros lo manifestamos obedeciendo sus normas, sus estatutos, sus mandamientos pero no por miedo al castigo, sino para agradarlo en una demostración de gratitud por todo lo que ha hecho, hace y hará por nosotros. El cumplimiento del cuarto mandamiento es una prueba, muchísimas personas que nosotros conocemos que honramos a nuestros padres hemos llegado ya a la tercera edad. ¿Por què? Pues simplemente porque es una promesa de Dios. "Honra a tu padre y a tu madre, y tendràs larga vida".
Ahora, los malvados como no le tienen temor a Dios, en el supuesto de que crean que exista, entonces viven según sus pasiones humanas, lo que los lleva a acortar sus días. Reconocemos eso sì, que hay sus excepciones pues muchas personas mueren por enfermedad o por accidentes, las cuales no están incluidas en el grupo arriba mencionado. En ocasiones, hay personas que han muerto porque Dios las quiso librar de situaciones mucho màs complicadas que el tiempo ha demostrado.
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