"El malvado cae por su propia maldad; el justo halla refugio en su integridad".
(Proverbios 14:32).
Cuando la escritura se refiere a un hombre o una mujer con maldad, no se està refiendo a personas que comenten errores, se està refiriendo a personas que no tienen el menor respeto y honra a Dios. Errores cometemos todos, ya sea que seamos parte del pueblo de Dios o no. Quizás, el desconocimiento de èsta premisa, sea por lo que a la primera tratamos de descalificar a alguien que proclama el nombre de Dios, lo pretendemos perfecto pero lo vemos errar. Nadie es perfecto en èsta vida, los que en alguna medida luchamos por obedecer y honrar a Dios estamos en ese camino eso sì, pero de ninguna manera podemos considerarnos los dueños absolutos de la santidad.
Sin embargo, el malvado, dice la escritura, tarde o temprano su propia maldad lo hará ponerse en evidencia, sus mentiras, sus abusos, su falsa vida no puede sostenerse ni sostenerlo. Mientras que una persona justa, como està luchando por ser mejor actùa íntegramente, esto significa que es transparente en sus actitudes, èsta misma transparencia, aunque haya mal entendidos en el camino, será lo que lo respalde, y Dios se encargarà de aclarar esos mal entendidos para que èl sea visto con buenos ojos por los hombres. Josè, con la esposa de Potifar es quizás un ejemplo claro de integridad y transparencia, aunque sufrió la cárcel, Dios intercedió por èl y su postrer estado fue mucho mejor que el primero.
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