"La lengua que brinda consuelo es árbol de vida; la lengua insidiosa deprime el espíritu".
(Proverbios 15:4).
Cuando el hombre (mujer) han cometido un error; cuando por alguna razón están pasando alguna pena; o peor aùn, cuando estàn de luto por un ser querido. Lo que sirve de bálsamo, lo que alimenta su vida, lo que le da ànimo para seguir adelante es el consuelo de alguien desinteresado. Un abrazo fraternal que le haga sentir que no està solo en su pena, en su angustia, en su dolor. Esa acción no sòlo da vida a quien la recibe sino también a quien la da. Pues el que la recibe tiene el combustible para seguir adelante, pero quien la da es como que si metiera un dinero a la cuenta de ahorro, para sacarlo en el momento oportuno, pues tarde o temprano también èl necesitarà consuelo y otro vendrà en su auxilio.
Pero, quien da una palabra insidiosa (con motivos ocultos) esa persona no nos ayuda, y, si en dado caso lo hace, será una ayuda que nos costarà muy cara, pues lo hace por interès. La única forma que tenemos de saber quièn, còmo y por què nos està dando un auxilio que de vida y no una palabra insidiosa o interesada, es conocer la forma de vida de la persona que nos la està dando. Dice la escritura que el justo, el que tiene el Espíritu de Dios, es el que da vida (Juan 6:63), y sabemos que solamente tienen el Espíritu de Dios aquellos que viven para Dios.
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